Cartas de lectores

 
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Fondos de la AnsesSe­ñor Di­rec­tor:"Si confeccionáramos una lista con las barbaridades que está perpetrando este gobierno, considero que en el primer lugar está el desacato a resoluciones de la Corte Suprema, sobre cuestiones diversas. Esta desobediencia del Poder Ejecutivo deja a la justicia argentina en un estado de anomia, ya que el ciudadano común recibe el ejemplo de que ni en los más altos niveles se respetan los fallos judiciales. El caso de rebeldía más importante es la negativa a cumplir con la sentencia que obliga a pagar el 82% móvil a todos los jubilados. Para justificar esta negativa, se aduce que si esto se llevara a cabo quebraría el sistema previsional. Pero resulta que la Presidenta anunció días atrás un plan de viviendas con inversiones multimillonarias, financiado con esos fondos de aportes jubilatorios. Es decir que no alcanzan para darle una vida digna al segmento más débil de la población, pero sí para desviarlos hacia otros fines que no tienen nada que ver con los ahorros que hace la gente para su vejez. Hasta hace poco tiempo, las calles de la ciudad estuvieron empapeladas con afiches de la Anses, el organismo que administra esos fondos, en los que aparecían varias personas que sonreían, mientras rodean una palabra escrita en enormes letras. La palabra era: «Respeto»."Baldomero Alvarenga mailto:baldoalva@hotmail.com.arCelibato sacerdotalSe­ñor Di­rec­tor:"Con respecto al artículo del señor Canitano del 22 del actual sobre el celibato de los sacerdotes, sería bueno recordarle que nadie los obliga a ello, pueden pedir la dispensa cuando crean que no están capacitados."Pablo Goldaracena DNI 10.765.319Celibato sacerdotal IISe­ñor Di­rec­tor:"Quisiera referirme a la nota de Rodolfo Canitano «Volver a un celibato sacerdotal opcional», publicada el 22 del actual. Me gustaría señalar que en el catecismo de la Iglesia Católica se dice sobre los sacerdotes lo siguiente: «Todos los ministros ordenados de la Iglesia latina, exceptuados los diáconos permanentes, son ordinariamente elegidos entre hombres creyentes que viven como célibes y que tienen la voluntad de guardar el celibato «por el Reino de los cielos (Mt 19, 12). Llamados a consagrarse totalmente al Señor y a sus «cosas» (Cf. 1Co 7,32), se entregan enteramente a Dios y a los hombres. El celibato es un signo de esta vida nueva al servicio de la cual es consagrado el ministro de la Iglesia; aceptado con un corazón alegre, anuncia de modo radiante el Reino de...

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