Sentencia nº AyS 1990-II-99 de Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires, 15 de Mayo de 1990, expediente C 43579

PonenteJuez MERCADER (SD)
PresidenteMercader - Negri - Laborde - Rodríguez Villar - Salas
Fecha de Resolución15 de Mayo de 1990
EmisorCorte Suprema de la Provincia de Buenos Aires

A C U E R D O

En la ciudad de La Plata, a -15- de mayo de mil novecientos noventa, habiéndose establecido, de conformidad con lo dispuesto en el Acuerdo 2078, que deberá observarse el siguiente orden de votación: doctores M., N., L., R.V., S., se reúnen los señores jueces de la Suprema Corte de Justicia en acuerdo ordinario para pronunciar sentencia definitiva en la causa Ac. 43.579, "C. de C., O. contra A., M. y otro. Daños y perjuicios".

A N T E C E D E N T E S

La Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial -Sala II- del Departamento Judicial de M. rechazó por inadmisible el recurso de queja formulado contra la resolución de primera instancia que había declarado desierta una apelación concedida.

Se interpuso, por la actora, recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley .

Dictada la providencia de autos y hallándose la causa en estado de pronunciar sentencia, la Suprema Corte decidió plantear y votar la siguiente

C U E S T I O N

¿Es fundado el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley ?

V O T A C I O N

A la cuestión planteada, el señor J. doctorM. dijo:

  1. La decisión de la alzada resulta definitiva porque tiene por efecto inmediato dejar firme la de la instancia anterior que había declarado la caducidad de la instancia; y esta decisión tiene aquel carácter en tanto pueda proyectar efectos sobre la prescripción de la acción.

  2. La Cámara a quo, para decidir como lo hizo, sostuvo que la resolución que declara desierto un recurso de apelación no resulta susceptible de ser atacada por el recurso de queja.

Considero que el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley resulta fundado.

El criterio de la alzada, al entender que el auto que declara desierta la apelación sólo puede ser impugnado por medio de una apelación directa, resulta -a mi juicio- equivocado.

Por un lado, porque contraviene el fundamento último del recurso de queja que es el de evitar que los jueces decidan en primera y única instancia. Por otro lado porque puede conducir a generar un "círculo vicio-so": frente a cada apelación que ha sido concedida y luego declarada desierta, le sucedería una nueva apelación para atacar esa declaración la que, concedida y declarada desierta después, produciría la continuación del ciclo indefinidamente (conf. M. y otros, "Código", ed. 1988, t. III...

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