Bajar costos, la nueva obsesión de Macri

Mauricio Macri regresa hoy a su despacho con un gabinete remodelado y una obsesión que funcionará como eje de campaña: competitividad. Entiende que en su administración se abrió una nueva etapa, que va más allá de la incorporación de Nicolás Dujovne, con quien tendrá su primer encuentro cara a cara. La etapa que termina fue la de una relativa normalización de los precios: dólar, tarifas, retenciones. Ahora el reto es más severo. Para que su estrategia económica no fracase, deberá bajar los costos. El costo del financiamiento, el laboral, el impositivo; el costo de una economía enclaustrada, con empresas demasiado protegidas.

Igual que la reducción del déficit fiscal, la búsqueda de la competitividad será gradual. Mañana, el Gobierno presentará, como reducción a escala de su plan general, un nuevo régimen para la explotación de Vaca Muerta.

Gracias a ese reservorio de hidrocarburos no convencionales, uno de los tres más importantes del planeta, la Argentina podría cambiar su lugar en el mapa energético global. Eso está lejísimos de suceder, salvo que se modifiquen las condiciones del negocio, que requiere inversiones más intensas que el del gas y el petróleo clásicos. El nuevo marco se viene negociando desde agosto en una mesa en la que intervienen Macri; Gustavo Lopetegui; Juan José Aranguren; Jorge Triaca; el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez; el presidente de YPF, Miguel Gutiérrez; el de Panamerican, Marcos Bulgheroni; el de Total, Jean-Marc Hosanki, y el sindicalista Guillermo Pereyra. El acuerdo consiste en una adenda al convenio colectivo, por la cual el tiempo de traslado y de pernocte en los pozos no se remunerará como horas extras. También se admitirá que un empleado realice más de una tarea en el yacimiento. A cambio, los empresarios comprometerán inversiones y el Estado fijará el precio del plan de estímulo Gas Plus para este año. Aranguren trabaja contra reloj: anoche todavía trabajaba en la documentación del pacto. No es un salto brusco: el Gobierno pretende ir aproximándose a las coordenadas que rigen en los Estados Unidos, donde el shale revolucionó la actividad.

En el caso Vaca Muerta se cifra la misma tendencia que en Aerolíneas Argentinas, que en 2016 bajó su déficit de US$ 1000 millones a US$ 300 millones. Este año pretende llegar a US$ 150 millones, hasta desaparecer en 2018. Macri se enteró, a través de Isela Costantini, de que en Aerolíneas muchos empleados que cumplen años tienen asueto, a veces de dos días...

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