Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Ii, 27 de Diciembre de 2022, expediente CNT 024928/2016/CA001

Fecha de Resolución27 de Diciembre de 2022
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Ii

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA II

SENTENCIA DEFINITIVA

EXPEDIENTE NRO.: 24.928/2016

AUTOS: "CEBALLOS, C.E. c/ ESTABLECIMIENTO LOS

CALVOS S.R.L. s/ DESPIDO”

VISTO

Y CONSIDERANDO:

En la Ciudad de Buenos Aires, luego de deliberar a fin de considerar los recursos deducidos en autos y para dictar sentencia definitiva en estas actuaciones, los integrantes de la Sala II, practicado el sorteo pertinente, en la fecha de firma indicada al pie de la presente proceden a expedirse en el orden de votación y de acuerdo con los fundamentos que se exponen a continuación.

La Dra. A.E.G.V. dijo:

I) Contra la sentencia de primera instancia dictada el 16/5/2022, que rechazó in totum la demanda incoada e impuso las costas en el orden causado y las comunes por mitades, se alza la parte actora a tenor de su memorial, replicado por la contraria. A su turno, las peritas contadora y calígrafa recurrieron sus honorarios, por considerarlos bajos.

II) Arriba sin discusión a esta Alzada, que C.E.C. ingresó a trabajar bajo la dependencia de Establecimiento Los Calvos S.R.L. (quien se dedica a fabricar y comercializar alimentos embutidos), el 25/6/1998; que se desempeñó como “peón” en tareas de carga y descarga de mercadería y luego como “oficial” en el manejo de máquinas de preparación y etiquetado de productos (cfr. CCT 207/75), en el establecimiento ubicado en Av. J.B.A. 5401 de esta ciudad; que luego de un profuso e infructuoso intercambio telegráfico que inició el 10/10/2014 con su empleadora para que -entre otras cosas- le reconociera las sucesivas prescripciones médicas de reposo laboral por una supuesta patología lumbar y cesara con intimarlo a retomar servicios, regularizara y registrara el vínculo conforme la real remuneración percibida y abonara diferencias salariales adeudadas, a través de cablegráfico del 10/2/2015 se consideró injuriado y despedido.

III) Tras valorar la prueba documental, informativa, testifical y pericial contable que obran en estas actuaciones, la Sra. Jueza a quo sostuvo que no se encuentra acreditada ninguna de las causales invocadas en sustento de la ruptura. En su mérito, concluyó que la decisión extintiva no se ajustó a derecho y, consecuentemente, no hizo lugar a las indemnizaciones pretendidas con fundamento en los arts. 232, 233 y 245 de la LCT.

Tales determinaciones son blanco de ataque por parte del actor, quien -en resumidas cuentas- cimenta su disenso en los siguientes argumentos: a) de los aparentes Fecha de firma: 27/12/2022 certificados médicos que acompañó a la causa (transcriptos en la discusión epistolar), se Firmado por: A.E.G.V., JUEZA DE CAMARA

Firmado por: J.S.R., SECRETARIO DE CAMARA

Firmado por: J.A.S., JUEZ DE CAMARA

desprendería que no se hallaba en condiciones físicas para prestar servicios desde el 10/10/2014, por lo que no habría incurrido en ausencias sin justificar desde que la empleadora lo emplazó para que se reincorporara a su empleo (el 23/12/2014); y b) una recta apreciación de la prueba testimonial, demostraría que cobró una porción de sus haberes por fuera de todo registro.

En lo que atañe al primero de los asuntos indicados, debe memorarse que la magistrada que me antecede dispuso al respecto que “… lo concreto y determinante para la resolución de la causa es que no se produjo prueba alguna en autos que acredite la autenticidad de los certificados médicos que adjuntó en el inicio, en los que constaba la supuesta indicación de reposo con posterioridad a la fecha en que fue intimado por la principal a fin de retomar tareas (ver legajo 189/16 y fs. 61), los cuales fueron oportunamente desconocidos por la empleadora, tanto en el marco del intercambio telegráfico cuanto al contestar demanda.

Particularmente, destaco que de la historia clínica remitida por la O.S.P.I.CH.A.

se desprende que el actor concurrió para su atención por el padecimiento columnario desde 18.12.13 y que la última vez que lo hizo fue el 25.07.14, mientras que la clínica M. -a la cual el actor alega haber concurrido con posterioridad- no respondió el requerimiento efectuado por el actor al efecto de corroborar la veracidad de las prescripciones consignadas en los instrumentos a los que antes hice referencia.

