Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala H, 26 de Diciembre de 2019, expediente CIV 091699/2015/CA001

Fecha de Resolución26 de Diciembre de 2019
EmisorCamara Civil - Sala H

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA H “B.M. c/ H.F.N. y otros s/ Daños y perjuicios”.- Expte. n° 91.699/2015.- J.. n° 101.-

En Buenos Aires, a los 26 días del mes de diciembre de 2019 hallándose reunidos los señores Jueces integrantes de la S. H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal, a los efectos de dictar sentencia en los autos: “B.M. c/ H.F.N. y otros s/ Daños y perjuicios”, y habiendo acordado seguir en la deliberación y voto el orden de sorteo de estudio, el Dr. K. dijo:

I.- Contra la sentencia de primera instancia (fs. 332/336), que hizo lugar a la acción de daños y perjuicios interpuesta por M.B., respecto de F.N.H. y la Policía Federal Argentina –

haciendo extensiva la sentencia a Nación Seguros S.A.-, apelan la actora y la Policía Federal, quienes por las razones expuestas en sus presentaciones de fs. 348/351 (actora) y fs. 354 (Policía Federal), intentan obtener la modificación de lo decidido. Corrido que fuera el traslado de dichas presentaciones, únicamente la accionante respondió a fs. 357/358. En consecuencia, los autos se encuentran en condiciones de dictar un pronunciamiento de carácter definitivo.

II.- La parte actora se agravia de la indemnización otorgada y solicita la aplicación de intereses desde la fecha del hecho.

A su turno, la demandada critica la atribución de responsabilidad, así

como algunos de los montos otorgados como indemnización.

III.- Es un hecho no controvertido que el día 29 de diciembre de 2014, aproximadamente a las 15.15 hs, se produjo un accidente de tránsito en la intersección de las calles F. y M. de esta Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Tampoco se discute que en dicho siniestro intervinieron la actora, quien circulaba en su Peugeot 307, dominio FZX 877, y el demandado quien lo hacía en el patrullero marca Ford, modelo Focus, dominio MHG 652, de propiedad de la Policía Federal.

Fecha de firma: 26/12/2019 Alta en sistema: 30/12/2019 Firmado por: J.B.F., L.E.A.D.B., C.M.K., JUECES DE CÁMARA #27904225#253047635#20191226130108664

IV.- Antes de continuar con el caso quiero aclarar que, en cuanto al encuadre jurídico, atendiendo a la fecha en que tuvo lugar el accidente, resalto que resulta de aplicación lo dispuesto la normativa contenida en el Código Civil, hoy derogado, por aplicación de lo dispuesto en el art. 7 del Código Civil y Comercial de la Nación, actualmente vigente, sin perjuicio de señalar, claro está, que a idéntica solución se arribaría aplicando las normas pertinentes de este último cuerpo legal.

V.- Responsabilidad Me avocaré en primera medida a las quejas vinculadas con la atribución de responsabilidad.

El juez a quo atribuyó toda la responsabilidad a las demandadas.

Antes de examinar las pruebas rendidas, teniendo en cuenta los hechos no controvertidos ya señalados, recuerdo que resulta de aplicación al caso el art. 1113 del Código Civil de V.S., y la doctrina emanada del fallo plenario “V., E.F. c/ El Puente S.A.T. s/ daños y perjuicios”.

Con fundamento en tal doctrina, en principio, el actor sólo debe probar el contacto con la cosa. Se resolvió en el citado fallo plenario de esta Cámara que en el supuesto de accidentes producidos como consecuencia de una colisión plural de automotores en movimiento, la responsabilidad debía encuadrarse en el segundo párrafo del art. 1113 del Código Civil, y no bajo la óptica del art. 1109 de dicho cuerpo.

La tesis del riesgo recíproco significa que cada uno de los dueños o guardianes debe reparar los daños causados al otro y les incumbe la carga de invocación y prueba de alguna de las eximentes: culpa de la víctima, culpa de un tercero por el que no debe responder, o caso fortuito externo a la cosa que fracture la relación causal.

Al ser así, está claro que la carga de la prueba se invierte, y es el demandado quien debe demostrar la causa ajena. Pero esto no implica que el actor se encuentre liberado de acreditar el hecho que expuso en su demanda (K., C.M.; Proceso de daños, 2ª edición actualizada y ampliada, Buenos Aires, La Ley, 2010, T. I, p. 607).

Fecha de firma: 26/12/2019 Alta en sistema: 30/12/2019 Firmado por: J.B.F., L.E.A.D.B., C.M.K., JUECES DE CÁMARA #27904225#253047635#20191226130108664 Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA H Como ya lo referí, la demandada se queja de la atribución de responsabilidad que se le endilga.

En lo sustancial, la crítica de la demandada se centra en la consideración que el magistrado de grado hizo respecto de la prioridad de paso al momento del siniestro.

La encartada, sostiene que el patrullero detentaba esta prioridad, no sólo por haber ingresado con anterioridad a la encrucijada, sino también por circular en emergencia, con las sirenas activadas.

El accionar imprudente de la actora, resulta, desde la óptica de la agraviada, un elemento imposible de soslayar, que fracturó el nexo causal entre el suceso y los daños sufridos.

Noto que se conjugan en este caso diversos factores a tener en cuenta para poder determinar qué grado de responsabilidad le cupo a cada uno de los conductores de los vehículos involucrados.

En primera medida, no se discute que el patrullero guiado por H., se incorporó por la izquierda a la intersección. Ello, haría pensar en principio que no gozaba de prioridad de paso.

Si bien las demandadas han alegado que circulaban con las sirenas encendidas -lo que constituiría una excepción a la prioridad de paso de quienes circulan desde la derecha (art. 61 de la ley Nacional de Tránsito)-, lo cierto es que no se ha producido prueba alguna al respecto.

Los testigos presenciales que declararon en sede penal (R.D., hija de la actora; y D.C., quien acompañaba a H. en el patrullero), en ningún momento refirieron que el vehículo policial circulara con las luces de emergencia activadas.

Este argumento, entonces, debe ser descartado.

Fuera de ello, cabe recordar que la normativa de tránsito prevé que el conductor que llegue a una bocacalle o encrucijada debe en todos los casos ceder el paso a todo vehículo que cruza desde su derecha, siendo esta prioridad absoluta salvo señalización específica en contrario, como así

también que dicha prioridad rige independientemente de quien ingrese primero al mismo.

Fecha de firma: 26/12/2019 Alta en sistema: 30/12/2019 Firmado por: J.B.F., L.E.A.D.B., C.M.K., JUECES DE CÁMARA #27904225#253047635#20191226130108664 Sin embargo, la jurisprudencia y la doctrina mayoritaria hacen una interpretación más flexible de la prioridad de paso de quien circula desde la derecha en una intersección de calles, pues dicha regla no se considera absoluta. Por el contrario, se ha sostenido que la prioridad es siempre relativa, “por lo que debe ejercitarse en forma apropiada y no autoriza a barrer con todo lo que se encuentre en el trayecto del automóvil, ni a transitar confiado en que ese derecho será respetado prudencialmente por los demás (…) debe ser ejercido regularmente, como todos los derechos”

(Trigo Represas, F.A.–.C. de Caso, R.H., Responsabilidad civil por accidentes de automotores, H., Buenos Aires, 2008, t. 1, p. 328/329).

Por su parte, K. de C. sostiene que la regla “derecha antes que izquierda” es aplicable cuando ambos vehículos se han presentado al cruce simultáneamente, y no rige si el que venía por la izquierda lo hacía considerablemente más adelantado. Y continúa explicando: “si quienes están cruzando el eje medio debieran detener la marcha, se produciría un entorpecimiento del tránsito de vehículos que circulan en sentido contrario por la mitad que ya han transpuesto; todo conductor debe mantener el pleno dominio sobre el automotor; si no ha podido detener su marcha cuando el otro ha cruzado ya la mitad de la arteria, ello prueba que el control no existió; etc.” (K. de C., A., comentario al art. 1113 en Belluscio, A.C.–.Z., E.A. (dirs.), Código civil y leyes complementarias, comentado, anotado y concordado, Astrea, Buenos Aires, 1994, t. 5, p. 505).

Así también lo ha entendido nuestro máximo Tribunal al señalar que la prioridad de paso no tiene carácter absoluto y sólo juega cuando ambos vehículos se presentan en forma simultánea o casi simultánea; no se puede invocar si el conductor que no gozaba de ella se encontraba más adelante porque ya había entrado en la bocacalle y no excluye la observancia de la prudencia compatible con la seguridad de la circulación (CSJN, 31/10/2002, “Montiglia, E. c/ E.C. e Intemec S.A. s/ Daños y perjuicios”, Lexis, N° 4/46263).

Fecha de firma: 26/12/2019 Alta en sistema: 30/12/2019 Firmado por: J.B.F., L.E.A.D.B., C.M.K., JUECES DE CÁMARA #27904225#253047635#20191226130108664 Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA H Por lo tanto, es claro que la circunstancia de que el vehículo se presente en la bocacalle desde la derecha, no excusa a los conductores el deber de circular con suficiente antelación y prudencia, ni puede entenderse de modo que implique reconocerles una suerte de derecho de llevarse por delante cuanto encuentren a su paso. Asimismo, se ha dicho que si bien es cierto que todo conductor que llega a una bocacalle tiene la obligación de reducir la velocidad a fin de ceder el paso a los vehículos que se presenten sobre la derecha, no lo es menos que dicha prioridad no es absoluta, ya que requiere que ambos automotores arriben a la encrucijada coetáneamente.

(C.. A., B., Juicio por accidentes de tránsito, T. 2, pág. 474 y jurisprudencia citada en Nros. 21 y 23).

Con buen criterio la citada autora sostuvo que la regla “derecha versus izquierda” no es ni puede ser absoluta...

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