Fue casi como una despedida anticipada

ROSARIO (De un enviado especial).- Los pilotos de motos y cuatriciclos llegaron muy temprano al punto de inicio de la prueba especial, en Santo Domingo, en la provincia de Santiago del Estero. Tenían más de una hora de espera para luego acelerar. Ese tiempo fue maravilloso para observar el comportamiento de los conductores, que tomaron ese espacio como despedida del Dakar. Allí, además de cargar combustible y ajustar detalles, los pilotos se abrazaban entre sí. Todos sentían que ya habían cumplido con la meta de completar el recorrido, aunque aún quedaban en ese entonces dos etapas por disputar. Pero la sensación en el ambiente era distinta.

Muchos bromearon, contaban historias. Los percances de esta carrera. Alguna anécdota? Hasta intercambiaron pequeños elementos de la indumentaria, a modo de saludo, así como los futbolistas cambian sus camisetas al finalizar un partido. Y también se tomaban fotografías. Las selfies estuvieron a pleno. El más requerido: el español Marc Coma, que en medio de ese clima de distensión, era el más concentrado. Pero era asombroso como la mayoría de sus rivales le pedían...

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