Cambiemos confía en retener Quilmes, ante un PJ dividido, que apuesta a volver

 
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Mientras sobre la avenida Calchaquí avanza la construcción del metrobús de Quilmes, una obra que el gobierno local considera emblemática, toma temperatura la pelea política en el distrito. Cambiemos gobierna desde 2015, cuando dio uno de los grandes golpes en las elecciones del conurbano y desbancó al peronista Francisco "Barba" Gutiérrez. Obras como el metrobús y la confrontación con ese pasado reciente del distrito son parte del discurso de Molina, quien confía en que logrará un segundo mandato. Pero el peronismo ve en Quilmes un distrito en el que puede volver a mandar. El tiene una interna concurrida, pero la pulseada está centrada en dos protagonistas: la diputada nacional y dirigente de La Cámpora Mayra Mendoza y Gutiérrez, el exintendente que quiere volver a ser."¿Qué van a decir? Si estuvieron 30 o más años gobernando y nunca trajeron soluciones concretas a los vecinos. Por primera vez hay un gobierno que dice la verdad, que hace cosas que quedan para siempre y lucha contra las mafias. Por eso, confío en que volverá a pasar lo que sucedió en 2015, cuando nos subestimaron y nos ningunearon, como también pasó en 2017, y en las dos elecciones ganamos", desafía Molina.Los principales competidores del intendente cuestionan su gestión. "En Quilmes hay barrios completamente olvidados. La gestión de Molina es mala. Nunca pudo construir un grupo de trabajo que continúe una política. Se han cambiado los gabinetes en varias oportunidades y eso se ve reflejado. Quilmes tiene una recolección de residuos completamente ineficiente, hay microbasurales a lo largo y a lo ancho de todo el distrito. No hay planificación para nada", señala Mendoza.Gutiérrez, que gobernó Quilmes entre 2007 y 2015, es el otro candidato fuerte del peronismo. "Un intendente tiene que ser la voz del pueblo, no la voz de un gobierno que está equivocando su camino. El Presidente se reunió con los intendentes de Cambiemos y el intendente de Quilmes le decía que estaba todo bien, porque se hicieron obras. Hay que hacerlas, pero tienen que priorizar la realidad social del distrito. Un vecino me decía que hacen obras de pavimento porque el negocio es de [el ministro de Transporte, Guillermo] Dietrich, pero el vecino no tiene para viajar. La gente tiene que tener un intendente que va a atender si le golpean la puerta; hoy no atiende nadie", afirma a LA NACION en la sede quilmeña de la UOM, donde sigue activo como dirigente gremial.En la base de las esperanzas peronistas está el...

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