En el corto plazo, Cristina tiene otro destino judicial

está preso. calma su angustia enviando cartas mal escritas desde la cárcel. debería poner las barbas en remojo. El círculo se cierra sobre . Aquellos hombres fueron los que, formal o fácticamente, estuvieron más cerca de ella en la administración del país. Pero ¿es posible imaginar una cárcel inmediata para la ex presidenta?

Si bien se mira el volumen de las denuncias en su contra, la opinión de respetados fiscales, la dimensión monumental del dinero que se robó y las decisiones que ya tomaron algunos jueces, un destino entre rejas es perfectamente predecible para Cristina. Ninguna causa, sin embargo, está lo suficientemente avanzada como para suponer que ese destino sea inminente. Es decir, sólo una prisión preventiva podría acortar los días de libertad de quien fue jefa del Estado durante ocho años. Si esa decisión provisoria no se tomara, la cárcel de Cristina sucedería al final de un juicio oral y público entre los muchos que la aguardan.

La prisión preventiva sólo se justifica, según el Código Penal, si existe un riesgo o de fuga o de entorpecimiento de la investigación por parte del encartado. La prestigiosa Sala II de la Cámara Federal, con la firma de los jueces Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia, acaba de hacer una interpretación más amplia de esas condiciones. También los ex funcionarios que han tenido mucho poder en el Estado, y que conservan parte de él, están en condiciones de interferir en la investigación, señalaron Irurzun y Bruglia. La Cámara ordenó, por eso, el encarcelamiento de De Vido, que era diputado y presidía la Comisión de Energía de ese cuerpo legislativo. El juez Ariel Lijo se respaldó ayer en esa misma resolución de la Cámara para disponer la prisión de Boudou, aunque éste no tiene ningún cargo en el Estado.

Cristina Kirchner es, además, senadora electa por la minoría de la provincia de Buenos Aires. Ya tiene fueros parlamentarios. En ningún caso podría ser sorprendida en una mañana ingrata, como le sucedió a Boudou, por sus carceleros. Un juez debería pedirle al Senado que rechace el diploma de senadora de Cristina, o que directamente la desafuere, antes de ponerla presa. El peronismo difícilmente permita una prisión preventiva de la ex presidenta, si ésta, claro está, no comete un acto flagrante que la enfrente con el Código Penal. La mayoría del peronismo, que aspira a alejarse de ella cuanto antes para aspirar de nuevo al poder, detesta la idea de que se convierta en una mártir de sus...

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