Sentencia Definitiva de SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA PROVINCIA, 30 de Mayo de 2018, expediente L. 117031

PresidentePettigiani-de Lázzari-Kogan-Soria-Negri-Genoud-Kohan
Fecha de Resolución30 de Mayo de 2018
EmisorSUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA PROVINCIA

A C U E R D O

En la ciudad de La Plata, a 30 de mayo de 2018, habiéndose establecido, de conformidad con lo dispuesto en el Acuerdo 2078, que deberá observarse el siguiente orden de votación: doctoresP., de L., K., S., N., G., K.,se reúnen los señores Jueces de la Suprema Corte de Justicia en acuerdo ordinario para pronunciar sentencia definitiva en la causa L. 117.031, "B., A. contra JBS Argentina S.A. Despido".

A N T E C E D E N T E S

El Tribunal de Trabajo n° 4 del Departamento Judicial de Quilmes hizo lugar parcialmente a la demanda promovida, imponiendo las costas a la accionada por los rubros acogidos y a la actora por los desestimados (v. fs. 365/381 vta.).

Se dedujeron, por ambas partes sendos recursos extraordinarios de inaplicabilidad de ley (v. fs. 386/391 vta. y 396/410 vta.).

Conferidos los traslados a las partes respecto de la entrada en vigencia de la ley 14.399 (v. fs. 423 y vta.) y el Código C.il y Comercial de la Nación (v. fs. 434), dictada la providencia de autos y encontrándose la causa en estado de pronunciar sentencia, la Suprema Corte resolvió plantear y votar las siguientes

C U E S T I O N E S

  1. ) ¿Es fundado el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley de fs. 396/410 vta.?

    En su caso:

  2. ) ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar respecto del recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley de fs. 386/391 vta.?

    V O T A C I Ó N

    A la primera cuestión planteada, el señor J. doctor P. dijo:

    1. El tribunal de origen, en lo que aquí interesa, admitió parcialmente la acción interpuesta por A.B. y condenó a la firma JBS Argentina S.A. al pago de la suma que estableció en concepto de indemnización por antigüedad, sustitutiva de preaviso, integración mes de despido y la contemplada en el art. 2 de la ley 25.323.

      Para así decidir, estimó que la renuncia al empleo plasmada por el accionante en un acta notarial labrada el día 27 de agosto de 2009 -que contó con la aceptación de la demandada, quien en ese acto le abonó una gratificación graciable- no reflejó en forma genuina la voluntad rescisoria de aquél, sino que -antes bien- obedeció a la decisión exclusiva de la patronal.

      En consecuencia, juzgó inválida la dimisión y declaró responsable unilateral del cese a la demandada, en el entendimiento que pretendió ocultar un despido incausado que le resultaba económicamente conveniente (v. sent., fs. 374 vta./376 vta.).

    2. Contra dicho pronunciamiento se alza la demandada con recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley (v. fs. 396/410 vta.), en el que denuncia absurdo en la valoración de la prueba y la violación de los arts. 44 inc. "d" de la ley 11.653; 15, 232, 233, 240 y 245 de la Ley de Contrato de Trabajo; 2 de la ley 25.323, así como de la doctrina legal de esta Corte.

      En lo sustancial, alega que al declarar inválida la renuncia del actor y establecer que en el caso tuvo lugar un despido sin causa, el órgano de grado incurrió en absurda valoración de la prueba, a la vez que transgredió diversos preceptos del ordenamiento sustancial.

      II.1. En este orden, denuncia la comisión de dicha anomalía en la apreciación de la prueba testimonial.

      Por un lado, en tanto sostuvo que los testigos corroboraron un determinadomodus operandipor parte de la demandada en la concertación de las escrituras que suscribió con el actor y otros dependientes, señala que los deponentes no hicieron mención alguna a esta cuestión, sino que adujeron desconocer el texto que "se les hacía firmar".

      Por el otro, al desechar la declaración de M.M.Ñ. por considerar que, aunque lució formalmente creíble, dado que representó a la accionada en la celebración del acto notarial y aún trabajaba para ella, inevitablemente mostró una tendencia parcial, afirma que tal apreciación es una suposición infundada, no susceptible de descalificación.

      De todas formas, atento que al abordar el análisis del reclamo en concepto de horas extras el sentenciante descartó la eficacia probatoria de las declaraciones de los testigos propuestos por el actor por entender que quisieron favorecerlo (v. vered., fs. 367), a su juicio, las mismas también resultan desvirtuadas en punto a la demostración de las circunstancias en que se extinguió el vínculo.

      Neutralizada la prueba testimonial, estima que el actor no logró acreditar que hubiere firmado la escritura en las condiciones que relató en la demanda y, por ende, no se ha comprobado la existencia de un vicio en su voluntad (v. rec., fs. 401/403 vta.).

      II.2.a. Respecto de las definiciones arribadas en la sentencia, liminarmente censura la aplicación del art. 15 de la Ley de Contrato de Trabajo, ya que si bien la escritura no contó con la intervención activa de la autoridad de aplicación, dicho acto no reflejó un acuerdo laboral transaccional o liberatorio sino que documentó una renuncia (íd., fs. 404).

      Controvierte igualmente los fundamentos en los que -a su juicio- ela quocimentó la invalidez de la dimisión.

      En cuanto adujo que para que ésta resulte válida debe ser un acto libre de todo vicio que pueda afectar el discernimiento, la intención y la libertad, reitera que, al quedar desvirtuada la prueba testimonial, el actor no comprobó la existencia de vicio alguno en su voluntad.

      La conclusión concerniente a que el contenido de la escritura muestra una mixtura de institutos del derecho del trabajo, reveladores de la autoría intelectual de la demandada -en su opinión- carece de relevancia para descartar su validez, en la medida que no constituya simulación o fraude a la ley.

      Sobre el fallo de la Cámara Nacional del Trabajo que se cita en la sentencia, relativo a las renuncias negociadas, en el cual se estableció que la adhesión del trabajador no puede ser calificada como libre o espontánea, considera que eliudicantesoslayó valorar que el accionante contaba con la opción de no renunciar y mantener el vínculo laboral, no habiéndose demostrado que hubiere sido compelido a renunciar.

      Concluye que el único argumento que podría acarrear la nulidad de la dimisión, radica en el incumplimiento de las formalidades que estatuye el art. 240 de la ley sustancial, mas las consecuencias que de ello se derivan con relación a la extinción del contrato de trabajo -a su entender- no son las establecidas por el juzgador (íd., fs. 404 vta./405 vta.).

      II.2.b. Vinculado con esto último, sostiene que la definición final afincada en que la demandada resultó ser unilateralmente responsable del cese por intentar ocultar un despido incausado que le resultaba económicamente conveniente, es el fruto de una absurda valoración de la prueba.

      En ese sentido, insiste que la dimisión contó con la voluntad del actor sin vicio acreditado y, además, no se comprobó que la demandada hubiere intentado encubrir el despido (íd., fs. 406 y vta.).

      Sobre esa base, manifiesta que la nulidad de la renuncia fundada en el incumplimiento de las formas establecidas en el precitado art. 240 determina la inexistencia del acto, de modo que el sentenciante debió haber valorado necesariamente la conducta posterior que asumieron las partes.

      En esa inteligencia, afirma que en ausencia de un despido dispuesto por la empleadora, el actor debió -y no lo hizo- interpelar la dación de tareas a efectos de mantener el vínculo.

      De suyo entonces, atento la inacción de las partes, estima que el contrato de trabajo finalizó en los términos del art. 241, último párrafo de la ley sustancial (íd., fs. 406 vta./408).

      II.2.c. Desde otro ángulo, aunque con el mismo enfoque, asevera que el juzgador interpretó erróneamente los escritos constitutivos de lalitis-al igual que la prueba-, en tanto no demostradas las circunstancias en que el actor invocó haber firmado la escritura,a contrario sensudebió tener por acreditado la posición de su parte, esto es, que lo había invitado a acogerse a un retiro voluntario que se instrumentaría a través de una renuncia por escritura pública, con el pago de una gratificación graciable.

      En ese marco -en su opinión- cabía concluir que el trabajador sabía que estaba renunciando y, descartada la hipótesis de que hubiere sido inducido a engaño, tenía la posibilidad de no aceptar la propuesta y mantener la relación laboral, tal como aconteció con otros trabajadores (íd., fs. 408 vta. y 409).

    3. El recurso no ha de prosperar.

      III.1.a. En el fallo de los hechos, el tribunal de grado valoró los escritos constitutivos del proceso, el intercambio telegráfico habido entre las partes, el instrumento notarial de fecha 27 de agosto de 2009, las escrituras suscriptas por la empresa demandada con otros dependientes y las declaraciones testimoniales recibidas en la audiencia oral.

      De los primeros extrajo que el actor atribuyó a la demandada haberlo despedido en forma arbitraria e incausada el día 7 de septiembre de 2009, en oportunidad de convocarlo a un domicilio para que firmase cierta documentación, hecho que concretó sin haberla leído. Luego se anotició que se trataba de una renuncia al empleo. Tras infructuosos reclamos verbales, por despacho postal del día 20 de noviembre de 2009 imputó a la accionada que lo había obligado a suscribir una renuncia mediante escritura pública, la cual no era válida pues nunca había tenido esa voluntad, máxime que contaba con 33 años de antigüedad y 58 de edad. Señaló que el acto no cumplía los recaudos del art. 240 de la Ley de Contrato de Trabajo y la entrega de una contraprestación graciable ponía en evidencia un despido encubierto, resultando la suma abonada notablemente inferior a la que le correspondía percibir (v. fs. 3 bis). Por otra parte, afirmó que en esa época se concretaron en la misma escribanía renuncias masivas de los obreros de mayor antigüedad y edad avanzada, producto de una maniobra pergeñada por la patronal para despedir trabajadores con problemas de salud y muchos años de labor (v. vered., fs. 367 vta./368).

      Respecto de la posición asumida por la demandada, observó que había invocado la existencia -en la época del distracto- de una crisis del sector cárnico y ganadero de público...

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