Barómetro de la deuda social con las personas mayores

Autor:Enrique Amadasi
 
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Barómetro de la deuda social con las personas mayores*
Condiciones de vida e integración social de las personas mayores
¿diferentes formas de envejecer o desiguales oportunidades
de lograr una vejez digna?
Por Enrique Amadasi
Introducción
La Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, celebrada en Viena en 1982,
producto de una convocatoria realizada en la Asamblea General de las Naciones
Unidas en 1978, reconoció la necesidad de ―señalar a la atención mundial los graves
problemas que aquejan a una parte cada vez mayor de la población del mundo‖.
Ese fue un punto de partida en la preocupación por la calidad de vida de las
personas mayores. Posteriormente, en otra Asamblea General, se potenció la idea
manifestando el deseo de que, como resultado de la Asamblea Mundial, ―las socie-
dades reaccionen más plenamente ante las consecuencias socioeconómicas del
envejecimiento de las poblaciones y ante las necesidades especiales de las perso-
nas de edad‖.
Allí se formularon variadas recomendaciones para la acción y quedaron muy
bien ilustradas las orientaciones entonces vigentes. Ellas eran: a) salud y nutrición;
b) vivienda y medio ambiente; c) familia; d) bienestar social; e) seguridad del ingreso
y empleo, y f) educación.
En materia de salud y nutrición, se llamaba la atención sobre los siguientes
puntos:
» Aunque el número de personas de edad estaba aumentando rápidamente (un
éxito desde el punto de vista biológico), las condiciones de vida de los ancianos hab-
ían quedado muy relegadas con respecto a las de la población económicamente ac-
tiva. Los estudios epidemiológicos indicaban que las cohortes sucesivas que llega-
ban a la misma edad avanzada gozaban de un nivel de salud cada vez más elevado
y se preveía que, a medida que las personas fueran viviendo más años, las incapa-
cidades más importantes se acumularían en un estrecho margen de edad inmedia-
tamente anterior a la muerte.
» Si bien no había duda de que, con el avance de la edad, los estados patoló-
gicos se hacen más frecuentes, además se aseguraba que las condiciones de vida
de las personas de edad las hacen más propensas a los factores de riesgo que pue-
den tener efectos adversos para su salud, como el aislamiento social y los acciden-
tes.
* Extraído de la obra de Amadasi, Enrique, Condiciones de vida e integración social de las per-
sonas mayores: ¿diferentes formas de envejecer o desiguales oportunidades de lograr una vejez
digna?, Bs. As., Educa, 2015. Bibliografía recomendada.
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» Algunos sectores de la población de más edad, especialmente los más an-
cianos, seguirían siendo un grupo vulnerable y necesitado especialmente de aten-
ción primaria. En el caso de requerirse atención hospitalaria, la aplicación de la me-
dicina geriátrica permitía evaluar el estado general del paciente y elaborar, con toda
la atención continuada necesaria, un programa de tratamiento y rehabilitación orien-
tado a facilitar un pronto retorno a la comunidad. También se postulaba que el dia-
gnóstico y la intervención tempranos eran de fundamental importancia para prevenir
enfermedades mentales en las personas de edad.
» Se reconocía que la familia y la comunidad inmediata son los elementos fun-
damentales de un sistema de atención sanitaria bien equilibrado.
» Se advertía que los encargados de prestar la atención más inmediata a las
personas de edad, en muchos casos, tienen una capacitación insuficiente para este
fin; y que para mantener el bienestar y la independencia de las personas de edad,
mediante el cuidado de sí mismas y el fomento de su salud, se requerían nuevas
orientaciones y aptitudes de las propias personas de edad tanto como de sus fami-
lias.
» Con frecuencia, a las personas de edad no se les pedía su consentimiento
para tomar decisiones que los afectaban; las mismas se adoptaban sin su participa-
ción. En consecuencia, se recomendaba, aun en el caso de personas muy ancianas,
muy débiles o muy incapacitadas, que fueran atendidas en sistemas más flexibles
que permitieran su capacidad de elección.
» Se postulaba como principio fundamental que la atención sirviera para que
las personas de edad pudieran llevar una vida independiente en el seno de la comu-
nidad durante el mayor tiempo posible.
» Había problemas de nutrición, especialmente entre los ancianos pobres y en
condición desventajosa. Se señalaba que otro gran riesgo al que se hallan expues-
tas las personas de edad son los accidentes.
En materia de vivienda y medio ambiente:
» Se reconocía que el alojamiento adecuado y un ambiente físico agradable
son necesarios para el bienestar, y que la vivienda influye mucho en la calidad de
vida en todas las edades. Sin embargo, una vivienda adecuada es todavía más im-
portante en los ancianos, porque allí centran prácticamente todas sus actividades.
» Las personas de edad avanzada padecen muchos problemas relacionados
con la circulación de vehículos y medios de transporte, puesto que los peatones ma-
yores se enfrentan a peligros que limitan su movilidad y su deseo de participar en la
vida de la comunidad.
En materia de familia:
» Se asumía que, más allá de su forma y organización, la familia es la unidad
básica reconocida de la sociedad. El aumento de la longevidad estaba aumentando
el número de familias de varias generaciones. Los cambios en la condición de la mu-
jer habían reducido su función tradicional de atender a los miembros de la familia de
más edad, y eso hacía necesario que la familia en conjunto, incluidos los varones,
asumiera y compartiera la carga de la tarea del hogar, aun teniendo en cuenta que
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había una tendencia a que la familia dejara de ser la única fuente de atención y apo-
yo para las personas de edad.
En materia de bienestar social:
» Los servicios de bienestar social deben tener como objetivo elevar al máximo
la capacidad de las personas de edad para vivir en la sociedad, a fin de permitirles
llevar una vida lo más independiente posible en su propio hogar y en su comunidad,
y continuar siendo ciudadanos activos y útiles.
Con el objeto de favorecer el estrechamiento de lazos entre generaciones dis-
tintas, se promovía el fomento de la participación de los jóvenes en la prestación de
servicios y atención, así como en actividades para las personas de edad o con ellas.
También el estímulo de autoayuda recíproca entre las personas de edad capa-
ces y activas, y la asistencia a sus pares menos favorecidos.
» Se recomendaba la reducción o eliminación de restricciones fiscales o de otro
tipo que pesaran sobre las actividades voluntarias y no estructuradas, y también de
las normas jurídicas susceptibles de impedir o dificultar el trabajo de jornada parcial,
la autoayuda recíproca y el empleo de voluntarios.
» Se estimulaba la formación y libre iniciativa de grupos y movimientos de per-
sonas de edad con el propósito de aumentar su ayuda mutua e incrementar la posi-
bilidad de ser oídas; y también con el fin de capacitar e informar a otros grupos de
edad en materia de atención a las personas mayores.
En materia de seguridad del ingreso y empleo, se recomendaba:
» La creación o ampliación de sistemas de seguridad social, a fin de que el ma-
yor número de personas de edad pudiera beneficiarse con esta protección.
» Asegurar que el nivel mínimo de recursos permitiera satisfacer las necesida-
des esenciales de las personas de edad y garantizar su independencia; que las
prestaciones de la seguridad social mantuvieran su poder adquisitivo y protegieran
los ahorros de las personas de edad contra los efectos de la inflación.
» La eliminación de todo tipo de discriminación en el mercado de trabajo, dado
que entre los empleadores existen estereotipos negativos sobre los trabajadores de
edad.
» La ayuda a las personas de edad para encontrar un empleo o un trabajo in-
dependiente, creando nuevas posibilidades de empleo y facilitando su capacitación y
actualización de conocimientos.
» El fomento de medidas para que la transición de la vida activa a la jubilación
sea fácil y gradual, junto con una mayor flexibilidad legal para determinar la edad de
jubilación.
Finalmente, en materia de educación se promovía:
» Una ampliación de las instituciones educativas para dar respuesta a las ne-
cesidades educacionales durante todo el transcurso de la vida.
» Educación permanente a los adultos, incluyendo la preparación para el enve-
jecimiento y la capacidad de usar el tiempo de forma creativa.

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