Candidatos con prontuario:¿es todo lo mismo?

 
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¿Por qué recurrimos a un mecánico de confianza para que revise el auto usado que queremos comprar? ¿Por qué pedimos referencias sobre administradores de edificios antes de contratar a uno? ¿Por qué hurgamos entre montones de antecedentes previamente a la inscripción de nuestros hijos en un colegio? ¿Por qué exigimos presupuestos antes de aceptar el arreglo de un servicio cualquiera o de contratar un seguro de vivienda? Porque en todos esos casos, entre decenas y decenas de ejemplos que podamos imaginar, desde los más humanos y vitales hasta los meramente operativos, necesitamos evaluar detenidamente las opciones antes de decidir. Porque sentimos que estamos poniendo en juego nuestra tranquilidad, nuestro futuro y el de nuestra familia y, ciertamente también, nuestro patrimonio.La pregunta menos sencilla de responder es por qué muchas veces no ponemos el mismo empeño a , que, en definitiva, son las personas en quienes depositamos nuestra tranquilidad, nuestro futuro y el de nuestra familia y, desde ya, nuestros bienes para que gestionen un Estado eficiente, transparente, con rendición de cuentas, y al servicio de todos los ciudadanos y no de la rapiña política de unos pocos. En definitiva, ¿por qué votamos corruptos?¿Por qué conserva alrededor de un 30 por ciento de apoyo del electorado, según la mayoría de las encuestas, , como defraudación contra la administración pública, encubrimiento del atentado contra la AMIA, direccionamiento de la obra pública, asociación ilícita y lavado de dinero?Entre quienes se esfuerzan por hallar algún tipo de respuesta racional a ese apoyo de ciudadanos comunes -no así de muchos dirigentes del propio partido de la senadora, más próximos a buscar una amnistía lo suficientemente amplia como para quedar ellos también comprendidos en caso de necesidad- están los que destacan el efecto "benefactor" que sobre determinados grupos poblacionales pueda haber tenido el latrocinio al Estado por parte del dirigente corrupto. Aquel viejo dicho "roban, pero hacen". Aseguran que en ese sector prima la negación ante la evidencia de corrupción si, como producto de esta, se ha conseguido un subsidio, un trabajo o un provecho para el barrio o la comunidad.Creerle al corrupto no hace más que fortalecerlo. El corrupto sabe dónde hacer pie, conoce muy bien cuáles son las necesidades que le garantizan clientela electoral. Tal vez por ello nunca termina de satisfacerlas cuando accede al poder. De hacerlo, se quedaría sin el...

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