Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala I, 31 de Mayo de 2022, expediente CNT 039853/2011/CA001

Fecha de Resolución31 de Mayo de 2022
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala I

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL

TRABAJO - SALA I

SENTENCIA DEFINITIVA CAUSA NRO. 39853/2011CA1

AUTOS: “COLL FERNANDO GONZALO C/ SMG ART S.A. Y OTRO S/

ACCIDENTE – ACCION CIVIL”

JUZGADO NRO. 65 SALA I

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la fecha de registro que figura en el Sistema Lex 100, la Sala Primera de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo procede a dictar sentencia en la causa del epígrafe,

y de acuerdo al correspondiente sorteo se procede a votar en el siguiente orden:

La Dra. M.C.H. dijo:

  1. La sentencia definitiva de grado es apelada por el actor a tenor del memorial deducido (v. presentación en partes 1, 2 y 3), el que mereció las réplicas de SMG ART S.A. y CATALENT ARGENTINA S.A.,

    respectivamente. Asimismo, el perito médico cuestiona sus honorarios, por estimarlos exiguos.

  2. La señora J. a-quo rechazó la demanda incoada, por estimar que la acción se encontraba prescripta. Para así decidir, la sentenciante ponderó –en prieta síntesis– los términos esbozados en los escritos constitutivos de litis: en concreto, que el accionante adujo haber sido diagnosticado de tendinitis de antebrazo y muñeca derecha en el año 2007 y que las demandadas, ambas, opusieron la excepción de prescripción. En atención a que el inicio del reclamo administrativo ante el SECLO tuvo lugar el 07/04/2011 y que la demanda fue presentada el 22/09/2011, de acuerdo con el art. 256 LCT y el art. 44 LRT, sentenció que la acción se hallaba prescripta.

    Fecha de firma: 31/05/2022

    Alta en sistema: 03/06/2022

    Firmado por: M.C.H., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: L.D.R., PROSECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: G.A.V., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: E.C., JUEZ DE CAMARA

    Resulta de interés señalar que la judicante hizo especial énfasis en la exposición del actor a fs. 119, al contestar el traslado conferido de la excepción opuesta. En tal oportunidad, el reclamante expuso que “la verdadera fecha de toma de conocimiento de su afección real, de su incapacidad y origen fue en noviembre de 2010, ya que anteriormente había sido tratado por simples molestias, cuando le daban de tomar analgésicos y enviaban a guardar reposo laboral”. De tal manera, con expresa invocación de la teoría de los actos propios, la a-quo resultó concluyente en que, de conformidad con los términos del escrito inaugural que situaron el inicio de las dolencias en el año 2007, “ninguna duda cabe que el plazo de prescripción de la acción que aquí se discute comenzó a correr en la fecha indicada”.

    El Sr. C. apela lo resuelto; invoca jurisprudencia, tanto del máximo Tribunal como de esta Cámara, en favor de su tesitura. Manifiesta que del texto de la demanda surge claramente que sus molestias principiaron en el año 2007, que aquellas le obligaron a recurrir a tratamientos mediante su obra social, los cuales continuaron esporádica –empero- continuamente,

    hasta la fecha del distracto que se formalizó el 23/10/2010. Refiere que luego de acontecido el despido, remitió respectivas misivas a las demandadas, en las que notificó acerca de sus dolencias y enfermedad laboral; todo ello, con posterioridad a octubre de 2010. Consecuentemente, solicita que se revoque el fallo puesto que “no se debe tomar la fecha del año 2007 sino la de octubre de 2010”.

  3. Perfilados así los contornos de la relación procesal y, en particular, de los cuestionamientos efectuados a la sentencia, propiciaré la recepción de la queja.

    Debo enfatizar que -sin desmedro de la opinión vertida por el Sr. Fiscal General en su dictamen- una valoración armónica e integral de los escritos de demanda y contestación -es decir, de la relación jurídica procesal- en armonía con la profusa prueba colectada, me inclina a hacer Fecha de firma: 31/05/2022

    Alta en sistema: 03/06/2022

    Firmado por: M.C.H., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: L.D.R., PROSECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: G.A.V., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: E.C., JUEZ DE CAMARA

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    lugar a la acción. Diré, igualmente, que no soslayo determinadas cuestiones apuntadas por el Sr. Fiscal; en particular, cierta ambigüedad argumental en la demanda y, como consecuencia de esa vacilación, la interpretación de la magistrada de grado con relación al comienzo del plazo de prescripción. Así

    también, el Sr. Fiscal reparó en que el actor invoca, en su apelación, la fecha de noviembre de 2010; así, explicó que “el análisis de las probanzas de autos no me permite hallar sucesos de relevancia en noviembre de 2010”.

    Como adelanté –insisto, sin perjuicio de las cuestiones apuntadas por el Sr. Fiscal General– lo cierto es que de una atenta lectura de las constancias de la causa, la plataforma fáctica invocada –que, a mi criterio, ha sido justificada (cfr. arts. 377 y 386 CPCCN)– se basó en que el actor se desempeñó para su empleadora por un período de cuatro años; que,

    con motivo del desarrollo de sus tareas, presentó dolencias y patologías durante el transcurso del vínculo laboral; y que en la actualidad, presenta secuelas incapacitantes de carácter permanente. El examen de la minusvalía que porta el Sr. C. será abordada en el momento oportuno, por razones de orden metodológico.

