Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, 15 de Julio de 2010, expediente 2.819/05

Fecha de Resolución15 de Julio de 2010

Poder Judicial de la Nación En Buenos Aires a los 15 días del mes de julio de dos mil diez, reunidos los Señores Jueces de Cámara en la Sala de Acuerdos fueron traídos para conocer los autos: “CATALDO FEDERICO FRANCESCO contra PEUGEOT CITROEN

ARGENTINA S.A. Y OTROS sobre ORDINARIO” (Registro de Cámara 2819/05; causa 85651; Com. 10 S.. 20) en los que al practicarse la desinsaculación que ordena el artículo 268 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación resultó que la votación debía tener lugar en el siguiente orden: D.O.Q., T. y B..

La D.A.N.T. no interviene en el presente Acuerdo por encontrarse en uso de licencia (art. 109 del Reglamento para la Justicia Nacional).

Estudiados los autos la Cámara plantea la siguiente cuestión a resolver:

¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada de fs. 773/789?

El Dr. J.M.O.Q. dice:

  1. El relato de los hechos 1. Se presentó a fs. 151/161, el Sr. F.F.C. promoviendo demanda por incumplimiento de contrato con más daños y perjuicios contra Peugeot Citroen Argentina S.A., la concesionaria D.B. y Cia.

    S.A.C.I.F. e I., la concesionaria de la terminal automotriz Vehipole S.A. y el Servicio de Post Venta de P.R.B. (Arc De Triomphe Motor S.A.);

    según la liquidación que practicó a fs. 163, más intereses y costas.

    Explicó que el 15 de agosto del año 2003 había iniciado en la Concesionaria Drago Beretta y Cía. S.A. los trámites para la adquisición de un vehículo Peugeot 206 Quicksilver; operación que se individualizó bajo el Nº 002-

    00000074. Adujo que el mencionado rodado se le entregó el día 20.08.03, según se consignó en la factura de venta Nº 0012-00000073, y que se le otorgó un año de garantía sin límite de kilometraje.

    Afirmó que a fines de febrero del año 2004 el vehículo se detuvo en plena marcha y que por esto decidió llevar al automóvil a la Concesionaria vendedora para su revisión. Explicó que tras dos chequeos efectuados en dicha concesionaria, la unidad seguía mostrando serios inconvenientes en su funcionamiento y que por ello decidió comunicarse telefónicamente con el Servicio de Atención al Cliente de Peugeot, quien lo derivó a la Concesionaria Vehipole S.A.

    Relató que allí fue atendido por el Jefe de Taller, Sr. J.B., quien le indicó que ingresara el automotor “a taller”. Manifestó que luego de dos entradas “a taller” los desperfectos funcionales continuaron, por lo que decidió comunicarse con la fabricante mediante su servicio de Atención al Cliente para encontrar alguna solución. Allí le comunicaron que no tenían asentado un problema como este en la Argentina y que por tal razón debían abrir un expediente en la ciudad de Nantes,

    Francia, para guiar vía Internet al Servicio Técnico, lo que motivó un tercer ingreso a taller. Informó que después de un intercambio de cartas documentos entre él y la concesionaria, finalmente le devolvieron el rodado con expresa constancia de que persistían los ruidos del motor y de que continuaba experimentando una notoria falta de potencia; razones éstas, por la cuales se ordenó el traslado de la unidad vehicular al Servicio de Post Venta de Peugeot, R.B. (Arc de Triomphe Motor S.A.).

    Mencionó que, en un principio, la unidad respondió satisfactoriamente a las diversas pruebas de conducción a las que fue sometida y que, previo a retirar el vehículo del servicio R.B., firmó una conformidad. Arguyó que al cabo de unos días el automotor comenzó a presentar nuevamente los desperfectos en cuestión, los que pudieron ser reparados tras tres nuevas revisiones por el último servicio técnico citado -R.B. (Arc De Triomphe Motor S.A.)-.

    Manifestó que ante esta situación intimó en más de una oportunidad al fabricante, vía carta documento, para que solucione los problemas de funcionamiento del rodado. Y agregó que estas misivas no fueron respondidas por el intimado.

    Concluyó, pues, que ninguno de los demandados cumplió con las obligaciones que conlleva el perfeccionamiento del contrato, soslayando sus derechos y violando la ley de Defensa al Consumidor.

    Reclamó los siguientes conceptos: a) la entrega de una nueva unidad vehicular de idénticas características y, de no ser posible ello, un valor equivalente al del vehículo; b) la privación de uso; y c) daño moral.

    Ofreció prueba y fundó en derecho.

    Poder Judicial de la Nación 2. Corrido el traslado de la demanda, a fs. 199/207 se presentó la codemandada V.S.A., por intermedio de apoderamiento judicial,

    contestándola y solicitando su desestimación con costas.

    Admitió que el Sr. J.B., jefe de taller, fue quien atendió al actor y le informó sobre los problemas que presentaba la unidad y que le indicó que podía ingresar el vehículo al taller. Señaló que el Sr. C. puso la unidad a disposición del taller para su análisis y eventual reparación en más de una oportunidad y que se procedió a informar a Peugeot Citroën Argentina S.A. de lo que acontecía con la unidad. Informó que a pesar de los esfuerzos realizados, la unidad no pudo ser reparada ni aún con la ayuda brindada por el fabricante vía Internet. Y que finalmente, siguiendo expresas instrucciones de la fabricante y con el consentimiento del actor, dispuso el traslado del rodado a la filial de Capital Federal.

    USO OFICIAL

    Agregó, a su vez, que ella habría limitado su responsabilidad al cumplimiento de la garantía otorgada en el contrato y negó específicamente el resto de los hechos relatados por la contraparte, a los que cabe remitirse por economía en la exposición. Ofreció prueba y fundó en derecho.

    3. A fs. 219/237, se presentó Peugeot Citroën Argentina S.A., por intermedio de apoderado judicial, contestó la demanda, negó todos y cada uno de los hechos relatados por el actor y solicitó su rechazo con costas.

    Igualmente, interpuso excepción de falta de legitimación pasiva como defensa de fondo, pues consideró que el actor no mantuvo un vínculo jurídico con ella. Agregó, además, que el inconveniente presentado por la unidad se debió a que el actor no respetó las instrucciones que indica el “Manual de Revisiones Periódicas” del automotor. Y que el actuar negligente del actor configuró un supuesto que exime de toda responsabilidad a su parte.

    Complementó su contestación, para el caso de que se consideren los defectos de la unidad como vicios redhibitorios, afirmando que la presente acción se encuentra prescripta de conformidad con lo dispuesto por el art. 473 del Código de Comercio.

    Finalmente, indicó la inobservancia, en el caso, de las normas de la ley 24.240 e impugnó la liquidación de los daños enumerados por la parte actora.

    Ofreció prueba y se opuso a la producción de la testimonial ofrecida por el actor.

    4. A fs. 245/249 el demandante contestó las excepciones de falta de legitimación pasiva y de prescripción opuestas como defensas de fondo por parte de Peugeot Citroën Argentina S.A.

    Sostuvo que la demanda entablada se funda en la ley 24.240 y que por ello la legitimación pasiva y la prescripción resultan improcedentes.

    5. A fs. 262/264 la concesionaria D.B. y Cía. S.A.C.I.F.E.I.,

    por intermedio de apoderamiento judicial, opuso excepción de falta de legitimación pasiva y contestó la demanda a fs. 268/270, negando de forma general los hechos relatados en la demanda. Reconoció, sin embargo, que el...

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