Desde El Calafate: volar hacia la estratósfera para superar un récord

 
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En pocas semanas, los vientos de la Patagonia servirán para lograr un nuevo récord mundial de altura de vuelo a bordo de un planeador sin motor. Pero también proporcionarán información atmosférica valiosa para avanzar en el conocimiento del clima y la exploración espacial.

A bordo del Perlan II, un proyecto de investigación que lidera Airbus, sus dos pilotos surfearán corrientes de aire únicas cercanas a los polos que permiten alcanzar los 27.400 metros de altura.

Instrumentos científicos irán reuniendo datos que los investigadores de la misión compartirán, en una plataforma online abierta, con la comunidad científica y educativa. La aeronave transportará experimentos de estudiantes y científicos de distintos países. Algunos viajarán en una cubo de 10 por 10 centímetros que diseñaron nueve grupos de alumnos que participan de un programa de promoción de la ciencia en los Estados Unidos.

El escenario elegido para hacer entre 12 y 15 vuelos el mes que viene será El Calafate. En el aeroclub Lago Argentino, que cedió sus instalaciones, un hangar aguarda la llegada del Perlan la próxima semana.

Después de un mes de viaje en barco por el Pacífico, desde los Estados Unidos, el planeador llegará mañana a Chile. De ahí, el contenedor de 8000 kg viajará por tierra hasta su destino en el sur del país.

"El objetivo principal del proyecto no es el récord mundial de vuelo en altitud sin motor, sino la investigación científica. El récord es bueno para la publicidad, atraer la atención del público y los de los pilotos, pero lo más interesante es la aplicación científica del Perlan", explicó ayer a LA NACION el CEO del proyecto, Ed Warnock.

Por un lado, es el estudio del clima y la obtención de datos más precisos para los pronósticos meteorológicos. "Eso tiene que ver con corrientes de aire llamadas ondas de montaña, que en ciertas épocas del año en la Patagonia se amplifican con una corriente de viento polar conocida como vórtice polar. Esas ondas pueden ser tan altas, empinadas y fuertes que se rompen y generan una turbulencia estratosférica", indicó Warnock, de paso por Buenos Aires.

Es justamente ese fenómeno lo que puede modificar los modelos computarizados que usan los meteorólogos para los pronósticos. "Hoy, ellos saben que tienen que tener en cuenta esa mezcla [de corrientes] en sus predicciones, pero no tienen forma de determinar cuándo va a ocurrir ni con qué magnitud, así que utilizan estimaciones -agregó el responsable de la misión-. Con los...

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