    Ahora bien, sin perjuicio de las fechas trazadas en la apelación –esto es, tanto el mes de octubre como de noviembre de 2010–, como apunté supra en el considerando II, el actor refiere concretamente al despido y peticiona sea contemplado aquél a los efectos del cómputo prescriptivo. Es por ello que, en suma, no comparto la opinión del Ministerio Público puesto que en atención a las tareas desarrolladas, a las patologías padecidas durante el desenlace del vínculo y a la incapacidad que presenta actualmente, considero que es el distracto, en sí mismo, el suceso de relevancia que debe ponderarse a los efectos pretendidos.

    Esta Sala ha señalado desde antiguo que, en el caso de enfermedades de evolución progresiva como la presente, se entiende que el plazo de prescripción debe computarse desde el momento en que el trabajador tuvo pleno conocimiento de hallarse incapacitado y que su minusvalía guardaba vinculación con las tareas o el ambiente laborativo. Tal Fecha de firma: 31/05/2022

    Alta en sistema: 03/06/2022

    Firmado por: M.C.H., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: L.D.R., PROSECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: G.A.V., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: E.C., JUEZ DE CAMARA

    principio se aplica tanto a las acciones que se inician con fundamento en la ley especial, como en cuanto a aquellas que se fundan en el derecho común.

    La mera existencia de la sintomatología o de episodios aislados impeditivos de la aptitud laboral no basta de ordinario para inferir que el daño resultaba definitivo. Para ello es además menester que medie una determinación de carácter objetivo que aleje toda duda en el afectado. En otras palabras, no basta que el actor haya podido conocer la existencia de la enfermedad, sino además que ésta alcanzó su mayor grado invalidante y guarda vinculación con el factor laboral. En tal inteligencia,

    cuando se trata de dolencias de pausada y prolongada evolución, para calcular el lapso de prescripción, el momento más adecuado es, por su objetividad, aquel en que ha cesado la relación laboral, ya que con ello –indudablemente– se ha puesto fin a los factores lesivos que eventualmente pudieren resultar atribuibles como relación causal (v. en análogo sentido, “Galarza Ángel Daniel C/ Rocig S.A. y Otro S/ Accidente –

    Acción Civil”, sentencia del 03/07/2020; "S.M.D.C. C/

    Swiss Medical Art S.A. S/ Accidente – Ley Especial”, sentencia del 04/03/2022; del registro de esta Sala).

    En atención a ello, pues, distinta conclusión a la expresada por el Sr. Fiscal General merece la valoración de las constancias remitidas por la obra social. En consonancia con lo expuesto supra, del informe remitido por Corporación Médica (fs. 187/191) se observa que el Sr. C. fue asistido por análogas dolencias a las que aquí reclama en fechas 01/09/2008, 20/10/2008

    y 23/04/2009, entre ellas: “dolor muñeca derecha”; “tendinitis muñeca”. De tal manera, la prueba informativa apuntada, lejos de debilitar la tesis del actor, la vigoriza.

    Cabe añadir que el art. 4037 del Código Civil –entonces vigente– establece que el plazo de prescripción de la acción por responsabilidad civil extracontractual es de dos años y, al respecto, nuestro Máximo Tribunal ha sostenido que lo verdaderamente preponderante para comenzar el cómputo de la prescripción es el efectivo y real conocimiento Fecha de firma: 31/05/2022

    Alta en sistema: 03/06/2022

    Firmado por: M.C.H., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: L.D.R., PROSECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: G.A.V., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: E.C., JUEZ DE CAMARA

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    que la víctima posea respecto del daño a ella inferido y los perjuicios sufridos (CSJN, 3/11/88, LL1989-C-815; 16/12/86, LL 1987-B-255).

    De tal manera, en atención a las fechas apuntadas y,

    especialmente, a que el cese de la relación laboral acaeció el 23/09/2010 (v.

    fs. 6, fs. 94 CD original y fs.105), que el SECLO tuvo lugar el 07/04/2011 (fs.

    4) y que la acción fue interpuesta el 22/09/2011 (fs. 26), sugiero revocar lo decidido en grado en este punto, en tanto la acción fue interpuesta en el término legal apto para conjurar la defensa opuesta.

    Estimo fundamental poner de resalto que lo aquí decidido no se opone –en absoluto– a los presupuestos del art. 277 CPCCN, como refiere CATALENT ARGENTINA S.A. al contestar los agravios. Como será

    expuesto a continuación, los hechos y circunstancias propuestos ante esta Alzada han sido igualmente presentados a la decisión del judicante de grado.

  4. Frente a lo anterior, corresponde ponderar los términos del inicio y la pretensión deducida por la parte actora.

    El Sr. C. adujo, en su demanda, que comenzó a laborar...

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