Sentencia de Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires, 29 de Septiembre de 2006, expediente 0 00149637

Fecha de Resolución29 de Septiembre de 2006
EmisorCorte Suprema de la Provincia de Buenos Aires

R., S.N. c/

Causa Nº 49637 R., E.O. s/

Inc. Transferencia de Automóvil

.-

J.. C.. y Com. Nº 2 –Tandil-

Nº....109.... Sent. Civil.-

En la ciudad de Azul, a los 29 días del mes de septiembre de dos mil seis, reunidos en Acuerdo Extraordinario los Señores Jueces de la Excma. Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial Departamental, S.I., doctores, L.A.F. de Serradell y G.L.C., para dictar sentencia en los autos caratulados: “RODRÍGUEZ, S.N. C/ RODRÍGUEZ, ERNESTO OSCAR S/ INC. TRANSFERENCIA DE AUTOMÓVIL” (causa Nº 49.637), se procedió a practicar la desinsaculación prescripta por los arts. 168 de la Constitución Provincial, 263 y 266 del C.P.C.C., resultando de ella que debían votar en el siguiente orden: Doctores CESPEDES-FORTUNATO DE SERRADELL.-

Estudiados los autos, el Tribunal resolvió plantear y votar las siguientes:

-C U E S T I O N E S-

1ra.- ¿Es justa la sentencia de fs.

173/177vta.?.-

2da.- ¿Qué pronunciamiento corresponde dic-

tar?.-

-V O T A C I O N–

A LA PRIMERA CUESTION, el S.J.D.C., dijo:

I) Demanda por vía incidental S.N.R. la trasferencia del automotor marca Ford Mondeo, dominio ASK 886, contra E.O.R. en la persona de su curador por haber sido el demandado declarado inhábil. Sostiene fue adquirido según boleto de fs. 5 (ahora glosado a fs. 218; 20/01/2000) y pagado su precio en ese acto -$17.500- habiendo suscripto el vendedor el formulario 08, el 23/02/2000, estando certificadas las firmas por el escribano J.M.D.. Hace notar que al intentar retirar el vehículo del garaje de la casa del demandado, no pudo hacerlo por haber sido secuestrado en el trámite de inhabilitación. Agrega que no le es oponible la sentencia de inhabilitación ya que fue dictada el 11/07/2000. El Asesor de Incapaces nada manifestó tener que objetar. El apoderado de la curadora denuncia que se trata de una maniobra en contra del incapaz efectuada por la actora quién revistaba como personal de servicio del demandado conociendo la incapacidad de éste, solicitando el rechazo de la demanda, con costas. A dicha respuesta adhiere el curador a los bienes.-

II) El fallo rechaza la demanda, imponiendo costas a la actora vencida.-

Aprecia se encuentran fuera de discusión la existencia del boleto de compraventa y la autenticidad de la firma del demandado. Asimismo la vinculación laboral existente entre el declarado inhábil y la demandante, estando ésta a cargo de la casa cumpliendo tareas de aseo personal del demandado a partir del año 1998 en que fue víctima de hemiplejia, debiendo ser operado. Que su remuneración mensual oscila en $800 mensuales por lo que necesitaba 22 meses de su sueldo íntegro para poder afrontar al precio del vehículo. Que nunca tuvo la posesión del bien ni lo manejó. Que el testigo, médico A.P. declaró que el demandado no era plenamente capaz de atender una operación comercial, sí de hacer cálculos sencillos. Estimó el Sr. Juez “a quo” que se trató de un acto simulado ya que por falta de entendimiento o por prodigalidad rubricó la compraventa sin auxilio o asesoramiento de terceras personas, habiendo reconocido la accionante que cuando firmaron el boleto estaban solos. Que la sentencia de inhabilitación lo fue por padecer el causante de “deficiencia mental congénita por accidente cardiovascular, determinante de secuelas físicas” (hemiplejia) y que si bien fue posterior al boleto de compraventa permiten la declaración de nulidad del acto conforme a las circunstancias del caso. Hace asimismo mérito a las pericias agregadas a fs. 8, 114, 128 y 242/244, practicadas por los Dres. V., G. y C., dando cuenta que al inhábil se le diagnostica un grado de “inteligencia fronteriza”, por lo que “no se encuentra en condiciones de realizar operaciones intelectuales de complejidad”.-

