Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala K, 11 de Abril de 2018, expediente CIV 112968/2006

Fecha de Resolución:11 de Abril de 2018
Emisor:Camara Civil - Sala K

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA K “CISTERNA, L.N. y otros C/ GODOY, C.D. y otros sobre daños y perjuicios”.

Expediente N° 112.968/2006.

Juzgado N° 6.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los días del mes de abril de 2018, hallándose reunidos los Señores Vocales integrantes de la Sala K de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, a fin de entender en los recursos de apelación interpuestos en los autos caratulados, “CISTERNA, L.N. y otros C/ GODOY, C.D. y otros sobre daños y perjuicios” habiendo acordado seguir en la deliberación y voto el orden del sorteo en estudio, el Dr. O.J.A. dijo:

  1. Contra la sentencia de fs. 574/580 apela la parte actora expresando agravios a fs. 818/825, los que previo traslado de ley no fueran contestados.

Antecedentes

En la especie L.N.C. (concubina de quien -en vida- fuera José

Alberto Guaraz y en representación de sus hijos menores D.J. y G.A.G. - hoy mayores-) y el Sr. M.A.G.- también hijo del fallecido -, promovieron demanda de daños y perjuicios contra La Nueva Metropol SATACI y C.D.G., a raíz del accidente que sufriera el Sr. J.A.G. el 24 de diciembre de 2005, a las 21,00 hs, aproximadamente.

A sus efectos señalaron que el Sr. J.A.G. circulaba en tal oportunidad en un vehículo marca Ford modelo Taunus dominio C 1146029, por la colectora de Panamericana (Pcia. de Bs. As.) en sentido sur-norte.

Que al ingresar a la calle V. intentar el cruce que esta conforma en la salida de Panamericana –bajada de Ingeniero Maschwitz - resultó colisionado por el Ómnibus de la empresa Chevallier (a cargo de la empresa La Nueva Metropol SATACI) dominio DCY 952 interno 133,conducido por el coaccionado Sr. C.D.G., quien emprendiera su marcha en sentido Zarate-Buenos A., tras haber previamente detenido su movimiento en la parada existente en dicha cruce con Fecha de firma: 11/04/2018 Alta en sistema: 23/05/2018 Firmado por: O.J.A., JUEZ DE CAMARA Firmado por: O.O.A. , JUEZ DE CAMARA #12021921#196247563#20180416093814914 la finalidad de facilitar el ascenso y descenso de pasajeros.

Según relato del escrito de inicio, el micro demandado al emprender el cruce habría dejado pasar a otro colectivo (línea 60) que circulaba por su izquierda (sentido este –oeste) por la calle V.. Alegan que reiniciada su traslación y sin advertir la prioridad de paso del Taunus, lo impacta produciendo en el Sr. G. heridas de diversa consideración que lo llevan pocos días después a su fallecimiento.

Imputaron la responsabilidad del hechoa la parte demandada, haciéndola extensiva a su aseguradora, “La Economía Comercial Sociedad Anónima de Seguros Generales”.

A su turno la empresa demandada negó en el responde los hechos esgrimidos por los actores e invocó la culpa de la víctima. Opuso falta de legitimación activa respecto de la co-actora Cisterna, la que fue posteriormente desestimada. Pidió el rechace la acción promovida.

Por su parte, la citada en garantía reconoció el contrato de seguro con la empresa accionada, alegó que aquel contiene una franquicia de $ 40.000 y requirió se desestime la demanda.

En cuanto al co-demandado G., reconoció ser dependiente de la empresa de transportes, y se adhirió a su contestación, requiriendo el rechazo de la acción.

  1. La Sentencia.

    El Sr. Juez a quo, luego de analizar la prueba producida y considerar no acreditada la responsabilidad endilgada a la parte accionada, entendió en sustrato fracturado el nexo causal entre la acción de la parte demandada y su resultado. En consecuencia, rechazó la demanda, con costas a la vencida.

  2. Los Agravios.

    La parte actora se agravia sosteniendo que el pronunciamiento es infundado y carente de motivación. Objeta la valoración e interpretación que el magistrado realiza de la prueba producida. Sostiene que los testimonios colectados no son contradictorios y que no se ha ponderado adecuadamente la pericia de oficio y la de consultor de parte.

    Solicitan se revoque la sentencia haciendo lugar a la demanda incoada.

    Fecha de firma: 11/04/2018 Alta en sistema: 23/05/2018 Firmado por: O.J.A., JUEZ DE CAMARA Firmado por: O.O.A. , JUEZ DE CAMARA #12021921#196247563#20180416093814914 Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA K

  3. En primer lugar, he de señalar, atento la entrada en vigencia del nuevo Código Civil y Comercial (Ley 26.994 y su modificatoria Ley 27.077), de conformidad a lo previsto en su art. 7 y teniendo en cuenta la fecha de producción del siniestro en estudio, que resultan de aplicación al caso las normas del Código Civil de Vélez.

    VI.-Causa Penal.

    Que el principio contemplado por el art. 1101 del Cód. Civil, si bien se encuentra incluido en el Cap. IV denominado de las acciones para la indemnización de los daños causados por los delitos, resulta aplicable siempre que un juicio civil se encuentre íntimamente vinculado al resultado de un proceso penal, atento que en todos los casos existe la misma razón de orden público que fundamenta aquella norma (Caseaux -Trigo Represas "Derecho de las Obligaciones" Tomo 4, pág 842).

