¿Cerca de casa? Los planes para el acceso a la vivienda

 
EXTRACTO GRATUITO

Una nueva palabra intenta colarse en el diccionario de la economía real y cotidiana de los argentinos. UVI (las siglas que significan Unidad de Vivienda) representa el corazón del nuevo esquema de créditos con el que el Banco Central se propone darle vida al hoy casi inexistente mercado de préstamos hipotecarios. La ecuación es simple: la UVI tiene un valor que crece al ritmo de la inflación, y como los créditos estarán nominados en esa unidad de medida, las cuotas se actualizarán automáticamente según el alza de los precios y en porcentajes no lejanos -según se confía, claro- a la variación de salarios. Así, el valor real de los pagos se mantendrá en el tiempo y eso hará que se reduzca el valor de las cuotas iniciales que, por elevadas -dada la necesidad de cobertura ante la licuación futura-, son una barrera al préstamo.

Pero por mucho que caiga esa cuota inicial, ese sistema podría ofrecer una limitada respuesta al amplio y heterogéneo problema de la vivienda en el país. Por eso, desde el Gobierno afirman que se está preparando un plan con soluciones para cada segmento social. Entre las medidas previstas habrá un relanzamiento del Procrear, que adoptará los créditos en UVI con el agregado de un subsidio estatal de capital. Y se prevé sumar planes de viviendas sociales y de microfinanzas.

En este último tramo, la población a la que apuntan es la de hogares con ingresos de hasta dos salarios mínimos (hoy, $ 12.120), según dijo a LA NACION Iván Kerr, subsecretario de Vivienda, que agregó que con el nuevo Procrear se apuntaría a familias con ingresos de entre 2 y 4 salarios mínimos (según los valores actuales, hasta $ 24.240). En esos casos, como un crédito bancario -de ser aprobado- daría acceso a un capital bajo, el Estado apoyaría con un subsidio -que se pretende que salga de fondos del Tesoro- y entonces habría más posibilidades de alcanzar el monto necesario para una propiedad. Hasta ahora, el subsidio estaba en la tasa de interés, que al ser inferior a la inflación, generaba un perjuicio al rendimiento del fondo de garantía previsional de la Anses, el organismo que preside el comité ejecutivo que gestiona el plan de créditos.

"Hay un déficit cuantitativo de 2,5 millones de viviendas y otro déficit cualitativo [unidades con materiales de mala calidad, sin servicios básicos o donde hay hacinamiento] de 1,5 millones de hogares", dice Ricardo Delgado, subsecretario de Coordinación de la Obra Pública Federal, que agrega que por año se...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA