Constitucionalismo Argentino 1810-1850

Autor:Abelardo Levaggi
Páginas:104-133
 
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UNIVERSIDAD DEL SALVADOR
Facultad de Ciencias Jurídicas
Facultad de Filosofía, Historia y Letras
IUSHISTORIA
Revista Electrónica
Nº 2 – Octubre de 2005
Buenos Aires, Argentina
www.salvador.edu.ar/juri/reih/index.htm
CONSTITUCIONALISMO ARGENTINO 1810-1850
ABELARDO LEVAGGI
1. INTRODUCCIÓN
El año 1853 dividió al constitucionalismo argentino en dos etapas bien
definidas: anterior y posterior a la Constitución Federal. La etapa anterior, iniciada
en 1810 con la Revolución de Mayo, fue de ensayos, de proyectos y
constituciones provisorias, tanto nacionales como provinciales. A esa primera
etapa de construcción de una nueva legitimidad, que sustituyera a la personificada
en la monarquía española, se refiere este trabajo. Una etapa de búsqueda de la
organización constitucional definitiva, que desde 1820 se caracterizó por fundarse
en tratados interprovinciales, entre los que sobresale el Pacto Federal de 1831.
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Fueron esos años de construcción empírica del Estado nacional, sin sujeción a
ningún plan preestablecido1.
Además del énfasis puesto en la propia experiencia, el constitucionalismo
nació y se desarrolló bajo el signo de la modernidad, de un concepto de ley
fundamental dirigido -según la precisa observación de Maurizio Fioravanti- a
"recuperar en el horizonte de la constitución de los modernos el aspecto del límite
y de la garantía", valores que se habían perdido desde el triunfo de la doctrina del
poder soberano de Bodin y de Hobbes. Además, el constitucionalismo moderno
fue influido por la doctrina del poder constituyente, ejercitada por las revoluciones
angloamericana y francesa, en virtud de la cual la "temida" voluntad soberana,
asociada a la constitución, creaba un nuevo orden político2. En todo caso, se trató
de estructurar el Estado según un diseño racional que, aun conteniendo elementos
históricos, no necesariamente desechados, se propuso asegurar, por lo menos a los
ciudadanos, el goce de los derechos individuales.
Este concepto liberal-revolucionario de constitución se asentó en dos pilares:
una declaración de los derechos del hombre y del ciudadano en sentido
iusnaturalista racionalista y una división del poder. El art. 16 de la Declaración de
los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, que encabezaba la
Constitución francesa de 1791, decía, categóricamente, que "toda sociedad en la
cual la garantía de los derechos no esté asegurada ni la separación de poderes
1 DEMICHELI, Alberto, Formación nacional argentina, Buenos Aires: Depalma, 1971, Parte
Cuarta: "El derecho público sinalagmático", 179-221; y TAU ANZOÁTEGUI, Víctor, Formación
del Estado federal argentino (1820-1852). La intervención del gobie rno de Buenos Aires en los
asuntos nacionales, Buenos Aires: Editorial Perrot, 1965.
2 Constitución. De la Antigüedad a nuestros días, traducción de Manuel Martínez Neira, Madrid:
Trotta, 2001, pp. 85 y 103-104.

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