Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional , 15 de Junio de 2011 (caso “b., C. N.”. Sobreseimiento.)

Fecha de Resolución:15 de Junio de 2011
 
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41.067. “B., C.N.”. Sobreseimiento. Defraudación. I.. 46/134. Sala VII.

Poder Judicial de la Nación nos Aires, 15 de junio de 2011.

Y VISTOS:

Se celebró la audiencia que prescribe el artículo 454 del Código Procesal Penal, con motivo del recurso de apelación deducido por la querella contra el auto documentado a fs. 42/46, en tanto se dispuso el sobreseimiento de C.N.B..

Según se desprende de las constancias del legajo, el aquí querellante G.P.

se encuentra divorciado de la imputada C.B. , con quien poseería en común un inmueble ubicado en el barrio privado “…….”, del partido de …….., provincia de ……...

Concretamente, el nombrado P. señaló que a través de la copia de un contrato de locación que llegó a sus manos, tomó conocimiento de que su ex esposa había alquilado el inmueble mencionado hasta el mes de agosto de 2011, a pesar de que no contaba con su consentimiento para formalizar dicho negocio jurídico y que no obstante tal circunstancia, tampoco cumplió con la rendición de cuentas de los cánones locativos que percibiera y pactó con el inquilino una prioridad de compra ante una eventual venta de la propiedad.

Sentado ello, corresponde adelantar que a criterio del Tribunal los elementos reunidos en el legajo tornan acertado el temperamento liberatorio adoptado por la señora juez a quo, de suerte tal que habrá de convalidarse en esta instancia la decisión recurrida.

En efecto, en el caso del sub lite se advierte la existencia de un claro conflicto que los involucrados deberán dirimir en otra sede, pues a pesar de haber operado entre las partes involucradas la disolución del vínculo matrimonial, aun no fue resuelta la liquidación de la sociedad conyugal, de la que el inmueble de marras constituye un factor fundamental de controversia.

De ello, dan cuenta tanto la versión brindada por la querella como las explicaciones proporcionadas por la imputada en su descargo escrito (ver fs. 36/40).

Concretamente, ambos resultan condóminos de la finca en cuestión y en tal sentido gozan de derechos sobre la propiedad y cargan con las obligaciones que de allí se derivan (fs. 10/13).

Mal puede entonces sostenerse que la conducta desplegada por B. se encuentre enmarcada en el tipo previsto por el artículo 173, inciso 9°, del Código Penal,

en la medida en que el arrendamiento de la finca fue realizado por quien, aunque compartido, ostenta el carácter de propietaria. En todo caso, la figura no busca proteger al verdadero dueño de la cosa (M., A.J., Los...

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