Controles y descontroles

 
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Aunque el gobierno de Cristina Kirchner se dedica a imponer cada vez más controles y restricciones al sector privado, las principales variables que dependen del sector público aparecen cada vez más descontroladas.

Este doble estándar no sólo indica la dirección del ajuste a que está siendo sometida de hecho la economía, vía recesión, retroceso real de salarios y jubilaciones, alta inflación y presión tributaria. Todo indica que este proceso continuará en 2015, a menos que el Gobierno logre alguna cuota de financiamiento externo que, a su vez, está supeditada al incierto desenlace del default parcial de la deuda bajo jurisdicción extranjera.

La dieta que el gobierno de CFK impone a buena parte del sector privado contrasta con la ausencia de límites para el gasto público, donde no existe la más mínima señal de austeridad y se aceleró a una velocidad propia de campaña electoral. De hecho, la suba de 46,1% en los primeros nueve meses de 2014 sólo es superada por el récord de 47% interanual en 2007. Pero, a diferencia de entonces, los ingresos impositivos se ubican casi 9 puntos porcentuales por debajo. Hasta ahora, más de 210.000 millones de pesos de gasto por encima del Presupuesto 2014 fueron convalidados a través de sucesivos decretos de necesidad y urgencia (DNU), sin pasar por el Congreso. Esa cifra equivale al déficit fiscal previsto por analistas privados para este año, que en tres cuartas partes es financiado con la "maquinita" del BCRA y eleva el impuesto inflacionario, mientras una cuarta parte se cubre con endeudamiento interno, que reduce el crédito al sector privado (incluso a provincias). Por si fuera poco, uno de los últimos DNU suspende la prudente prohibición legal de que el Tesoro se endeude para financiar gastos corrientes.

Salarios en prematura discusión

El descontrol fiscal explica por qué el Gobierno se resiste a bajar cualquier impuesto, ya sea en forma directa o indirecta. Y también por qué la cuestión salarial amenaza con afectar al tablero de control oficial, ante la proliferación de reclamos sindicales para contrarrestar el deterioro de ingresos que provoca el cóctel de mayor inflación y desactualización del piso no imponible del impuesto a las ganancias.

Los reclamos abarcan un amplio abanico que va desde compensaciones por el pago del gravamen o eximición del medio aguinaldo de diciembre, hasta bonos a cuenta de las paritarias 2015 o la apertura anticipada de negociaciones salariales. Esta prematura discusión...

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