La banda de los dragones

PARIS.- El teléfono no suena más de tres veces. Del otro lado, Erik Bodin responde. Su voz transmite entusiasmo. A su alrededor se escuchan voces. Está en un parque, en Gotemburgo -su ciudad natal y la segunda más poblada de Suecia-, paseando con sus dos hijas. Aprovecha del sol y de su familia antes del tour que lo llevará por la Argentina y por Brasil (San Pablo y Río de Janeiro), además de otros shows en Estados Unidos (abren toda la gira de los Red Hot Chili Peppers). El baterista de Little Dragon, la banda sueca que el martes tocará en La Trastienda en el marco del Personal Pop Festival, está emocionado con su primera visita a la Argentina, un país al que imagina "magnífico y dramático, con gente bailando tango en las calles", aunque es ese mismo tour el que lo alejará por varias semanas de su familia, una sensación con la que no estaba tan acostumbrado hasta hace un tiempo.Tampoco los otros tres integrantes de la banda. Pero ahora los cuatro están viviendo el "sueño del pibe": amigos desde hace años, estos treintañeros (el bajista Fredrik Källgren Wallin, la cantante sueco-japonesa Yukimi Nagano y el tecladista HÃ¥kan Wirenstrand, además de Bodin), que tocan juntos desde que tienen 15 años, finalmente despegan. Con canciones "sobre el amor y los problemas con el amor", ya van por el tercer disco.Se conocieron en la escuela de música del colegio, en Gotemburgo, en la que mucho no aprendieron. "Teníamos las mismas ideas, y las ganas de hacer algo diferente. Pero esa edad es complicada. Mucha pasión y poca concentración", recuerda Bodin. Esa pasión de la que habla incluye también los berrinches de la cantante, durante los primeros intentos de grabación, que dieron lugar al nombre de la banda (pequeño dragón, en español). "Ahora todo está mucho mejor. Sigue enojándose, pero está mejor", reconoce Bodin, entre risas.Cuando terminaron el colegio, siguieron haciendo música juntos. Pero no funcionaba. La espera duró diez años. "Un amigo nos dijo que quería hacer algo con nosotros. Y ese fue el punto de partida." En 2007, la banda grabó su primer disco, Little Dragon (ritmos bajos y más jazzeros), y dos de los integrantes colaboraron en el segundo título del músico sueco-argentino José González, considerado el padre de la música indie-folk.Le sigue Machine Dreams , en 2009, donde la banda toma una dirección electrónica-pop más bailable. "Necesitás escucharlos porque rara vez una...

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