Claves de la campaña en la semana final

Milei y Massa, durante su paso por Mendoza a comienzos de agosto

Un analista político formulaba anoche esta reflexión: "Este es el estado de la política en la Argentina. Los seguidores de un candidato festejan que anoche no se volvió loco delante de las cámaras. Y los seguidores del otro festejan que la inflación mensual es de nada más que 8,3%. Son dos razones bastante módicas para festejar". Esta es una de las bromas -o no tan broma- que surgen del debate del domingo. Hay que preguntarse qué efecto puede tener ese debate sobre el resultado del domingo que viene. La pregunta puede dar lugar a respuestas paradójicas.

Ambos candidatos, Massa y Milei, corroboraron el cliché que se ha construido alrededor de ellos. El ministro de Economía, súper preparado, acumula en su vida, desde los 20 y pico de años, capas y capas de marketing, de coaching, de entrenamiento. Eso se notó el domingo por la noche. Muy producido, muy preparado por un equipo profesional de brasileños, contratados por él, enviados por Lula da Silva y, dicen, financiados por Francisco de Narváez. Hay un molde. En un tuit de Juan Manuel Karg, se lee: "Por si o por no Brasil, debate en la cadena Globo 2022, Lula vs. Bolsonaro". La estrategia de Massa fue muy similar a la que usó Lula con Bolsonaro en 2022.

En el debate que tuvieron en Brasil, Lula le preguntaba a Bolsonaro si había dicho eso o no. Era lo mismo que decirle "por sí o por no". Se trata de una técnica que Massa adoptó, seguramente, del entrenamiento muy preciso y profesional que le proveyeron los expertos en campaña brasileños enviados por Lula.

Del otro lado, Milei, también cumplió con el cliché de alguien a quien los que lo miran, lo ven con el temor y el morbo con el que se mira a un equilibrista en el circo, esperando casi en cualquier momento que resbale y se caiga. Esa era la sensación, sobre todo la que tenían sus seguidores.

Se lo vio a Massa muy conocedor del terreno y de la vida de Milei. Se notó que lo había estudiado. Que apelaba a quebrarlo en lo personal, en lo subjetivo. Aparecieron cosas curiosas. Por ejemplo, cuando le mencionó que él no tiene propiedades afuera, pero que la familia de Milei tiene propiedades en Miami. Y en ese momento Massa aconsejó googlear el dato.

Paz Rodríguez Niel, del diario LA NACION, siguió el consejo de Massa y fue a googlear. Lo escribió el lunes en los comentarios de los columnistas de LA NACION sobre el debate. Encontró que efectivamente hay un departamento de la familia Milei en Miami que fue publicado en el portal RealPolitik , que curiosamente es el portal donde canalizaba su información obtenida clandestinamente Ariel Zanchetta, ahora preso por sus tareas de espionaje clandestino, sobre la Corte y otros jueces, entre otros blancos. Esto no quiere decir que Massa se sirvió de esos métodos, pero hay casi una superposición. Vamos a decirlo de otra manera: hay un estilo. Milei ratificó lo que ya se sabía también: que es alguien que no conoce muy bien el terreno en el que se metió, que carece de profesionalismo, que puede tener momentos de sinceridad o autenticidad suicida, como por ejemplo cuando insiste con que él está fascinado con Margaret Thatcher.

Desde el punto de vista de la Argentina actual, tan rara, ¿esos son vicios o virtudes? En un país en el que un sector muy importante de la sociedad se ha ensañado con la política, sobre todo los que votan a Milei, que son 30% de electores que votan un proyecto muy tirado a la derecha, de un candidato que quiere ir con una motosierra en contra de los políticos a los que acusa de constituir una casta, Estar tan preparado, saber tanto del adversario, tener semejante nivel de profesionalismo, ¿es una virtud?, ¿lo ayuda a Massa? ¿O en esa virtud está su vicio? Y al revés, Milei llegó como un outsider . Probablemente a aquellos a quienes les simpatiza, sus primeros adherentes, les gusta que no sepa de política, que sea desmañado en la forma de presentar los temas, que explote y se muestre muy enojado, porque probablemente muchos de ellos están muy enojados. Entonces acá hay una paradoja respecto de cómo habrá sido la recepción emocional y política del debate.

En el programa +Nación de Luis Majul, Pablo Rossi y Martín Rodríguez Yebra, por LN+, comentaron que uno de esos resultados inesperados fue el del debate entre Felipe González y José María Aznar en España en 1993 . González es un maestro de la retórica, de la explicación, de la argumentación. Aznar es más bien tosco. Pero dio la impresión de que ganó Aznar, que ganó después las elecciones. Hay otro debate histórico, menos famoso, pero también paradójico en su resultado que tuvo lugar en 1987. Se discutía la gobernación de Mendoza, entre Raúl Baglini, una especie de genio de la política, con una capacidad extraordinaria, gran orador, gran polemista, que conocía todos los secretos de la retórica (se hizo famoso en la Cámara de Diputados en un debate contra Cavallo por la situación de la deuda en la Argentina); y del otro lado José Octavio Bordón, quien en aquel momento era el challenger. Bordón quería llegar a la gobernación que disputaba con Baglini, del partido radical, que gobernaba Mendoza. En el resultado, esa noche y la mañana siguiente, parecía que Baglini lo había arrasado con datos, con argumentos, con razonamientos a Bordón, que miraba a la cámara hablando de cosas de todos los días y tratando de capturar emocionalmente al que lo estaba viendo, sin demasiado lucimiento, sin pretender ser brillante. Ganó las elecciones Bordón. El debate lo ganó Bordón.

¿Cuáles son las categorías con las cuales hay que evaluar un debate en términos electorales y no en términos académicos o intelectuales? Esta es la pregunta. No sabemos todavía qué pasó en la opinión pública o qué efecto tendrá sobre las encuestas el debate del domingo que pasó. Sin embargo, sí sabemos algo, porque conocemos ya un estudio de Pulsar, el Observatorio de Opinión Pública...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR