Bolivia. Justicia de los Pueblos Originarios

Autor:Mirador Internacional
RESUMEN

Los pueblos originarios se han regido desde tiempos remotos por sus propios sistemas de justicia

 
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Justicia de los Pueblos Originarios

Los pueblos originarios se han regido desde tiempos remotos por sus propios sistemas de justicia. Como es lógico, no tenían que esperar a que llegara una conquista - llena de injusticias, por otra parte- para que ellos aprendieran normas éticas y sistemas de aplicación de justicia.

Lo que ocurrió con su propio sistema -al igual que sucedió con la religión- fue que tuvieron que aceptar lo ajeno, para subsistir ante la conquista, pero manteniendo internamente sus propios principios. “Al traer los colonizadores otro sistema de Derecho -leemos en la publicación del CEJIS, “Sistema Jurídico Indígena”, 2003:20- cortaron la posibilidad de desarrollo autónomo del Derecho de los pueblos indígenas sometidos, que al entrar en relación con el derecho dominante, asimilaron lo que les convenía, adoptándolo o transformándolo”.

Por tanto, la realidad de la Justicia comunitaria nunca ha desaparecido de los pueblos originarios, aun cuando los diferentes códigos de procedimiento penal no la hubiera reconocido oficialmente. Todos sabemos que en casos de hurto, de falta de respeto a sus semejantes, de invasión a los límites de otra comunidad o a otro vecino, la propia comunidad resuelve sus problemas sin necesidad de acudir a la justicia ordinaria que, por otra parte, les resultaría más costosa y mucho más burocrática. Sea a través de los jilakatas, los mallkus, los capitanes o el cabildo -cada pueblo indígena tiene su propio sistema de organización- las comunidades indígenas solucionan sus propios problemas internos.

El caso de Ayo Ayo, sin embargo, ha levantado un sinfín de comentarios, muchos de los cuales tratarían de desprestigiar el concepto de Justicia comunitaria. Esas críticas, además, intentan también dirigirlas contra el Nuevo Código de Procedimiento Penal, porque sería el “causante” -según esas voces- de la falta de justicia en nuestro país.

Son recurrentes los comentarios sobre la facilidad con la que se deja en libertad a delincuentes. Como es lógico, no podemos aprobar la muerte, como forma de sanción, dado que el respeto a los derechos humanos está a la base de todo código de justicia. Hay que afirmar que resulta lamentable que se haya actuado con semejante saña y crueldad, incluso en el caso de que hubiera sido culpable el exalcalde de Ayo Ayo. Pero habrá que aclarar que esa forma de vandalismo no responde al concepto de justicia comunitaria. En ese caso, han entrado en juego otros intereses, que no son los que señala la Justicia Comunitaria.

En efecto, el mismo Nuevo Código de Procedimiento Penal [ya no se debería llamar “nuevo”, puesto que ya tiene tres años de vigencia] señala en su Artículo 28 que la Justicia comunitaria interviene “cuando el delito o la falta se cometa dentro de una comunidad indígena y campesina por uno de sus miembros en contra de otro y sus autoridades naturales hayan resuelto el conflicto conforme a su Derecho Consuetudinario Indígena, siempre que dicha resolución no sea contraria a los derechos fundamentales y garantías de las personas establecidos por la Constitució n Política de Estado”.

Por tanto, una actuación clandestina, con secuestro y con una sanción que atenta a los derechos de la persona, no puede ser tipificada como de Justicia comunitaria y tendrá que intervenir la justicia ordinaria para aplicar ahora las sanciones que el caso requiera.

Pero tendremos que cuidarnos de generalizar la expresión “Justicia comunitaria” como si se la pudiera aplicar a cualquier caso y a cualquier situación. Años atrás tuve la oportunidad de trabajar en diferentes comunidades aymaras de Omasuyos, Ingavi, Los Andes, Manco Kapac, etc., y siempre constaté un profundo respeto de la población aymara hacia sus semejantes. La actuación habitual de...

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