Da cuenta también el fallo el conocimiento personal del juzgador con el causante, como asimismo que de distintos trámites del expediente sobre inhabilidad, resulta notorio que la actora no pudo dejar de percibir las deficiencias psicofísicas que padecía y padece el Sr. R., claramente perceptible por cualquier persona sin conocimientos específicos. En definitiva considera se trata de un acto que no solo no pudo percibir en sus alcances el causante, sino que además no pudo escapar al entendimiento de la accionante persona que justamente estaba al cuidado de aquél por su deficiencias psicológicas.-

III) Que naturalmente apela la accionante expresando agravios a fs. 196/202, con réplica de la curadora del demandado a fs. 204/207, a la que adhieren el curador a los bienes a fs. 209 y el Asesor de Incapaces a fs. 214.-

Que el agravio refiere a que la certificación de firmas del formulario 08 suscripto por el Sr. R. y la actora, fue hecha por el escribano D’Alessandro (23/02/2000) teniéndose a la vista el certificado médico del Dr. A.P. de fecha 02/02/2000, agregado al principal, acreditando estar el otorgante en pleno uso de sus facultades mentales.-

Sostiene la apelante que la sentencia de inhabilitación fue posterior a aquellos actos –dictada el 11/07/2000- y que dicho proceso ni siquiera había sido iniciado. Señala que los representantes del demandado no probaron su alegado hecho en el sentido de no encontrarse ella en condiciones económicas de adquirir el vehículo. Que abonó el precio de $17.500 como así resulta del boleto, lo hizo con gran esfuerzo y pagando la cotización del mercado. Reitera y subraya que el tiempo de suscribirse el boleto (20/01/2000; fs. 5); ahora a fs. 218) y el formulario 08 ni siquiera había sido iniciado el proceso de inhabilitación por lo que pudo celebrar el contrato por sí solo ya que era plenamente capaz, no existiendo prueba alguna sobre la carencia de discernimiento del luego inhabilitado. Hace también mérito al certificado y declaración del Dr. P., del cual dice resulta que el demandado se encontraba sin aparentes secuelas de su estado mental y que conocía el valor del dinero, con lo que considera desvirtuada la presunción de mala fe que se el endilga. Cuestiona asimismo las referencias del fallo a las disposiciones sobre demencia, no aplicables al caso pues el inhabilitado no es ni incapaz, ni interdicto, ni demente, siendo las restricciones a la capacidad mucho menores. Recuerda el carácter constitutivo de la sentencia de inhabilitación, por lo que los actos anteriores a su dictado tienen validez, citando jurisprudencia. Replantea la prueba de confesión del demandado negada en primera instancia, y finaliza requiriendo costas por su orden para la hipótesis de confirmarse la sentencia.-

IV) Que, aunque el proceso ha otorgado a las partes amplias garantías de defensa y prueba, es de señalar que en rigor no se trataba de un incidente en los términos de los arts. 175 y sig. C.P.C.C., ni el proceso de inhabilitación (arts. 618 y sig. del mismo cuerpo legal) es un proceso universal, sino que por el contrario es un “procedimiento especial” (M. y otros, “Códigos...”, T. VII-125). Se trata en definitiva de un pleito donde se persigue el cumplimiento de un contrato –compraventa de automotor- toda vez que hasta la culminación con la inscripción registral al vendedor debe cumplir con las obligaciones que conduzcan a ello, ya que incluso la documentación necesaria es considerada un accesorio de la cosa vendida (ésta S., causa Nº 32.254 “E.”, 07/03/1991; Nº 33.146, “Garrido”, 25/03/1992).-

Y, en el caso del demandado resulta que se ha interpuesto la nulidad del...

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