Por el contrario, asiste la posición de la accionada el informe emanado de la Clínica Bogotá (ver fs. 206/209), del cual surge que el actor fue revisado por el servicio médico laboral el día 18.12.14, quien determinó que no tenía incapacidad para realizar su actividad habitual…”.

En este contexto, es por demás evidente que el cuestionamiento que sobre estos puntos esboza el apelante, no cumple con estrictez los requisitos de admisibilidad formal que impone el art. 116 de la LO, pues -como se vio- se basa en consideraciones de carácter genérico y dogmático que en modo alguno constituyen una crítica concreta y razonada de estos pasajes de la sentencia.

En rigor, el quejoso no expone argumentos ni señala elementos de juicio que tiendan a tener por probada la autenticidad de los presuntos certificados médicos que acompañó en la causa (que fueran oportunamente desconocidos por la accionada, tanto en sus diversas comunicaciones telegráficas como en el responde), ni que permitan válidamente descalificar lo informado por la Clínica Bogotá, que se erigió como genuino respaldo de la patronal para interpelar el 23/12/2014 al actor para que retomara su prestación, luego de que el 18/12/2014 fuera médicamente revisado en dicha entidad a efectos de verificar su real estado de salud y aptitud laboral.

Sin perjuicio de que la mentada severa deficiencia formal recursiva bastaría para desestimar -sin más- este segmento del memorial en abordaje, estimo adecuado destacar que comparto las previamente transcriptas reflexiones y conclusiones del pronunciamiento Fecha de firma: 27/12/2022

en crisis.

Firmado por: A.E.G.V., JUEZA DE CAMARA

Firmado por: J.S.R., SECRETARIO DE CAMARA

Firmado por: J.A.S., JUEZ DE CAMARA

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA II

Por estas razones y, fundamentalmente, porque no se advierte acreditado ningún criterio médico que se oponga o se diferencie del establecido por el servicio empresarial que contrató la demandada a fin de ejercer las facultades de control conferidas por el art.

210 de la LCT, entiendo que el actor no demostró haber tenido motivos valederos para no reincorporarse a su puesto de labor luego de que el 23/12/2014 la empleadora lo intimara para ello, por lo que las inasistencias en las que incurrió el dependiente desde ese entonces resultaron injustificadas, y esto deja sin asidero al reclamo por pago de salarios por enfermedad supuestamente adeudados.

Respecto a la situación de clandestinidad denunciada, es menester recordar que, en el inicio, C. relató que “En cuanto a la remuneración ésta se encontraba constituida por un salario Q. que se veía reflejado en los recibos de haberes expedidos por la patronal, totalizando mensualmente el monto de $10.000. Así también conformaba parte de la remuneración la suma de $2.500, dándose en mano dicho monto y bajo la modalidad denominada comúnmente ‘en negro’.- Esta última suma no se veía reflejado en la documentación laboral expedida por la demandada y se le otorgaba el nombre de ‘premio a la producción’, ‘presentismo’ y también se liquidaban horas extra…

De acuerdo a tal modalidad de pago antes referida, mi poderdante llegó a percibir como mejor remuneración al momento del distracto conceptualizando ambos rubros la suma de $12.500,00…” (ver fs. 6vta./7).

En su defensa, además de efectuar el desconocimiento enérgico de la invocada irregularidad registral -tanto en el intercambio cablegráfico como al contestar demanda (ver fs. 36/56vta.)- la requerida explicó que “La mejor remuneración mensual, normal y habitual del trabajador alcanzó la suma de $12.152,29 para el mes de julio de 2014,

siendo abonada quincenalmente mediante depósito bancario en la cuenta salario del actor del BBVA Banco Francés Nro. 3086864. Toda la remuneración del actor, incluidas horas extras laboradas y premios de corresponder, deducidos los anticipos, le era abonada mediante depósito bancario e incluida en el pertinente recibo de sueldo.” (ver fs. 38).

En este marco en que quedó trabada la controversia, cobra relevancia lo informado al respecto por la perita contadora (en peritaje contable y primera y segunda contestación de impugnaciones), quien fue categórica al indicar que, de los registros de la empleadora,

los recibos de sueldo y la información bancaria, figuran las horas extra trabajadas,

liquidadas y pagadas, así como también lo abonado en concepto de “presentismo” o “premio por asistencia”, por la antigüedad adquirida y por las tareas en cámara fría (que en los comprobantes de haberes se registran bajo las respectivas denominaciones de “premio”, “escalafón” y “cámara fría 12%”). Agregó la experta, que “… tuvo acceso a las planillas confeccionadas sobre papeles con membrete de la empresa similares a las aportadas al expediente por la demandada e informó en su experticia que las horas allí

informadas le fueron liquidadas al actor. (…) El perito manifiesta que las horas...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR