En casi 30 años, se triplicó la tasa de suicidio entre los adolescentes

"No quería morir, quería que me dejaran en paz", pudo contar Pali, una chica sanjuanina de 13 años, de una familia de clase media, que pudo recibir la contención necesaria en el momento indicado, entre una baja autoestima y sensaciones de tristeza que no sabía cómo expresar. En cambio, ni el colegio ni el hogar donde vivió con sus hermanos ni el servicio social que intervino por una situación de violencia familiar llegaron a tiempo para ayudar a Guille, un chico misionero de 16 años que un día faltó a uno de los tantos partidos de fútbol con sus compañeros que nunca se perdía. Sus historias son parte de un informe que, ayer, presentó Unicef sobre el suicidio adolescente en el país, donde esta segunda causa de muerte entre los 10 y 19 años se triplicó en 30 años."Es necesario implementar políticas públicas preventivas y formar la capacidad de los adultos en las escuelas, los servicios de salud y de protección social, las instituciones de seguridad y las organizaciones comunitarias para que tengan las herramientas necesarias para contener y brindar asistencia", sostuvo Fernando Zingman, especialista en Salud de Unicef Argentina.Mientras que en el período 1990-1992 hubo 2,5 muertes autoprovocadas por cada 100.000 chicos de entre 10 y 19 años, en el período 2014-2016 (relevado para el informe) se registraron 6,5/100.000: "Desde principios de la década de 1990 hasta la actualidad, la mortalidad por suicidio en adolescentes se triplicó en el país", se afirma en el informe.La investigación, que va más allá de un análisis de las estadísticas nacionales, incluyó las autopsias psicológicas con allegados de 27 casos consumados y entrevistas con 28 adolescentes que intentaron suicidarse, además de 10 a especialistas referentes y seis a funcionarios que intervienen en el registro y la producción de información estadística.Los datos permitieron no solo detectar que son escasas las políticas públicas de prevención y asistencia oportuna en el caso de los intentos o la manera en que se registran los datos epidemiológicos para poder definir esas políticas, sino también construir por primera vez lo que denominaron "tipos ideales", que describen de manera general qué influyó en las experiencias relevadas. Aunque, como aclaró ayer Zingman, esas tipologías se aplican a los casos estudiados, son una primera aproximación a los factores que predominan en la conducta suicida adolescente, que se van acumulando en el tiempo (a largo o a mediano plazo) o son...

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