    En tal marco de conocimiento y dado lo normado por el art. 1103 del Cód. Civil debo mencionar, que a raíz de los hechos reseñados, ha tramitado la causa penal n°

    4486 -IPP 18-00-097934-05 - por ante el Juzgado de Garantías n° 2, con intervención de la UFI n° 6, -luego 2- del Departamento Judicial Zarate-Campana, en la que se dispuso con fecha 10 de marzo de 2010 su archivo, ante la falta de elementos de convicción suficientes que permitieran su continuación hacia una etapa posterior (cfr.

    art. 268, párrafo del CPP) -cfr. fs.546 y 558/559-.-

    Cabe recordar que el art. 268, cuarto párrafo del C.P.P.N. dispone “En caso que a juicio del F. no hubiere prueba suficiente sobre la existencia del hecho o la autoría de él, podrá proceder al archivo de las actuaciones, comunicando la realización de este acto al Juez de Garantías y notificando a la víctima, rigiendo el artículo 83 inciso 8", norma ésta que garantiza a quienes aparezcan como víctimas -entre otros derechos y facultades- la posibilidad de procurar la revisión, ante el Fiscal de Cámara Departamental, de la desestimación de la denuncia o el archivo, lo que no se alega ocurriera en la oportunidad aun cuando los actores actuaran en dicho proceso como particulares damnificados.

    El art. 1103 del Código Civil expresamente establece que “después de la absolución del acusado, no se podrá tampoco alegar en el juicio civil la existencia del hecho principal sobre el cual hubiese recaído la absolución”.

    Fecha de firma: 11/04/2018 Alta en sistema: 23/05/2018 Firmado por: O.J.A., JUEZ DE CAMARA Firmado por: O.O.A. , JUEZ DE CAMARA #12021921#196247563#20180416093814914 La posición mayoritaria a la que adhiere este Tribunal entiende que resulta necesaria la sentencia absolutoria dictada en el plenario, para encuadrar la cosa juzgada en los supuestos del art. 1103 del C.C. (A., A., L.C., Curso de Obligaciones, T I, pág. 529; M.I., Responsabilidad por daños, T I, pág.

    295; T.R., F., C. de Caso, R., Responsabilidad Civil por accidente de automotores, T 2-b, pág. 650; V., A., El sobreseimiento definitivo fundado en la existencia del hecho punible hace cosa juzgada en los procesos civil y concursal ?, La Ley 1993-D-215) , circunstancia que no ocurre en la oportunidad.

    De ahí que no pueda considerarse que el archivo dictado en sede penal, proyecte en lo que pudiere corresponder, efectos de cosa juzgada respecto de este proceso civil, encontrándose habilitado el juez interviniente para analizar la totalidad de las pruebas aportadas para decidir en relación con los hechos debatidos en este proceso.

    VII.-Considerandos.

    Aclarado ello, la compulsa de las actuaciones permite advertir que el planteo que efectúan los agraviados se vincula, en lo concerniente, con cuestiones inherentes al análisis que el sentenciante realiza de la cuestión sometida a su conocimiento.

    No es ocioso señalar que la actividad desplegada por el magistrado encuentra su razón de ser en las facultades propias que le confiere el ordenamiento legal (cfr. arts. 34 y 163 del Código Procesal), razón por lo cual lo actuado desde tal óptica no resulta técnicamente objetable.

    Por otro lado, aun cuando los recurrentes pudieren no compartirlo, la sentencia contiene la decisión expresa, positiva y precisa de conformidad con las pretensiones deducidas en el juicio (cfr. arts. 34 inc. 4° y 163 inc. 6° del Código adjetivo).

    Ha sostenido la Corte Suprema de Justicia de la Nación que la omisión de valorar determinadas pruebas no es causal que autorice sin más a descalificar un fallo (cfr. en tal sentido “B., G.C., O y R., E. s/ regulación de honorarios” -40.623-B- del 23 -04-91 entre ots).

    Fecha de firma: 11/04/2018 Alta en sistema: 23/05/2018 Firmado por: O.J.A., JUEZ DE CAMARA Firmado por: O.O.A. , JUEZ DE CAMARA #12021921#196247563#20180416093814914 Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA K Destaco consecuentemente el derecho elemental del juzgador de no seguir a las partes en todos y cada uno de los argumentos que esgrimen en resguardo de sus pretensos derechos, limitándose a escoger entre aquellos que guardan relación directa con la litis y que revisten sustancial importancia para la justa solución del diferendo (cfr. Corte Sup., ED 18-780; CNCiv., Sala D, ED 20-B-1040; S.. Corte de Bs.As., Ed 105-173; esta S., expte. no. 114.223/98, entre muchos otros).

    Remarco -además- que los jueces forman su convicción valorando los elementos probatorios arrimados al litigio de acuerdo con las reglas de la sana crítica (conf. art. 386 Cód. Procesal) que son ante todo reglas del correcto entendimiento humano, que concurren con la experiencia del Juez, contribuyendo a que se pueda analizar la prueba con arreglo a la sana razón, y a un conocimiento experimental de las cosas. Son pues la unión de la lógica y la experiencia que lo lleva a obtener la certeza moral que se refiere al estado de ánimo en virtud del cual se aprecia, no la seguridad absoluta, pero sí el grado sumo de probabilidad...

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