Buena gente

 
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Autor: David Lindsay-Abaire / Elenco: Mercedes Moran, Gustavo Garzon, Veronica Llinas, Silvina Sabater, Marina Bellati y Gerardo Otero / Dirección de arte y escenografía: Alberto Negrin / Luces: Eli Sirlin / Dirección: Claudio Tolcachir / Teatro: Liceo / Duración: 100 minutos Nuestra opinión: buenaEn 2005 Claudio Tolcachir estrenó La omisión de la familia Coleman, su trabajo más emblemático. En una de las capas de ese montaje se exponía un inquietante conflicto de clases entre una de los integrantes de esa familia que había podido salir del círculo de marginalidad que envolvía a los Coleman y el resto. El contrapunto alcanzaba zonas de un enorme peso dramático sin necesidad alguna de apelar a reduccionismos ideológicos ni a típicos maniqueísmos.En muchos aspectos, ese contraste entre gente de realidades socioeconómicas diametralmente opuestas, pero criados en el mismo lugar, hace al núcleo central de Buena gente, la obra de David Lindsay-Abaire, que dirige Tolcachir. Claro que, a diferencia de los Coleman, en esta pieza dicho antagonismo no está expuesto entre integrantes de una misma familia. El dato parece no ser menor. De hecho, Marga (papel a cargo de Mercedes Morán) le remarca como un hecho constitutivo a Juan (Gustavo Garzón) que él siempre tuvo la mirada de un padre protegiéndolo y que, ella, no.Marga nunca pudo salir del barrio en el cual crecieron. El, sí. Ella se crió en un monoblock, no terminó el secundario, no tiene trabajo y vive de deuda en deuda. El es médico. Ella tiene una hija discapacitada. El vive en un country y tiene una esposa que es rubia, hermosa y sensible. Marga y Juan fueron compinches, hermanos de vida. Claro que, ahora, al volverse a ver después de años, o los espejos deforman o ?como diría Mariano Pensotti? "el pasado es un animal grotesco".Todo el tiempo Buena gente bordea situaciones que podrían convertir a este elogiado texto en una propuesta de teatro político basado en las diferencias de clases en sociedades que atraviesan momentos de crisis. Pero se queda en esa enunciación (o avanza poco). El autor sigue los pasos de Marga convirtiéndola en la verdadera protagonista, lo cual hace que la confrontación entre arquetipos pierda peso. Eso sí: en...

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