La crisis del Barça llegó hasta Zurich

"Siempre dije que me gustaría finalizar mi carrera en Barcelona y luego en Newell's, pero no sé dónde estaré el año que viene. Como recién dijo Cristiano, el fútbol da muchas vueltas y puede pasar cualquier cosa." Leo Messi recupera el mejor nivel en el club catalán y, además, no le escapa a la polémica, por la supuesta conflictiva relación con el entrenador Luis Enrique, en medio de versiones de futuro en Chelsea.

Más allá de la derrota diplomática con Cristiano, Leo jugó su propio partido, que empezó con otro llamativo traje, como suele hacerlo en cada gala. Primero, se mostró incómodo cuando, a través de un video, Luis Enrique lo cubrió de elogios. En ese mismo momento, hasta su mujer, Antonella Rocuzzo, exhibió una mirada desafiante. Más tarde, se descontracturó con el mensaje y dos interrogantes que le realizó Pablo Aimar, el ídolo de su juventud. "No me acuerdo qué me preguntó", afirmó, divertido.

Más tarde, se conocieron sus elecciones. La del mejor jugador fue salomónica: Di María, Iniesta y Mascherano. Sorprendió con la del DT: Sabella, Guardiola y... Mourinho, el conductor de Chelsea. Si se generó una polémica porque empezó a seguir la cuenta del club inglés en Instagram, ¿qué dirán los medios catalanes ahora? "Hablé para decir la verdad. En Barcelona siempre se filtra mucha información, pero me molesta cuando no son verdades. Nunca salí a desmentir nada, y pensé que era el momento de parar un poco esto. Todo el vestuario estaba mal por las informaciones falsas y malintencionadas", contó Leo, que advirtió: "Fue un año complicado para Barcelona, no pudimos conseguir nada". Además, se refirió a otros temas en ESPN radio.

Lo que se viene. "Hace mucho que la Argentina no...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba