Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Ix, 26 de Diciembre de 2019, expediente CNT 070461/2014/CA001

Fecha de Resolución:26 de Diciembre de 2019
Emisor:Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Ix

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA IX Causa N°: 70461/2014 - CABRERA, G.A. c/ GARBARINO S.A.I.C. E

  1. s/DESPIDO Buenos Aires, 26 de diciembre de 2019.

    se procede a votar en el siguiente orden:

    El doctor R.C.P. dijo:

  2. La sentencia de primera instancia hizo lugar en lo sustancial a las pretensiones de cobro traídas a esta sede judicial y viene apelada por ambas partes, a tenor de los memoriales que lucen agregados a fs. 404/408 y fs.

    411/424, que merecieron las réplicas de fs. 426/439 y fs.

    440/444. Asimismo, el perito contador objeta la regulación de sus honorarios profesionales, por estimarlos reducidos (fs. 409/410).

  3. Trataré en primer orden el recurso de la accionada, que postula la revisión global de lo resuelto.

    Anticipo mi punto de vista contrario al disenso y en esa inteligencia me expediré.

    No se encuentra controvertido que el 8.4.2014 la actora renunció a su empleo (ver fs. 55). Se discute si su voluntad estuvo viciada. Recuerdo que el demandar, se sostuvo que fue forzada a dimitir.

    Para decidir como lo hizo, la señora J. a quo consideró que la propia demandada fue quien adujo que aquélla reclamó al momento de la renuncia “una gratificación por cese” y que se avino a su pago (fs. 84vta.), lo cual a su decir evidencia que no se trató de una renuncia incondicional a un puesto de trabajo, sino que las partes acordaron la finalización de la relación a cambio de una suma de dinero.

    En ese contexto, apreció que si bien la recurrente afirmó haber abonado de manera voluntaria la suma de $191.579,60.- en concepto de “gratificación” por cese, lo cierto es que esa afirmación resulta inverosímil si se la coteja con los hechos articulados al contestar demanda, Fecha de firma: 26/12/2019 Firmado por: MARIO SILVIO FERA, JUEZ DE CAMARA - SALA IX Firmado por: R.C.P., JUEZ DE CAMARA - SALA IX #24403454#253535410#20191226154120044 Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA IX oportunidad en la que describió un escenario lapidario respecto de la conducta de la trabajadora, lo cual genera fuertes dudas acerca de la plausibilidad de su posición (“durante el último tiempo de desempeño de la actora evidenció una conducta totalmente contraria a sus débitos laborales, realizando sus tareas permanentemente a desgano, desobedeciendo las órdenes impartidas por sus superiores, siendo en reiteradas oportunidades apercibida por su evidente falta de contracción a su trabajo, la conducta de la actora era diametralmente opuesta a los principios y deberes de buena fe, contracción a las tareas y diligencia previstos por la normativa legal vigente, en numerosas oportunidades fue apercibida con varios llamados de atención por las autoridades de la Sucursal donde esta laboraba, por evidenciar un incorrecto comportamiento en el desempeño de sus funciones, habiendo recibido, varias quejas de clientes por una mala atención personal de esta”; fs. 84/vta.).

    De ello coligió que los fundamentos invocados en el responde a los fines de justificar el pago de una gratificación, resultan inatendibles en la medida que no existen argumentos lógicos que permitan considerar que abonó una “gratificación” frente al reprochable comportamiento de la empleada, concluyendo de tal modo que el pago de aquel importe fue parte de una negociación previa destinada a obtener la renuncia de la actora.

    Sin perjuicio de tal valoración, la magistrada hizo mérito del producido de la prueba testimonial, para juzgar que la accionante probó

    efectivamente que su voluntad, al momento de remitir la renuncia, se encontraba viciada. Así pues, tuvo por acreditado en función de los testimonios que citó que la empresa indujo a otros empleados a renunciar, empleando la misma maniobra, es decir, consistente en retirar a los empleados de sus puestos de trabajo a instancias del gerente de recursos humanos para negociar sus desvinculaciones y a continuación solicitarles sus respectivas renuncias. Por ende, estimó que en el caso de la pretensora, no exteriorizó

    su libre determinación y voluntad, en tanto ese acto fue consecuencia de una decisión condicionada por su empleador mediante la injerencia de un empleado superior.

    Fecha de firma: 26/12/2019 Firmado por: MARIO SILVIO FERA, JUEZ DE CAMARA - SALA IX Firmado por: R.C.P., JUEZ DE CAMARA - SALA IX #24403454#253535410#20191226154120044 Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA IX Como corolario de lo expuesto, compartió la cita doctrinaria del Dr. H.H. de la Fuente, quien planteó que realmente no se concibe que el trabajador o cualquier otra persona en su sano juicio acepte alteraciones contractuales que lo perjudiquen renunciando así, voluntariamente, a derechos adquiridos o que tiene la expectativa legítima de adquirir en el futuro. Y, si acepta el cambio que lo perjudica, será evidente que lo hace por necesidad, forzado por su situación de inferioridad jurídica y económica que lo obliga a optar por el mal menor, frente a otros que se le ocasionarían en caso de no acceder a la imposición patronal. Y el derecho del trabajo no puede ignorar esta realidad” (v. H. de La Fuente. “Invalidez del acuerdo que modifica condiciones esenciales del contrato en perjuicio del trabajador sin su consentimiento previo”, DT 1999-A, pág. 988 y ss.).-

    En definitiva, en el marco de las probanzas citadas y según entendió en presunciones fundadas en hechos reales y probados que por su número, gravedad y concordancia, tuvo por cierto que la actora fue inducida a renunciar luego de siete años de servicios a cambio de un pago en concepto de “gratificación” a fin de eludir el pago de las indemnizaciones de la ley, configurándose de esa manera el vicio en la voluntad de la dependiente al momento de cursar la renuncia. Por consiguiente, declaró la nulidad de la dimisión con sustento en los artículos 12 y 58 de la LCT.

    Frente al lineamiento expuesto, la apelante descalifica los testimonios que formaron convicción en la sentenciante, indicando que el proveniente de P.M. –

    producido a instancia suya- sustenta el punto de vista de la empresa. Asimismo, argumenta sobre la gratificación abonada y deplora el parecer de la judicante, sosteniendo que su pago pone de relieve su obrar de buena fe al culminar la vinculación.

    Es mi parecer que el disenso no logra conmover el temperamento adoptado en el decisorio de grado, ya que representa una crítica acotada del análisis efectuado por la sentenciante, que tuvo en cuenta la integralidad de los hechos que accedieron al conflicto individual y la postura de cada litigante frente a él; entre los que se Fecha de...

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