La carga impositiva representa casi la mitad del precio de muchos bienes y servicios

La Argentina tiene una de las cargas tributarias más altas del mundo, pero lo peor del caso es que mucha de esa carga la pagan los contribuyentes sin saber que lo están haciendo. Esto se da porque existen los llamados "impuestos invisibles", que pesan sobre bienes y servicios, y entre los que se destacan Ingresos Brutos, el impuesto al cheque y la tasa de seguridad e higiene municipal.

El ejemplo de los alimentos es el más claro. Según un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), el costo impositivo contenido en el precio al consumidor final de estos productos alcanza al 40,4% del precio de venta (en 2000 esa cifra era 33%). En este trabajo, el IVA surge del promedio entre alícuotas del 21% y el 10,5%, y no se incluyen los derechos de exportación, puesto que se refiere a la comercialización interna de bienes.

Así, en una torta imaginaria se podrían distribuir los impuestos que se pagan cuando se compra un alimento de la siguiente manera: IVA (12,3% del precio total), seguridad social (10,1%), impuesto a las ganancias (4,9%), Ingresos Brutos (8,4%), impuesto al cheque (2,8%) e impuesto municipal (1,9%).

Hay impuestos indirectos que recaen sobre los precios (IVA, ingresos brutos provincial, impuestos internos y tasa de seguridad e higiene municipal), que tendrían que hacerse visibles según algunas opiniones. "Estos impuestos deberían figurar en el ticket que recibe el comprador de determinado producto, como sucede, por ejemplo, en los Estados Unidos. Así se puede ver qué provincia tiene mayor carga que otra. Esto habría que pregonarlo, teniendo en cuenta la incidencia que tienen estos impuestos en el precio final", subraya Argañaraz.

En el caso del mercado de bebidas, siempre según el estudio del Iaraf, el costo impositivo contenido en el precio al consumidor final de los bienes que surge de la aplicación del modelo desarrollado, considerando un producto tipo que representa el promedio ponderado de los elaborados por la industria, alcanza al 48,5% (en 2005 era de 44,5%).

En bebidas, la torta imaginaria de los impuestos invisibles queda compuesta así: IVA (16,8%), seguridad social (9,4%), Ingresos Brutos (7,6%), impuesto a las ganancias (7,7%), impuestos internos (3,2%), impuesto al cheque (2,5%) e impuesto municipal (1,3%).

Marcelo Capello, presidente del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), dice que en el sistema tributario argentino abundan las cargas fiscales que vienen...

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