Cartas de los Lectores

Responsabilidades

Dijo la Presidenta días atrás en El Calafate, refiriéndose a las próximas elecciones: "La responsabilidad va a ser de lo que elijan los 40 millones de argentinos. Ya no se le puede echar la culpa solamente a un mal gobierno, sino que cada argentino se tendrá que hacer responsable de en qué proyecto de país quiere vivir".

Lo que evidentemente seguimos sin entender es que nuestra responsabilidad como ciudadanos va mucho más allá de un voto. Tenemos el poder de construir ese "proyecto de país en el que queremos vivir" y esa elección la hacemos cada día. ¿Cómo? Yendo a trabajar, cuidando que nuestros hijos tengan una buena educación, pagando los impuestos, cumpliendo con las leyes y respetando al de al lado, siendo honestos. Claro está, la postura más cómoda es quejarse y criticar. Si esperamos algo distinto de los gobiernos, como sociedad actuemos distinto nosotros. Después de todo, nuestros líderes son el mero reflejo de la sociedad que los eligió. ¿Qué pretendemos entonces?

Florencia Armada Melo

DNI 35.325.195

Vocabulario

"La cultura de una persona se juzga por la forma como habla y escribe su propio idioma." Las naciones en el mundo también son consideradas según su nivel cultural. Pero lamentablemente hay funcionarios, como el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que ejerciendo su funciones oficiales utilizan un vocabulario que nos desmerece a todos los argentinos.

Enrique J. Juncadella

mailto:enriquejuncadella@hotmail.com

Créditos agrarios

A quienes fuimos antiguos empleados del Banco de la Nación Argentina nos resulta inentendible escuchar que éste les ha suspendido el crédito a los productores agrarios que demoran la comercialización y liquidación de divisas originadas en sus exportaciones. El Gobierno necesita disponer de divisas ahora. Y ahora los productores no quieren convertir sus divisas en pesos, porque piensan que éstos perderán su valor. Ante un problema de este tipo a mediados del siglo pasado, el presidente del banco, con una carpeta debajo del brazo, cruzaba la avenida Rivadavia y entraba a la Casa de Gobierno. Volvía en una hora y citaba a los representantes de las entidades agropecuarias para el día siguiente. Allí, en una reunión muy breve se les ofrecería, a condición de que liquidasen de inmediato sus exportaciones, préstamos para la nueva cosecha, a plazos y tasas tales que compensasen razonablemente la expectativa de un mayor valor futuro de sus divisas (sería lo que hoy llaman swap). Dos días...

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