Brindis renovado: la sidra también se vuelve artesanal y apuesta a los bares

 
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Subida al tren de la , la sidra también empuja para hacerse su lugar en las barras argentinas. A fuerza de nuevos hábitos de consumo, productos de mayor calidad y el lanzamiento de variedades inexploradas, la bebida que por décadas vivió a la sombra de los espumantes también busca aprovechar la movida craft para soltarle la mano a Papá Noel y los festejos de fin de año para competir en las grandes ligas de las bebidas.

En la Argentina, el mercado rondó los 782.890 hectolitros en 2016, de acuerdo con los datos de la consultora Euromonitor, y movilizó ventas por alrededor de $ 3297 millones. Con un consumo per cápitade 1,8 litros anuales, el país ocupa la sexta posición a nivel mundial, por detrás de mercados de mayor tradición en el consumo de esta bebida como el Reino Unido, Sudáfrica, los Estados Unidos, Australia y España.

En el análisis continental elaborado por la firma Globaldata, Latinoamérica representa el 5% del consumo global de sidra, que se concentra fundamentalmente en Europa (64%), Norteamérica (11%) y África (11%). Según esta firma, en estos mercados el avance de la producción craft se viene consolidando hace varios años, en una tendencia que hoy ubica a la sidra como la segunda categoría de mayor crecimiento global (5%) junto con los spirits (6,2%), en un contexto de estancamiento de las cervezas, cuyos números, no obstante, describen una categoría mucho más desarrollada: según Cerveceros Argentinos, en 2016 a nivel nacional, mientras que el promedio regional fue de 57 litros.

Al igual que con las cervezas, este contexto de expansión del segmento artesanal incorpora nuevos sabores, ingredientes y estilos, que interpelan a nuevos consumidores. "Cuando empecé hace cuatro años, en los bares nadie quería escuchar sobre la sidra tirada y hoy ya rondan el 50% de las ventas", dice Gustavo Martínez, fundador de Kilca, que fabrica ambas bebidas en su planta en Francisco Álvarez y vende mensualmente 2000 litros de sidra de manzana y 800 de pera.

En Mendoza, Sebastián y Fernando Rodríguez fundaron Bauer, un emprendimiento dedicado exclusivamente a la sidra. Con manzanas cosechadas en el Valle de Uco, fabrican allí cuatro variedades que comercializan exclusivamente en barriles. "El segmento tiene mucho por crecer y la clave es la calidad. La sidra en el país estuvo tradicionalmente vista como una bebida no muy buena y asociada exclusivamente a las fiestas y el desafío ahora es reconvertirla con un producto sofisticado", dicen los...

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