Cambiar para que lo importante no cambie

Le devolvieron el dinero a la Corte Suprema, pero se preparan para sacarle la independencia al Poder Judicial. Presionada por una sociedad indignada ante la inminencia de un golpe fulminante a la Justicia y temerosa ante una eventual sangría de votos propios en la Cámara de Diputados, http://www.lanacion.com.ar/1575535-reforma-judicial-el-kirchnerismo-habilito-nuevos-cambios-en-el-proyecto. Seguirá adelante con la cooptación definitiva del Consejo de la Magistratura, el organismo que nombra y destituye a los jueces; http://www.lanacion.com.ar/1575505-el-kirchnerismo-adelanto-que-no-habra-cambios-en-el-proyecto-que-restringe-las-cautelares, e insistirá en la creación de las cámaras de casación que alargarán hasta la eternidad los juicios de jubilados y trabajadores, por ejemplo.El Gobierno se debatía cerca de una derrota política, aunque el Parlamento le apruebe las leyes. Gran parte de http://www.lanacion.com.ar/1573998-cacerolazo-18a-multitudinarias-protestas-contra-el-gobierno-en-todo-el-paisreclamó por la independencia de la Justicia. Varios diputados, que no pertenecen al corazón del kirchnerismo, pero que votan con él, buscaban la forma de tomar distancia de la "democratización" de la Justicia.La aprobación de la llamada "reforma judicial", un eufemismo para encubrir la destitución del Poder Judicial, enfrentaría al Gobierno con amplios sectores sociales. Una eventual falta de quórum o una incierta derrota en Diputados debilitaría aún más al gobierno de Cristina Kirchner, siempre dispuesto a aplicarles a los legisladores una disciplina castrense.Ligero para pescar las oportunidades que pasan distraídas, el cristinismo descubrió una verdad revelada, casi una inspiración mística, en una carta de los presidentes de todas las cámaras federales del país. La Corte Suprema de Justicia le había trasladado a la Cámara de Diputados esa carta, que advertía sobre la eventual parálisis de la Justicia si el presupuesto judicial fuera controlado en el futuro por el Consejo de la Magistratura.También pedían que los jueces pudieran designar a sus funcionarios de confianza o más cercanos. Una acordada de la Corte Suprema de Justicia podría haber tumbado esas resoluciones sobre los recursos judiciales sin necesidad de un juicio previo. Cristina fue advertida de esa posibilidad, tal vez desde algún despacho de la Corte Suprema.Pero, ¿no eran hasta anteayer esos jueces federales las expresiones más cabales de la "corporación judicial"? ¿No fue, acaso, una cámara federal...

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