Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala V, 19 de Febrero de 2019, expediente CNT 008858/2015/CA001

Fecha de Resolución19 de Febrero de 2019
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala V

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA V Expte. Nº CNT 8858/2015/CA1 SENTENCIA DEFINITIVA.82412 AUTOS: “CIRACO, B.M. C/ AEGIS ARGENTINA S.A. S/ DESPIDO”

(JUZG. Nº 13).

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 19 días del mes de FEBRERO de 2019 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y EL DOCTOR E.N.A.G. dijo:

I- Contra la sentencia de grado que hizo lugar a la demanda, apelan ambas partes a tenor de los memoriales de fs. 302/305 (actora) y 306/314 (demandada). La primera contestó agravios a fs. 318/325 y la accionada lo hizo a fs. 316/317.

II- Por razones estrictamente metodológicas analizaré en primer término el recurso de la demandada tendiente a cuestionar un aspecto central de la litis como lo es la validez de la causa de despido invocada al resolver el vínculo laboral el 09/05/2014.

En este orden la accionada se queja porque la Sra. Juez de grado consideró que la causa de despido expresada no justificó la medida rescisoria dispuesta, en los términos de la notificación de fs. 81 y admitió la demanda incoada. Señala que la sentenciante no tuvo en cuenta la ocurrencia de un hecho gravísimo como lo es, la presentación por parte de la actora de dos certificados médicos apócrifos que tornaron imposible la consecución del vínculo laboral. Sostiene que en el decisorio de grado no se ponderó adecuadamente el procedimiento y la investigación llevados a cabo al determinar la inhabilidad de la documentación señalada.

En tales términos cabe recordar que la demandada mediante telegrama de fecha 06/05/2014 (ver fs. 81), resolvió el vínculo que la unía con la actora por la pérdida de confianza consecuente a la presentación de dos certificados médicos ante la empresa; uno con fecha 06/01/2014 y otro del día 04/04/2014, respecto de los cuales se constató su falsedad en cuanto los médicos firmantes no pertenecían a las instituciones médicas consignadas en los respectivos instrumentos y en la medida en que las instituciones aludidas - Hospital Italiano de Buenos Aires y Clínica Santa Isabel –aseveraron no haber atendido a la actora en las fechas mencionadas. Sostiene que los hechos demuestran claramente la gravísima actitud en que incurrió la accionante, al punto de no consentir la continuidad del vínculo laboral.

En primer lugar debo aclarar que el agravio en sí no es tal, pues carece de objeto, ya que se limita a analizar en abstracto la evaluación realizada por la Fecha de firma: 19/02/2019 Alta en sistema: 22/02/2019 1 Firmado por: L.M.D.'ARRUDA, SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: G.L.C., JUEZ DE CÁMARA Firmado por: E.N.A.G., JUEZ DE CÁMARA #24701103#227231892#20190219113028997 magistrada de la testimonial rendida. No es objeto del agravio la evaluación de la prueba sino los presupuestos concretos de condena. No obstante lo cual, en el punto, no puedo sino señalar la confusión que realiza la empleadora respecto de lo que es el hecho en relación a la injuria. El hecho que sirve como fundamento a la injuria no es el hecho en su mera aparición objetiva sino en tanto hecho de conducta humana que torna imposible la prosecución del vínculo.

No puede olvidarse que el despido con causa, en general, constituye la expresión máxima del poder disciplinario. El despido con causa de justificación es, entonces, el despido-sanción. En esta inteligencia participa del requisito esencial de toda penalidad: la existencia de un factor subjetivo de imputación (dolo o culpa). La culpa que justifica el distracto es aquella que deviene grave por la negligencia, impericia o temeridad puesta de manifiesto en el acto o repetición de ellos. De más está decir que en el caso, no se ha demostrado, contrariamente a lo manifestado en el escrito recursivo, que fuera la actora quien entregó los certificados médicos que sustentaron el distracto, y lo cierto es que tal extremo no fue cuestionado por el apelante en los términos del artículo 116 LO.

En efecto, si no existe factor subjetivo de atribución no existe punición constitucionalmente válida. De no acreditarse este factor, entra a jugar el estado de inocencia, de raigambre constitucional, que veda todo ejercicio de poder disciplinario de acuerdo al adagio “nulla poena sine culpa”.

Incumbe a quien afirma la existencia de una causa para la ruptura de la relación laboral la existencia de ésta, sea en sus aspectos objetivos (que el hecho sucedió) como en sus aspectos subjetivos (que este constituye incumplimiento de las obligaciones subjetivamente reprochable por dolo o culpa grave).

Más allá de que, en el caso, aparece debidamente cumplimentado el recaudo contenido en el artículo 243 RCT, lo cierto es que el decisorio concluye que no fue acreditada en modo alguno la entrega por parte de la actora de los certificados médicos que sustentaron el distracto y por ende, las irregularidades configurativas de la pérdida de confianza.

En efecto, fue la accionada quien puso fin a la relación mediante la misiva transcripta, y estaba a su cargo la prueba de los hechos que imputó a la actora como determinantes de "pérdida de confianza" y desde ese punto de vista coincido con la magistrada que me precede al concluir que no se encuentran plenamente acreditadas las circunstancias en las cuales se basó la decisión de poner fin a la relación.

La demandada, en el recurso, se...

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