Carne orgánica: la familia que apostó a otra forma de crecer

Fernando Bianchi lo sintetiza así: "Somos custodios temporales de los recursos naturales y tenemos el deber y responsabilidad de cuidar estos recursos". En el país de la mejor carne, ese es el lema de Bianchi, que busca desde hace tiempo agregarle valor a su producción ganadera. En General Las Heras, en la provincia de Buenos Aires, produce carne vacuna orgánica certificada donde los animales están sobre pasturas naturales sin emplearse agroquímicos para el control de malezas ni fertilizantes. Tampoco se usan productos antiparasitarios. Su carne llega hoy a restaurantes, domicilios particulares y se exporta.A 20 años de su inicio, en el establecimiento La Julia se maneja un rodeo de 1000 animales, principalmente de la raza Angus colorado. Allí se crían durante 36 meses y se logra un ritmo de engorde promedio de 0,5 kilos diarios sobre pasturas naturales.Corría 1994 y la vida de Bianchi en la ciudad de Buenos Aires iba sobre carriles normales y, a pesar de haber estudiado administración agropecuaria, desde un principio decidió trabajar en una empresa constructora familiar junto a su padre y su hermano. Pero ese año, con su mujer Valerie Bate, decidieron hacer un giro en sus vidas: buscar un lugar verde cercano a la ciudad en donde poder pasar los fines de semana y, a la vez, sumarle una actividad de producción agropecuaria.En este sentido, en General Las Heras, en la cuenca del arroyo Durazno, lograron comprar un campo de cría de una superficie de 240 hectáreas. Si bien el establecimiento estaba abandonado, sobrepastoreado y con las instalaciones deterioradas, a los emprendedores les gustó el desafío. "En La Julia había todo por hacer, era una hoja en blanco", dice Bianchi en diálogo con LA NACION sobre el comienzo de la actividad en el campo. Sin experiencia en ganadería, buscó asesoramiento de un conocido y comenzó con una producción convencional. Compró una jaula de vacas CUT (cría último ternero) que, al final, debieron dar más de una cría en el campo. Al mismo tiempo, reconstruyeron el casco y las instalaciones en el lugar.El cambio hacia una ganadería sustentable fue producto del regalo de un libro sobre pastoreo racional intensivo. Fue así que entendió que había otro camino productivo posible. "Fue un cambio radical para pensar las cosas desde otro lugar y ver la imagen completa de la historia de producción", relata a este medio el productor ganadero que tiene 56 años.CambioSe conectó con quienes realizaban el método Voisin e intentó...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba