Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala I, 29 de Abril de 2019, expediente CNT 032813/2017/CA001

Fecha de Resolución29 de Abril de 2019
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala I

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO SALA I SENTENCIA DEFINITIVA NRO. 935029 CAUSA NRO. 32813/2017 AUTOS: “BALCAS ESPINOZA EULOGIO c/ SWISS MEDICAL ART S.A. s/ ACCI-

DENTE – LEY ESPECIAL JUZGADO NRO. 20 SALA I En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los 29 días del mes de abril de 2019, reunida la Sala Primera de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, para dicta la sentencia en la causa del epígrafe, y de acuer-

do al correspondiente sorteo, se procede a votar en el siguiente orden:

La D.M.C.H. dijo: I. La señora juez a quo, a fs. 116/118, con fundamento en la ley 24.557 y mo-

dificaciones de la ley 26.773, admitió la demanda del señor B. contra S. Me-

dical ART S.A. Tal decisión es apelada exclusivamente por la parte demandada en virtud de las manifestaciones expuestas a fojas 121/125, que merecieron oportuna réplica de su contraria a fs. 129/130. II. El actor inició la demanda con el fin de percibir las indemnizaciones que consideró adeudadas como consecuencia del accidente ocurrido el día 29/08/16 cuando se encontraba trabajando en un entramado cloacal y de forma imprevista cayó sobre su cuerpo una tarima de metal. La Magistrada que me precedió hizo lugar al reclamo en lo principal por considerar que surge acreditado con el peritaje médico -

ver fs. 59/61 y fs. 89/95- y aclaraciones -ver fs. 98 y 99- que el accionante porta una incapacidad psicofísica del 14% de la total obrera y difirió a condena las reparaciones previstas en la ley 24.557 y 26.773, a las que le adicionó intereses desde la fecha del accidente (29/08/16) y hasta el 30/11/17 de acuerdo a lo establecido en el Acta CNAT Nº 2630/16; y a partir del 1/12/17, según el Acta CNAT Nº 2658/17. III. Ante dicha resolución, como adelanté, se alza la parte demandada. Cues-

tiona que la a-quo le haya otorgado pleno valor probatorio al informe pericial médico en el que se determinó que el Sr. B. presenta una incapacidad psicológica del 10% de la total obrera. La apelante considera que debe existir proporcionalidad entre el daño físico y el daño psíquico y argumenta que las constancias de la causa dejan entrever la existencia de un daño psicológico preexistente.

Al respecto considero relevante señalar que, tal como expresa el baremo de ley en su segmento destinado a establecer las incapacidades psicológicas, “[s]ola-

mente serán reconocidas las reacciones o desorden por estrés post traumático, las reacciones vivenciales anormales neuróticas, los estados paranoides y la depresión psicótica que tengan un nexo causal específico relacionado con un accidente laboral.

Debiéndose descartar primeramente toda las causas ajenas a esta etiología, como Fecha de firma: 29/04/2019 la personalidad predisponente, los factores socioeconómicos, familiares, etc.”.

Firmado por: M.V.M.C., SECRETARIA DE CAMARA Firmado por: G.A.V., JUEZA DE CAMARA Firmado por: M.C.H., JUEZA DE CAMARA #29904641#223441791#20190429085310238 Agrega que: “Serán reconocidas cuando tengan directa relación con eventos traumá-

ticos relevantes que ocurran en el trabajo, ya sea como accidentes, o como testigo presencial del mismo…”. Al centrarse en las reacciones vivenciales anormales neuró-

ticas, vuelve a hacer hincapié en que deben ser como consecuencia del accidente de trabajo, y que “hay que evaluar cuidadosamente la personalidad previa”. Asimis-

mo, el baremo describe que en un cuadro de RVAN de Grado II “Se acentúan los rasgos de la personalidad de base, no presentan alteraciones en el pensamiento, concentración o memoria. Necesitan a veces algún tipo de tratamiento medicamento-

so o psicoterapéutico” (énfasis agregado).

Producida la requerida contextualización de la normativa vigente al momento del accidente para valorar las incapacidades en el plano psíquico, encuentro que la resolución de grado no ofrece mayores especificaciones científicas para decidir como lo hizo. Tampoco el peritaje aportó un mayor sustento pues la perito médica designa-

da en autos se limitó a repetir el porcentaje de incapacidad psicológica -ver fs. 95- se-

ñalada en el estudio psicodiagnóstico acompañado por la parte actora -ver fs. 89/94-, y destacó únicamente la conclusión arribada por dicho estudio sin adoptar conclusio-

nes propias.

Como se observa, la experta omitió toda referencia que permita establecer la lesión psíquica y la relación de causalidad entre la patología descripta y el evento da-

ñoso. Dicho ello, estimo prudente recordar que los peritos, como auxiliares de la justi-

cia, son convocados a fin de aportar conocimientos científicos de la materia en la que tienen título habilitante que permitan sustentar un resultado y no simplemente repro-

ducir lo informado por otro experto, más aún cuentan con la posibilidad de no aceptar el cargo si tuvieran motivos atendibles, como el de no tener conocimientos especifico en una determinada especialidad.

Corresponde señalar que el psicodiagnóstico fue realizado en forma particular por la parte actora, y que si bien tal hecho no fue cuestionado por la contraria, lo cier-

to es que tal informe debía ser examinado pormenorizadamente por el auxiliar de la justicia designado en autos. Digo esto, porque en dicho estudio se utilizaron diferente formas de evaluación, entre ellas, las que se dirigieron a la personalidad de base en cuestión (“carece de recursos defensivos para hacer frente a los embates del medio”; “sintomatología fóbica”; “disminución de autoestima que se vincula tanto con el as-

pecto estético, como a su imposibilidad de realizar sus tareas habituales”; “se trata de un sujeto con un Yo poroso, permeable a los estímulos exteriores, de los que no sabe cómo defenderse”), mas ello no fue tenido en cuenta por la profesional a la hora de cuantificar los daños. No puedo soslayar que la Lic. en psicología -Diana V. Levin, fir-

mante del estudio en cuestión- no distinguió los porcentajes de incapacidad que se correspondían con la patología de base del accionante y la generada como conse-

cuencia del hecho puntual relatado. Es decir, no efectuó diferenciación - como era menester- entre dichas situaciones; siendo ello así y a la luz del buen sentido, resulta palmario que no todo el déficit hallado se vincula con el episodio de autos.

Hecha esta precisión, observo que la perito médica legista -quien fuera desin-

Fecha de firma: 29/04/2019 la magistrada que me precede- expresó

saculada por que el Sr. B., durante la Firmado por: M.V.M.C., SECRETARIA DE CAMARA Firmado por: G.A.V., JUEZA DE CAMARA Firmado por: M.C.H., JUEZA DE CAMARA #29904641#223441791#20190429085310238 Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO SALA I entrevista, aseveró estar trabajando para otra empleadora, y que lleva adelante ta-

reas de limpieza (fs. 59). Por tal razón, sólo constituye una aseveración contradicto-

ria, que contrasta con lo manifestado anteriormente, la ponderación del informe psico-

diagnóstico según la cual “el trabajo le cuesta mucho y que así no va a conseguir otro” (fs. 74). Tal manifestación luce ambigua, y el estudio pericial no reparó en ello, pues tengo en cuenta, sobre el particular, que la galeno ponderó que el diagnóstico de lesiones físicas determinó la ausencia de limitación en las articulaciones y que la disminución de la movilidad era leve en la mano izquierda, siendo su mano hábil la mano derecha. De manera tal que la posibilidad de conseguir trabajo y reincorporarse al mercado...

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