Cuadernos de las coimas: botellas de vino y declaraciones aduaneras, las rutas del soborno

 
EXTRACTO GRATUITO

Mañana habrá un nuevo encuentro entre la expresidenta y el juez federal . Pero más allá del interés que siempre genera su visita a Tribunales, la causa no espera demasiado de sus palabras; el hilo más importante de la investigación está lejos de sus dichos. El dinero invertido, repartido o enterrado es la obsesión de la Justicia.Por un lado, hay varios caminos abiertos que intentan avanzar en las cuestiones financieras que amarraron todo aquel sistema de recaudación millonario. Por el otro, establecer con algún grado de certeza cómo se repartió el dinero que llegaba a la Casa Rosada o a las residencias de los Kirchner en bolsos.La última semana se dieron algunas situaciones particulares. Por primera vez, el fiscal dio por caído uno de los acuerdos a los que había llegado y redobló su apuesta. Se cansó de esperar que el financista le contara lo que sabe. El banquero prefirió el silencio y, en esas condiciones, el fiscal lo prefiere preso. Será el juez quien decida dónde pasará sus días uno de los hombres claves de aquellos años de dólares frescos y cepo cambiario.Clarens jamás convenció al fiscal. Se midieron durante semanas. Primero, el dueño de Invernes dijo que no conocía a . Luego, recordó algo y admitió que lo había visto una vez. Fue un juego de movimientos calculados, de uno y de otro. Pero la memoria de Clarens no pudo recordar algunas de las varias cosas que los investigadores saben. El financista jamás entendió que otros arrepentidos ya apuntaron sus gestiones en otros testimonios. El juego terminó con un puñetazo de Stornelli: pidió la detención y le solicitó al juez Claudio Bonadio que diera por caído un primer acuerdo. El fiscal cree que se debería aplicar la prisión preventiva del empresario.Mientras jugaban al ajedrez con Clarens, la Justicia avanzó con otro testimonio que también podría dar pistas del camino de aquellos dólares de remise. Hace 10 días, Mariano Martínez Rojas pidió hablar con los fiscales Stornelli y Carlos Rívolo. Pidió un cambio en el lugar de detención y esbozó alguna trama de corrupción que podría contar para quedar como imputado colaborador en esta causa.El exempresario ya se había convertido en colaborador en un caso de la Aduana. El juez Gustavo Meirovich aprobó a principios de agosto un acuerdo al que había llegado 49 días atrás el fiscal Germán Bincaz. El empresario fue deportado desde Estados Unidos. De Miami llegaron, además, varias cajas con documentos. Contó que, mediante varias...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA