Cartas de los lectores

Carta de la semana

Contra la inseguridad, educación

A partir de los casos de inseguridad que tuvieron como protagonistas a un médico y a un carnicero, rápidamente la sociedad debate sobre si mataron al asaltante con justificación, pero no discute antes -o no se hace público con igual intensidad- sobre el asesinato en sí mismo, a manos de quienes además no poseen la autoridad de policía. Me parece entonces oportuno insistir en lo obvio: que no se debe matar, y que hallar luego sentencias absolutorias para quien lo hace no altera ese deber. Lo digo porque si seguimos poniendo el foco en la justificación y ligera e indirectamente decimos que a veces es válido matar, de a poco -hasta que se corrija la inseguridad reinante- todos podríamos sentirnos con derecho de estar a los tiros con los delincuentes. Y la inseguridad, como bien se sabe, se combate con más educación, con leyes que protejan a la sociedad, a todos por igual, con una policía acreditada, con tribunales serios, y no haciendo justicia y matando por mano propia.

Guillermo Lasala

DNI 25.537.238

La inseguridad

Términos

A raíz de los lamentables sucesos de conocimiento público, provocados por la inseguridad reinante, y sobre los cuales tendrá que expedirse la justicia, creo que parte del periodismo nacional debe hacer una autocrítica. No todo hecho encuadrado en el instituto de Legítima Defensa, consagrado en nuestro Código Penal, es un caso de "justicia por mano propia". Es necesario, en pos de una mayor precisión, conocer las diferencias. La responsabilidad profesional de quienes ejercen tan digna tarea no puede verse menoscabada ante la opinión pública por la diferencia de criterios al momento de informar sobre la muerte de un ser humano. Titulares de estos últimos días son la prueba fehaciente de lo que digo: "Comerciante asesinó a un ladrón" por un lado y "Fallece policía durante un procedimiento", por otro. Un somero análisis de esos dos ejemplos - de tantos que hay - hace pensar que para algunos periodistas, la muerte de un delincuente es un asesinato y la de un servidor público un "fallecimiento".

Pablo Crespo

DNI 8.708.131

Emoción violenta

La víctima de un asalto violento que actúa ante al ladrón, para detenerlo o defenderse, se encuentra en una situación de emoción violenta. Su reacción no puede juzgarse de acuerdo a lo que los libros aconsejan como una defensa proporcional a la agresión. Nadie puede asegurar que en una situación de emoción violenta reaccionará con la...

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