Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo , 26 de Marzo de 2013, expediente 33.423/2009

Fecha de Resolución:26 de Marzo de 2013
 
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Poder Judicial de la Nación Cámara Nacional de Apelaciones Sala VIII

Expediente Nº 33423/2009

SENTENCIA Nº 39433 JUZGADO Nº 60

AUTOS: “CERQUEIRO HUGO DANIEL c. EXTRA PLACK S.R.L. Y

OTRO S/ACCIDENTE – ACCION CIVIL”

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los 26 días del mes de marzo 2013, se reúnen en acuerdo los jueces de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo para dictar sentencia en la causa del epígrafe, y, de acuerdo con el resultado del sorteo realizado, proceden a votar en el siguiente orden:

EL DOCTOR VICTOR A. PESINO DIJO:

  1. La sentencia de primera instancia rechazó la demanda contra EXTRA PLACK S.R.L. y PROVINCIA A.R.T. S.A., entablada por accidente laboral, fundada en normas del Código Civil. Ello suscita la queja de la parte actora a tenor del memorial presentado a fs. 330/338. Asimismo, el perito médico cuestiona los honorarios regulados a su favor, por estimarlos reducidos.

  2. Se agravia el actor por cuanto interpreta que en grado se ha omitido el tratamiento de las verdaderas consideraciones y principios que establece el artículo 1113 del Código Civil, considerando asimismo que no se le puede trasladar a su parte la carga de la prueba.

    El presente litigio ha sido encausado por la vía civil.

    Tal como sostienen M.I. y Piedecasas1, el mencionado artículo incorpora en nuestro sistema legal un factor de atribución que supera al existente y que tenía como base el dolo o la culpa, focalizándose en comportamientos creadores de riesgos o peligros, independientemente que estos sean lícitos. Suprime así, dentro del ámbito de la responsabilidad por los hechos ilícitos, la primacía que hasta entonces tenían los factores subjetivos de 1

    M.I., J. y Piedecasas, M.Á. ; Código Civil Comentado, Doctrina –

    Jurisprudencia – Bibliografía, Responsabilidad Civil, Artículos 1066 a 1136, Rubinzal-Culzoni Editores,

    1. Edición, 1ª reimpresión, Santa Fe, 2007.

    atribución para establecer uno objetivo. No es como se dijo en un inicio en la doctrina civil, para mitigar los efectos de la norma, una hipótesis de culpa presunta, ya que el sujeto al que se le imputa la responsabilidad por el riesgo o vicio de las cosas no puede eximirse demostrando que de su parte no hubo culpa. Producidos los daños surge el reproche “…no a la conciencia sino a la gestión, al emprendimiento, en beneficio de la víctima” 2. Esto es así cuando el daño es causado por el riesgo o vicio de la cosa.

    En el caso de autos, debemos analizar si ha quedado acreditado que existía riesgo en las cosas que manipulaba el actor (aberturas, ventanas, etc.) y si se ha acreditado un daño en su salud.

    El actor ha desempeñado su actividad desde abril de 2006 hasta mayo de 2008 manejando el autoelevador donde transportaba aberturas varias. Este sostiene que, en determinado momento, debía cargar las aberturas “a hombro” y transportarlas por aproximadamente 60 metros para colocarlas en el lugar correspondiente. Para poder acreditar lo antes dicho, se ha valido de la prueba testimonial, la que ha aportado datos concretos del mecanismo que se utilizaba en la empresa respecto de las aberturas en cuestión, como así también la cantidad que por día se transportaban y el peso aproximado de las mismas.

    Debemos tener presente que manifestó, al igual que el actor, que el número era aproximadamente 120 a 150 aberturas por día y su peso superaba los 50 kg,

    datos estos que eran conocidos por el testigo por ser quien soldaba las mencionadas aberturas (ver testimonio de Ríos a fs. 185/7).

    En este punto, no concuerdo con la sentenciante que entiende que el hecho de que el testigo haya aportado más datos que los detallados en la demanda sea un óbice para su veracidad y/u objetividad. Si quien declara como testigo sabe lo que realmente se hacía dentro de la empresa, no tiene por qué

    retacear detalles si le son realizadas preguntas en tal sentido. Amén de ello, no se le puede pedir al testigo conocimientos técnicos que no posee. Este debe testimoniar por lo que ha sabe. Difícilmente se le pueda reprochar que no distinga los términos “accidente laboral” de “enfermedad profesional”. El actor describe que el dolor se fue incrementando hasta volverse insoportable, no habiendo forma de “…calmar ese dolor tan terrible.” Si el dolor se manifestaba 2

    M.I., J. y Piedecasas, M.A.; Código Civil Comentado…, pág. 333.

    Poder Judicial de la Nación Cámara Nacional de Apelaciones Sala VIII

    Expediente Nº 33423/2009

    ante ciertos movimientos, según lo sostenido por los galenos, bien puede el testigo haber observado un episodio agudo de dolor en el cual el actor “quedara doblado”.

    Además, he sostenido en otras oportunidades que en el análisis de la testimonial, determinadas circunstancias comunes a las relaciones laborales,

    como el juicio pendiente o la relación de dependencia respecto del ex empleador, no pueden ser presupuestos del estudio de la credibilidad de los dichos del testigo sino, por el contrario, elementos a ser tenidos en cuenta como circunstancias que permiten analizar las inconsistencias (o no) de los dichos emitidos...

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