Confianza y experiencia, los dos pilares de Cabrera

Cuando nadie lo imagina, Ángel Cabrera se destapa con un gran impacto. Sucedió en el US Open 2007 y en el Masters 2009, dos Majors que vinieron de manera inesperada porque no estaba jugando bien en los torneos previos. Lo mismo ocurrió hace dos semanas: su temporada 2014 era deficiente, pero en West Virginia dio el gran golpe al conquistar The Greenbrier Classic, su primer título del PGA Tour fuera de aquellos dos Grand Slams.El Pato es así, totalmente impredecible. Irregular, discontinuo, aunque siempre valiente. Nunca les huye a los grandes desafíos. Ahora se posiciona en una situación distinta, porque varios medios internacionales lo consideran como uno de los candidatos a obtener el British Open, que arrancará el próximo jueves en el Royal Liverpool, en Hoylake, y cuyo título defenderá Phil Mickelson.Desde que era un veinteañero, Cabrera tuvo la Jarra Claret como un sueño cristalizable. Incluso mucho antes de que atesorara el trofeo del US Open y se calzara el saco verde de Augusta. "Siempre pensé que si podía ganar un Major, ése sería el British Open. Como jugaba durante todo el año en el Tour Europeo y en canchas links, imaginaba que alguna vez lo podía lograr. En aquella época, para mí Estados Unidos estaba un poco lejos. Y si bien viajaba hacia allá para jugar los Majors, era cuestión de ir y volverme enseguida para Europa porque me sentía más cómodo", apuntó más de una vez el cordobés, al referirse al Grand Slam más antiguo.La motivación de Cabrera se conserva intacta a los 44 años: mientras su físico lo acompañe, continuará con esa búsqueda inclaudicable. La gran pregunta es: ¿podrá hacerlo? Sería un error creer que su muy buen rendimiento en The Greenbrier (sobre todo, sus muy buenas estadísticas con el driver) se refleje automáticamente en el Open que se aproxima. De por sí, hasta los golfistas más encumbrados padecen altibajos de una semana a otra. Pero por sobre todo, se trata de escenarios y condiciones climáticas totalmente distintas, canchas que exigen de otra forma; hay un abismo de diferencia entre un campo de los Estados Unidos y otro inglés.La buena noticia es la confianza que trae consigo el Pato desde su triunfo en The Greenbrier. "Esta victoria en el PGA Tour era algo que estaba esperando; es un alivio. En realidad yo siempre voy para adelante, tengo mucha fe en mi juego", mencionó durante los festejos.Si conjuga esa confianza con su dilatada experiencia en este Major, y si a este cóctel le agrega una performance pareja, Cabrera...

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