Caza de brujas

 
EXTRACTO GRATUITO

En momentos en que la Justicia avanza en la investigación de múltiples casos de corrupción de funcionarios o ex funcionarios del gobierno nacional; cuando los medios de prensa han hecho público el llamado Caso Báez o el de supuestos servidores públicos como el subsecretario de Legal y Técnica, Carlos Liuzzi, entre otros; cuando la población, medio en serio y medio en broma, ha adoptado expresiones como "pesar" el dinero de las coimas; "lavar en " y "dejar la bolsa con plata en el baño", el diputado Héctor Recalde, con el apoyo del bloque del Frente para La Victoria, ha presentado un proyecto de ley para la creación de una comisión bicameral tendiente a la identificación de los cómplices económicos del último régimen militar.Este proyecto suena a anacronismo persecutorio, ya que se trata de un campo debidamente rastrillado desde el advenimiento de la democracia. En 1984, se creó la Comisión Investigadora de Ilícitos Económicos del Senado de la Nación para analizar el período 1976-1983, mientras que ese mismo año la Cámara de Diputados creó otra comisión para el caso Ítalo, que dispuso varios allanamientos con amplia cobertura periodística. En el año 2000, en la causa Olmos Gaona, el juez federal Jorge Ballesteros declaró la ilicitud de la deuda externa entre 1976 y 1983. Hasta existe un Museo itinerante de la deuda externa argentina, creado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA en 2006. En la actualidad, hay numerosos juicios que tramitan ante la Justicia Federal en casos de derechos humanos que involucran a compañías y a particulares por supuesta complicidad.Parecería que este proyecto ha sido pensado para dar material periodístico a los medios afines, ya que, si fuese sancionado, la citada comisión bicameral tendría facultades para pedir información y, eventualmente, obtener órdenes de allanamiento para acceder a numerosísimas empresas, bancos, entidades civiles, estudios y domicilios privados, en shows mediáticos de transporte de cajas y computadoras que servirían para contrarrestar el impacto de las investigaciones periodísticas que comprometen al kirchnerismo."En ningún caso será oponible a la Comisión el secreto bancario, fiscal, bursátil o profesional, ni los compromisos legales o contractuales de confidencialidad", reza el artículo 7º del proyecto. Quizás haya sido copiado de las normas que daban atribuciones a un siniestro instrumento del espionaje comunista, la Stasi, en Alemania Oriental.El libro menciona a Ledesma, Ford, Acindar...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA