Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, 9 de Marzo de 2010, expediente 13837/09

Fecha de Resolución 9 de Marzo de 2010

Poder Judicial de la Nación "B.H.E.C.A. DULCE SA

S/ EJECUTIVO"

Expediente Nº 013837/09

Juzgado N° 25 - Secretaría Nº 49

Buenos Aires, 9 de marzo de 2010.

Y Vistos:

  1. Viene apelada por las partes, la resolución de fs. 188/94

    por la cual se rechazó la nulidad, la excepción de pago y el pedido de USO OFICIAL

    sanciones formulado por Fiduciaria Arroyo Dulce SA.

    Los agravios de la actora fueron vertidos en fs. 195/6 y contestados por su contraria en fs. 237/8; mientras que el memorial de la ejecutada corre en fs. 201/8 y su traslado evacuado en fs. 219/31.

  2. a) Pretendiéndose la revocación íntegra del pronunciamiento, el orden lógico impone tratar en primer término tal recurso,

    desde que el restante sólo cobra operatividad en la medida que se mantenga incólume el decisorio de la anterior instancia.

  3. b) Frente a tal cometido, en lo que respecta al planteo de nulidad procesal, los agravios de la recurrente se traducen en una mera disconformidad con la decisión apelada, sin que se hayan esgrimido argumentos que permitan vislumbrar el error o desacierto en las conclusiones alcanzadas por el primer sentenciante, lo que desmerece al memorial como tal (arg. art. 265 CPCC).

    Efectivamente, con independencia de cualquier consideración que pudiera formularse en torno a la forma en que fue practicada la diligencia de intimación de pago; lo cierto es que la apelante no se ha hecho cargo debidamente de lo señalado por el fallo recurrido respecto de la inviabilidad del planteo: de no tener éste trascendencia sobre las garantías esenciales del derecho de defensa (Conf. esta S., "Citibank NA

    c/Chaul Miguel s/ejec.” del 17.11.09).

    Y es que, se impone recordar a esta altura que la privación de los efectos imputados a los actos viciados en el proceso, no tiene por finalidad establecer caprichos formales, sino enmendar los perjuicios efectivos que hubieren surgido de la desviación de los métodos de debate. Así, las formas procesales han sido creadas para garantizar derechos de las partes y la buena marcha de las causas, pero no constituyen formalidades sacramentales,

    cuyo inexorable cumplimiento lleve implícitamente la sanción de nulidad.

    Procurar la nulidad por la nulidad misma constituiría un formalismo que conspiraría contra el legítimo interés de las partes y la recta administración de justicia (conf. F., C.E.-Arazi, Roland “Código Procesal Civil y Comercial de la Nación” Buenos Aires, Editorial Astrea, 1983, T° 1,

    pág. 620 y jurisprudencia allí citada).

    De...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba