Banco de empeños: reliquias olvidadas de los porteños

 
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El tapado de piel está apoyado sobre un cajón de madera, cerca de alfombras enrolladas y cubiertas de polvo. "No lo toques porque te vas a llenar de pulgas", advierte entre las estanterías metálicas el encargado del depósito donde se almacenan los objetos empeñados en el Banco Ciudad.Pertenece a otra época. Tal vez hace 15 o 20 años se paseaba por teatros, desfiles y cócteles. Pero hoy está ahí, olvidado y rodeado de películas en VHS, candelabros, budas, computadoras viejas y una bicicleta oxidada.Sin saberlo, la mujer que no pudo recuperarlo lo convirtió en el símbolo de la evolución que tuvieron los créditos pignoraticios en la ciudad de Buenos Aires, donde existe un mercado de, por lo menos, 25.000 clientes y un movimiento de dinero superior a los $ 80.000.000.Cuenta la historia que la llegada de inmigrantes a fines de siglo XIX favoreció el mercado de la usura de la que eran víctimas italianos, españoles, franceses, alemanes y holandeses apenas pisaban tierra argentina. Fueron ellos los más favorecidos con el surgimiento, en 1878, del crédito por empeño con un marco legal, que comenzó a darles mayor protección a esas transacciones.Pasaron más de 100 años desde la creación del crédito fundacional de la entidad bancaria y los préstamos prendarios siguen vigentes. Se mantuvieron a pesar del desconocimiento entre las personas bancarizadas y los cambios que tuvieron a lo largo de su historia.De las prendas de vestir, los elementos tecnológicos y hasta dientes de oro que se empeñaban décadas atrás, a las obras de arte y joyas que en la actualidad son los objetos más comunes. Los clientes, a cambio, reciben el 50% del valor de lo que dejan empeñado, que luego pueden devolver de dos formas: hasta en 60 cuotas y con un interés del 32%, o a los 150 días, con una tasa del 40%."Se lo ve como un crédito peyorativo, como para el que está de última. Pero es el más fácil de acceder porque el cliente cuenta con la plata en el momento", cuenta a LA NACION Carlos Leiza, gerente de Banca Social y Pignoraticio del Banco Ciudad. En la actualidad, la entidad cuenta con unos 35.000 créditos de este tipo -el cliente puede tener más de uno- de entre $ 3000 y $ 5000 aunque se ha llegado a empeñar una obra de Quinquela Martín tasada en 200.000 dólares.SubastasEn el depósito hay objetos empeñados -o abandonados- mezclados con otros sobre los que pesa una acción judicial, o destinados a la venta directa en subasta. Una casa de muñecas, de chapa oxidada contrasta con el glamour...

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