Bajo alerta: desde que volvió de Japón perdió eficacia y un rendimiento estable

 
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Las noches de copas en alto de los capitanes millonarios, los partidos con emociones, los rostros felices de los jugadores de River y su técnico, Marcelo Gallardo, se sucedían con naturalidad desde que comenzó el ciclo del Muñeco. Los hinchas se acostumbraron y festejaban ese espectáculo ganador. Pero desde que River obtuvo la última copa y se consagró campeón de la Suruga Bank, en Japón, el rendimiento del equipo sufrió un marcado retroceso. Justo en tiempos en los que sueña con repetir en la Copa Sudamericana y en el gran objetivo del semestre: el Mundial de Clubes en tierras niponas. Entre esa dualidad está el conjunto de Núñez, que redujo casi a la mitad su porcentaje de eficacia.

Desde que Gallardo asumió como entrenador en reemplazo de Ramón Díaz, las campañas arrojaron un marcado superávit deportivo. Después de 17 años, logró cortar una racha de sequía internacional cuando llevó a River a la conquista de la Copa Sudamericana en diciembre pasado. Dos meses después sumó una nueva consagración al quedarse con la Recopa, nada menos que frente a San Lorenzo. La máxima alegría de este año fue la obtención de la Copa Libertadores, pero a la altura de los títulos estuvieron las eliminaciones a Boca en los dos caminos al título. ¿Qué expresaba Gallardo a mitad de año? "Estos jugadores tuvieron la grandeza como para no relajarse y seguir, incluso cuando las cosas no salían. El equipo siguió trabajando y no resignó la idea. Los jugadores se merecen el lugar que alcanzaron porque siempre levantaron la vara con su nivel de competitividad", expresaba el Muñeco.

La frase de mitad de año bien podría servir como charla motivacional para estos tiempos. Para recuperarse del paso atrás que experimentó en los últimos meses, con resultados negativos, con lesionados y un recambio que no funciona como se esperaba. Es que toda la expectativa que River acumula pensando en el Mundial de Clubes de fin de año recibió algunos llamados de atención.

La derrota 1-0 de anteanoche ante Defensa, en Florencio Varela, llegó en un encuentro postergado de la 19a fecha que no pudo jugarse por la partida de River a Japón. Precisamente hasta ese viaje el equipo sólo tenía una derrota por el torneo: en mayo, ante Boca y, en el mismo mes, otra ante Cruzeiro, por la Libertadores. Pero al regresar perdió con San Martín (San Juan), y también con Estudiantes, Boca e Independiente. Y en el desquite con Liga (0-1), en Quito, pero gracias al 2-0 en el Monumental los millonarios...

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