Una cuenta que se duplicó, pero que tuvo también una herencia

 
EXTRACTO GRATUITO

La situación de la deuda es "tolerable" si se tiene en cuenta que una porción importante se le debe al propio Estado, pero, a su vez, se enmarca en un contexto "desafiante", teniendo en consideración que la actividad económica no mostrará un crecimiento y que la situación fiscal sigue siendo comprometida.Esa es una de las conclusiones de un trabajo del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) titulado "Presupuesto 2020: ajuste, endeudamiento y futuro incierto" elaborado por los economistas Martín Rapetti, Pablo Carreras Mayer y Ricardo Carciofi."Desde diciembre de 2015 la deuda pública ascendió de forma sostenida", señala el informe. "Medida a tipo de cambio real constante, pasó de 53% a 75%. Sin considerar la deuda con otros", esgrimió, aunque sin incluir a los organismos estatales pasó de 20% a 46% del producto.Sin embargo, hay varias formas de hacer la medición, estimaron en Cippec. "Si la evolución se mide a tipo de cambio observado, el peso de la deuda como proporción del producto se ha casi duplicado en menos de cuatro años. Pasó del 49% en diciembre de 2015 al 94% en septiembre de 2019", estimó el trabajo y agregó: "Esta fuerte suba del peso de la deuda es la que ha generado preocupación en los mercados de crédito respecto de la capacidad del Estado argentino de cumplir en tiempo y forma con los servicios que trae aparejada".Sin embargo, el documento de la organización no gubernamental de políticas públicas se toma el trabajo de descomponer en capas el crecimiento de la deuda, según sus causas. Por caso, una "pequeña porción" de la suba (un 2% del PBI) se debe a la caída entre 2015 y 2019 del tamaño de la economía argentina. Además, la suba del tipo de cambio real durante este período -y, en consecuencia, la caída del valor en dólares del PBI- explicó un incremento en 11 puntos porcentuales del peso del stock inicial de la deuda. Un tercer factor, indicaron los especialistas, es el arreglo con los holdouts -aquellos acreedores que no ingresaron en las reestructuraciones de deuda de los canjes de 2005 y 2010-, lo que implicó una suba adicional de 5% del PBI."Conviene hacer aquí una observación. Con la perspectiva que brinda el paso del tiempo, parece razonable argumentar que a fines de 2015 el gobierno entrante heredaba una configuración macroeconómica que tenía por delante la corrección de varios precios relativos, incluyendo al tipo de cambio real. Presumiblemente esta corrección iba...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA