Brasil: un argentino murió en un bar durante una pelea

 
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RÍO DE JANEIRO.- Famoso por sus paradisíacas playas y por su relajado ambiente internacional de diversión para jóvenes, el pueblo de Morro de San Pablo, en la isla bahiana de Tinharé, quedó conmocionado por la accidental muerte de un argentino en medio de una pelea con un brasileño en un bar.

Hacía tres años que el bonaerense Marcelo "Conejo" Rey, de 38 años y oriundo de Lanús, se había mudado a Morro, un popular destino entre los turistas argentinos. Trabajaba en el Bar do Peter, propiedad de otros compatriotas, pero el lunes por la noche, como estaba de franco, fue a una fiesta en la playa. Con el sol despuntando sobre el mar, tomó unas cervezas con otras personas en el bar Pedra sobre Pedra, entre ellas un brasileño identificado por los lugareños como Henrique Montomino, de unos 40 años.

"Habían bebido mucho y se estaban por ir cuando el brasileño y el argentino empezaron a discutir por la cuenta, sobre a quién le tocaba pagar, me contaron mis empleados, que dijeron que ya los habían visto tomando juntos otras veces", indicó a LA NACION el dueño del bar ubicado en la Segunda Playa, Herminio "Junior" Galeano, que a esa altura, las 8, se había ido a su casa.

Según los testigos, los dos hombres se pararon, se dieron unos empujones y uno de los encargados del local buscó separarlos y sacarlos de allí, pero las agresiones continuaron hasta la salida del bar. El brasileño le pegó una patada a Rey, que cayó de espaldas sobre la escalera/rampa que lleva hasta la arena. Su cabeza golpeó contra la piedra, el impacto le fracturó las vértebras cervicales y murió.

"El otro chabón estaba tan alcoholizado que ni se dio cuenta de que lo había matado. Parece que dijo «nocaut» y se fue caminando como si nada", apuntó el barilochense Gastón Carniel, uno de los socios del Bar do Peter, donde Rey se desempeñaba como gerente.

Luego del episodio se expandió la versión de que el agresor había hecho comentarios en contra de los argentinos, quejas sobre cómo "robaban" empleos a los brasileños, pero todas las fuentes consultadas por LA NACION negaron ese tipo de declaraciones. "Esa actitud acá no existe. Se trató de una típica pelea de borrachos que terminó en un accidente desgraciado", dijo Galeano.

"No hay ninguna enemistad o prejuicio entre los brasileños y los argentinos. El pobre Conejo estaba en el lugar errado en el momento equivocado", agregó Carniel, que destacó que Rey, soltero, era un hombre muy tranquilo, alegre y siempre dispuesto a ayudar.

Con una...

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