La ciencia de pensar un canal público

El último día de 2016 concluyó la extensa travesía de un programa que muchos vieron en la Argentina como símbolo de lo que debería ser la televisión pública. A las 13.30 del sábado 31 de diciembre se posó definitivamente el telón sobre Científicos industria argentina, uno de los más logrados y valiosos proyectos de divulgación de esos saberes y disciplinas encarados en las algo más de seis décadas de historia de nuestra televisión.

La duración de este ciclo (638 emisiones en 14 temporadas, casi todas en la TV Pública), sus incuestionables méritos, el atractivo visual de la propuesta, la calidad de su producción y el conocimiento y espíritu didáctico exhibidos por su conductor, Adrián Paenza, fueron por separado o en conjunto tomados por muchos como modelo y ejemplo de lo que no debería faltar en toda programación de un canal público. También dejaron al desnudo la crónica y todavía irresuelta tensión acerca de cuál debería ser el vínculo entre los gobiernos y los medios públicos.

Ambos conviven desde los años 50 en un laberinto del que no pueden salir, sobre todo porque ninguna de las las circunstanciales administraciones del país (de derecho o de facto) pudo o quiso resistir la tentación de sacar algún provecho (máximo o mínimo, según el caso) de los medios públicos para sus propios objetivos políticos. La historia de lo que siempre fue Canal 7 y hoy se denomina TV Pública puede resumirse en una sola y exclusiva pregunta: ¿público o gubernamental? De tanto en tanto hay programas-emblema que nos recuerdan el sentido y el valor de ese interrogante esencial.

La temporada 2016 de Científicos industria argentina comenzó con un pico de tensión. El disgusto de Paenza con el gobierno actual se verbalizó a través de un durísimo editorial. Y desde la propia producción del programa más de una vez se dijo que la continuidad de Científicos... era posible fundamentalmente por el clima propicio que experimentó la actividad durante los 12 años de gobierno kirchnerista. Quedaba claro que en el nuevo escenario el estado de ánimo de Paenza para seguir adelante con el programa no iba a ser el mismo.

Desde esta perspectiva, las circunstancias se modificaron de lleno con la llegada al poder de Cambiemos. El año terminó con un conflicto abierto entre el Gobierno y científicos del Conicet, que llegó a incluir la toma del edificio del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Casi al mismo tiempo, Científicos industria argentina cerró su ciclo: el tramo final del...

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