BANCO PATAGONIA S.A.

Fecha de la disposición:26 de Febrero de 2013
 
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Memoria y Estados Contables

al 31 de diciembre de 2012 y 2011

Junto con los informes de los Auditores Independientes

y de la Comisión Fiscalizadora

• MEMORIA EJERCICIO 2012

Señores Accionistas

En cumplimiento de disposiciones legales y estatutarias vigentes, el Directorio de Banco Patagonia S.A. somete a consideración de sus Accionistas la documentación correspondiente al 89° ejercicio económico de la Sociedad, finalizado el 31 de diciembre de 2012, que comprende: Memoria, Estado de Situación Patrimonial, Estado de Resultados, Estado de Evolución del Patrimonio Neto, Estado de Flujo de Efectivo y sus equivalentes y las notas, anexos y el Cuadro I que los complementan, Proyecto de Distribución de Utilidades, Informe de los Auditores Independientes e Informe de la Comisión Fiscalizadora.

CONTENIDO

1 — CONTEXTO ECONOMICO Y DEL SISTEMA FINANCIERO

• Panorama económico en el mundo y en la República Argentina

La economía mundial, el año 2012 mostró una desaceleración del crecimiento mundial, debido a la profundización de la crisis europea, el lento despegue de la economía estadounidense (cercano al 2% anual) y cierta desaceleración de la economía china (aunque aún creciendo a tasas importantes).

En conjunto, las economías emergentes mostraron una expansión superior al 5% anual, algo menor a la del año anterior, pero suficiente para mantenerse como el principal motor de la economía global.

En ese marco, el comercio mundial también mostró una importante desaceleración, al expandirse apenas un 3%, casi la mitad del ritmo de crecimiento del año anterior.

Durante 2012, el foco de riesgo estuvo localizado en la crisis de deuda soberana en los países de la órbita del euro. Sin embargo, hacia fines de año los temores de default se han reducido, de la mano del doble rescate de Grecia y España y del pacto fiscal acordado por los líderes europeos, que lograron preservar la unión monetaria bajo las presiones mundiales para que procuraran soluciones más profundas y duraderas.

Sin embargo, la reacción europea no evitó que el crecimiento regional fuese negativo y que la tasa de desempleo creciera de forma significativa, superando el 11% para toda la zona euro, pero llegando a picos superiores al 25% para España y Grecia.

La recesión en Europa y la desaceleración de la economía china también impactaron en la economía de Estados Unidos, conjuntamente con la incertidumbre política por las elecciones presidenciales. En ese marco, el crecimiento económico mostró una recuperación inferior a la esperada, al tiempo que los mercados tenían desempeños moderadamente positivos. La Reserva Federal se ha comprometido a mantener la tasa federal en un nivel inferior al 0,25% por los dos próximos años, mientras que hacia fines de año, la amenaza sobre el tope de deuda federal recién pudo ser superada a último momento, con un acuerdo transitorio entre demócratas y republicanos.

Pese al menor crecimiento mundial, el flujo de capitales para las economías emergentes se mantuvo muy vigoroso. Estimado en unos 1.080 miles de millones de dólares, se ubicó muy cercano al nivel del año 2011, mostrando una importante dinámica en la segunda parte del año. China perdió algo de importancia en el total de flujos, lo que fue compensado con mayores remesas de capitales a economías emergentes ricas en recursos naturales de Africa, Asia y Latinoamérica.

En cuanto a la República Argentina, el crecimiento moderado de la economía en general ha sido el rasgo distintivo del año 2012. En un marco de reducción de la inversión y el comercio exterior, el consumo público y privado lograron sostener una dinámica positiva del Producto Bruto. No obstante, a pesar de la desaceleración del ritmo de crecimiento, la tasa de desempleo se mantuvo en niveles similares a los años previos.

Por su parte, una dinámica del gasto superior a la de los ingresos provocó un deterioro marginal del balance fiscal, que continúa siendo negativo. Las necesidades financieras del Tesoro, resultantes del déficit financiero que incluyó importantes vencimientos de deuda, fueron mayoritariamente cubiertas con emisión monetaria o cesión de reservas del Banco Central.

El balance comercial volvió a mostrar un abultado saldo positivo, asociado a la menor demanda interna y a restricciones cuantitativas a las importaciones, mientras que las ventas externas se vieron afectadas por la desaceleración de la economía brasileña y una aguda sequía que afectó el saldo exportable de granos y sus derivados. En el caso particular del intercambio con Brasil, en el último trimestre logró revertirse el saldo bilateral deficitario.

No fue ajeno a este resultado la mantención de los términos de intercambio en niveles favorables, con altos precios de commodities agropecuarios, en particular de la soja, que luego de alcanzar un máximo de 650 dólares por tonelada en el mes de julio, comenzó un paulatino descenso, cerrando el año a 525 dólares (superior a los 440 dólares del cierre del año anterior).

No obstante, el importante excedente comercial no fue suficiente para garantizar un balance cambiario positivo que permitiera acumular reservas al Banco Central, por lo que a lo largo del año se fueron profundizando las medidas regulatorias de compras de divisas destinadas a atesoramiento, además de mayoría controles sobre los pagos y cobros al exterior.

En ese marco, la continuidad de la política cambiaria de “flotación administrada” se ha reflejado en una devaluación paulatina del tipo de cambio, que tendió a acelerarse hacia el último bimestre, llegando a 4.9173 pesos por dólar a fines de 2012. La devaluación respecto al dólar, del orden del 14,2% en el año, se ubicó en sintonía con el comportamiento de la moneda brasileña, mientras que el resto de las monedas de la región han tenido leves revalúos respecto a la divisa norteamericana.

• Sistema Financiero Argentino y Mercado de Capitales

La volatilidad y algunos cambios regulatorios profundos signaron el año 2012 para el mercado de capitales y el sistema financiero argentino en su conjunto.

Se modificó la Carta Orgánica del Banco Central, que dotó a la autoridad monetaria de nuevas e importantes herramientas regulatorias tendientes a orientar el crédito, con la potestad de regular tasas, plazos y comisiones de las operaciones crediticias. También se ampliaron los márgenes de financiamiento al sector público y se extendió la misión de la política monetaria a objetivos de crecimiento y empleo. Durante el segundo semestre, el Banco Central ya hizo uso de esas atribuciones, eliminando la posibilidad de computar el efectivo como integración de los requisitos de liquidez, o fijando límites a los plazos y tasas de interés de algunos créditos con destino a la inversión productiva.

Hacia fines de año, se sancionó una profunda reforma del mercado de capitales. Siguiendo estándares internacionales, la iniciativa unifica y desmutualiza los mercados, amplía el alcance y extiende las facultades de supervisión al regulador, la Comisión Nacional de Valores.

Finalmente, durante el último bimestre, un fallo adverso de la justicia norteamericana que inicialmente obligaba al Estado argentino a pagar a los bonistas que no ingresaron al canje de deuda, comprometiendo los pagos de deuda regulares del mes de diciembre, puso en alerta al mercado de bonos argentinos que operan en la plaza de Nueva York y a todo el sistema financiero, impulsando una explosiva suba del riesgo país. La apelación exitosa del Gobierno Argentino, en segunda instancia, logró dilatar los tiempos y postergar sus efectos, motivando una recuperación de los precios de los activos locales.

En definitiva, la volatilidad y fluctuación de precios fueron características del mercado de títulos públicos durante 2012. Los cupones atados a la evolución del PBI no pudieron escapar a la performance general, ya que además sufrieron el impacto de las estimaciones futuras de crecimiento económico, por debajo del valor límite que dispara el pago.

A pesar de estas tensiones financieras, y tras cierto nerviosismo por la pesificación llevada adelante en la deuda en divisas de algunas provincias, el Gobierno Nacional canceló aproximadamente u$s 5,700 millones, correspondientes, entre otros, al vencimiento final del Boden 2012 y al Cupón PBI, para lo cual, recurrió a las reservas del Banco Central conforme lo pautado en el Presupuesto Nacional 2012. Así, a pesar de haber adquirido divisas por unos u$s 9.200 millones durante el año, el nivel de reservas del Banco Central bajó unos u$s 3.000 millones durante 2012, totalizando 43.194 millones de dólares a fines de año.

El tipo de cambio de referencia de BCRA a finales de 2012 fue de $ 4.9173, lo que representa una depreciación del 14,27%. No obstante, se acentuaron los controles de cambios impuestos por el Gobierno para contrarrestar la salida de divisas del sistema y la pérdida de reservas, observándose el correspondiente impacto en la disminución de los volúmenes operados en el Mercado Unico y Libre de Cambios.

Los depósitos en moneda local subieron un 38.15%, discriminados en un total de $ 183.514 millones del sector publico y $ 385.003 millones del sector privado, mientras que las colocaciones en plazo fijo presentaron un saldo de $ 221.543 para el período considerado respecto de los $ 166.373 millones anteriores lo que representa un incremento del 33,16%.

La tasa Badlar (tasa de interés pagada para depósitos mayores a $ 1.000.000 por el promedio de las entidades financieras privadas) culminó el 2012 en promedios estables en torno del 15.50%, habiendo comenzado el año en niveles del 17.50%.

Los depósitos en moneda extranjera presentaron una baja marcada del 27% en el año, pasando de u$s 13.347 millones observados a finales del 2011 a u$s 9.779 millones en 2012.

Los préstamos totales en moneda local aumentaron un 28%, pasando de $ 285.402 millones a fines de 2011 a $ 396.425 millones a diciembre de 2012. Factores explicativos importantes de esta expansión son las líneas de préstamos...

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