Coronavirus: cuántas cosas se cometen en tu nombre

 
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La decisión del presidente Alberto Fernández de e para transferir sin restricciones dinero entre partidas presupuestarias ha derivado en duras críticas de parte de la oposición política, que ve en ese trámite, concretado mediante un decreto de necesidad y urgencia, una medida inconstitucional, violatoria de la división de poderes.El depositario de esas facultades, Santiago Cafiero, ha al decir públicamente: "En momentos extraordinarios, necesitamos un Estado activo y flexible" para proteger a todos los habitantes de nuestro país. Ha dicho, además, que la citada facultad se le dispensa "únicamente por motivos vinculados con la emergencia sanitaria y para destinar los fondos reservados de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) a políticas nutricionales, de salud y educativas".Hasta el DNU presidencial, los jefes de Gabinete estaban impedidos de modificar el presupuesto de gastos de la administración estatal por encima del 5% de su monto total. Una limitación tan acertada como legal, pues está contenida en la ley de administración financiera y los sistemas de control del sector público nacional. El ministro del Interior, Eduardo de Pedro, defendió públicamente los superpoderes de su jefe más directo, al decir que los usará "para ayudar a los que más lo necesitan".Varios puntos se imponen en el análisis. El primero es que desde que empezó a hacerse fuerte entre nosotrosla por coronavirus ha habido una propensión notoria al uso de decretos, siempre amparados y justificados en la situación de emergencia que atravesamos. Cabe anotar que nuestro país históricamente suele estar en emergencia, con un Congreso que de tanto en tanto la declara y poderes Ejecutivos que, con mayor o menor intensidad a lo largo de las décadas, han hecho uso y abuso de ese tipo de contingencia para concentrar en sí mismos tareas que competen a otros poderes.En esta oportunidad, el propio Cafiero es quien ha hablado de la necesidad de un Estado ágil y flexible. También podríamos reclamar un Poder Ejecutivo más ágil, que hubiera enviado al Congreso el nuevo proyecto de presupuesto, ya que el frente político actualmente en el poder no aceptó tratar el presentado en tiempo y forma por el último gobierno, en septiembre del año pasado.La salida de escena del Congreso está siendo ahora revertida por la instrumentación de sesiones virtuales. Ergo, podría haber incluido en la flamante agenda qué hacer con el presupuesto en este contexto y no esperar el DNU presidencial para ver...

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