Sentencia nº 312 de Cámara de Apelación en lo Laboral de Rosario, 24 de Octubre de 2013

Fecha de Resolución:24 de Octubre de 2013
Emisor:Cámara de Apelación en lo Laboral de Rosario
 
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Acuerdo Nro. 312 En la ciudad de Rosario, Provincia de Santa Fe, alos 24 días del mes de octubre del año dos mil trece, se reunieron enAcuerdo los Sres. Vocales de la Sala Primera de la Cámara de Apelación en loLaboral, Dr. N.J.R.V., Dr. E.A.G. y Dr.Sergio F.R., a fin de dictar sentencia en los autos caratulados "AYALAPATRICIA C/FEET UP SRL Y/O S/COBRO DE PESOS" EXPTE.N° 219/2012Venidos para resolver recurso de nulidad y de apelación interpuestos contra el fallodictado por el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Laboral Nº2 deRosario. Efectuado el estudio de la causa, se resolvió plantear las siguientescuestiones: I) ¿Es procedente el recurso de nulidad? II) ¿Resulta ajustada a derecho la sentencia apelada? III) ¿Que pronunciamiento corresponde dictar?

Practicado el sorteo de ley, resultó el siguiente orden devotación: Dr. V., D.R. y D.G..

A la primera cuestión el Dr. V. dijo: 1) A fojas 250 de autosla actora desiste del recurso de nulidad que oportunamente interpusiera por lo que,conforme la normativa procesal vigente, corresponde tenerlo por desistido. 2) De su parte, el recurso de nulidad que fuera oportuna ytemporalmente introducido por los demandados a fojas 241 no ha sido mantenido enesta instancia y no advirtiéndose vicios del procedimiento ni intrínsecos de lasentencia de anterior grado jurisdiccional (arg.art. 114 CPL) que ameriten unpronunciamiento oficioso de nulidad, corresponde declararlo desierto.

Al interrogante planteado voto por la negativa.

A la misma cuestión los Dres. R. y G. dijeron:A. en los fundamentos y conclusiones del D.V., y votan en idénticosentido.

A la segunda cuestión el Dr. V. dijo: 1) Contra la sentenciade anterior instancia, cuyo testimonio luce agregado a fojas 227/240, que receptaparcialmente la pretensión contenida en el escrito introductorio de la instancia ycondena en costas a los demandados, se alzan en apelación ambas partes

contradictoras, mediante los respectivos recursos de apelación parcial queinterponen en tiempo y forma y resultan concedidos.

A fojas 250 la parte actora desiste expresamente del recurso deapelación que interpusiera, quedando pendiente de trámite el remedio interpuestopor los demandados.

Elevados los autos ante esta instancia revisora, los recurrentesexpresan sus agravios mediante el desarrollo de los argumentos que formulan en sumemorial de fojas 280/292 y que resultan contestados por la actora con losfundamentos volcados en su pieza procesal de fojas 297/300, dejando los presentesen estado de dictar resolución. 2) En su extenso memorial, los apelantes formulan siete agraviosrespecto del fallo de anterior grado jurisdiccional. Así, exponen tres agraviosprincipales, a saber: a) que se haya tenido por acreditada y admitida la existencia deuna relación de trabajo subordinada entre la actora y la sociedad demandada. En estacensura principal, los recurrentes cuestionan la falta de idoneidad de la pruebatestimonial y, fundamentalmente, de la prueba informativa y la valoración queefectúa el fallo para utilizarla como medio de prueba idóneo que acredite laexistencia de aquel contrato, desarrollando una extendida glosa jurídica acerca,especialmente, de la prueba informativa; b) sobre la forma y extremos de la supuestarelación contractual que unió a la actora con la empresa demandada. En esta censuralos recurrentes expresan su protesta sobre el encuadramiento y calificaciónprofesional que la sentencia recepta y le otorga a la actora y, además, sobre losimportes de su salario en línea con el convenio colectivo aplicable al contrato; c)sobre la improcedencia de la extensión de responsabilidad a las personas físicasmencionadas en la sentencia, como solidariamente responsables de la condenaconcretada en el fallo.

Subsidiariamente, formulan los siguientes agravios consecuencialescontra sendos ítems condenatorios de la sentencia: 1) improcedencia del rubro SACsobre vacaciones no gozadas; 2) improcedencia de las indemnizaciones previstas enla ley 24.013; 3) improcedencia de la indemnización prevista en el artículo 2 de laley 25323; 4) improcedencia de los intereses fijados en el fallo y la imposición decostas.

Por razones de claridad en el discurso jurídico, estructuraré el ordenprocesal de los agravios de la siguiente forma: agravios principales "a" y "b" y, decorresponder, los consecuenciales numerados como 1; 2 y 3. Posteriormente,analizaré el agravio referido a la extensión de responsabilidad y determinado con laletra "c". Finalmente, de corresponder, examinaré el reproche referido a los interesesy a la condena en costas. 3) El agravio referido a la existencia de la relación laboral entre laactora y la sociedad demandada. 3.a) Ad límina resolutionem debe destacarse que los recurrentes dejanabsolutamente firme, por falta de agravios concretos, la referencia del fallo deanterior instancia sobre la aplicación, al caso de autos, del mecanismo presuncionalestablecido en el artículo 23 del régimen de contrato de trabajo. Por el contrario, losapelantes ingresan - directamente - a la crítica del pronunciamiento en orden a lavaloración de la prueba informativa y la prueba testimonial, como mecanismo paraderrumbar aquella conclusión de la sentencia. Con todo, la omisión impugnatoria delos demandados no es de menor importancia pues el discurso jurídico del fallo sefundamenta, ante la negativa de la existencia de contrato laboral, a partir delcontenido imputacional del artículo 23 de la Ley de Contrato de Trabajo.

Sin embargo, aun cuando la impugnación es indirecta, esto es, seintenta a partir de la crítica a la prueba informativa y testimonial rendida, no le asisterazón a los recurrentes en sus reproches. 3.b) En efecto, recordemos - una vez más - que la negativa por partede los demandados de la existencia de un contrato subordinado, tanto desde elintercambio telegráfico cuanto en el propio responde de la pretensión, invierte lacarga de la prueba, es decir, corresponde a quien lo invoca la prueba del hecho cuyoreconocimiento pretende, en el caso, su calidad de trabajador y la existencia delcontrato de trabajo invocado. La doctrina en forma mayoritaria y la jurisprudenciasin fisuras reconocen aquella inversión probatoria por lo que le correspondía a laactora la carga de probar de forma clara, particular y asertiva la existencia delcontrato que pretende. La sentencia concluye que aquella prueba fue producida.

A partir de aquella afirmación se bifurcan dos caminos interpretativos,hogaño harto conocidos. Así, están quienes afirman, como los ya fallecidos maestrosJusto L. y A.V.V., que la presunción regulada en el artículo 23

del régimen de contrato de trabajo supone la prueba de una actividad "dirigida", estoes, debe probarse los términos de la clásica triple subordinación conforme lostérminos de los arts. 21 y 22 de la ley, postura tradicionalmente conocida como"restrictiva" y quienes, como R.G.M.; J.C.F.; H. de la Fuente, entre otros, opinan que solamente debe probarse laprestación de servicios personal. Afirman, en su línea argumental denominada"amplia", que si se pretende probar la existencia de un contrato triplementesubordinado y dirigido no tendría sentido la inclusión, por parte del legislador, de lapresunción establecida en el artículo 23 de la ley de contrato de trabajo. S., cualquiera sea la posición que se asuma respecto de la presunciónestablecida en el artículo 23 mencionado, tema en el que nunca se producirá unquietus interpretativo, lo cierto es que nadie duda, ni la doctrina ni la jurisprudencia,que lo que debe probarse - mínimamente - es la prestación del servicio, el factum,el opus, como claramente establece la norma citada. Destaco, al solo efectorecordatorio, que la inclusión del citado artículo 23 por el legislador de 1974 fue laconsecuencia de la antigua discusión, que data de los años 30, época de los primerosaportes de nuestra disciplina, entre "relacionistas" y "contractualistas" acerca delmomento en que comenzaba a surtir efectos jurídicos para el trabajador la prestacióndel débito. Como el legislador de 1974 adoptó la tesis contractualista, a pesar dehaber definido la relación de trabajo en el artículo 21, incluyó la presunción delartículo 23 para ampliar la base de sustentación que evitara el fraude laboral. B.R.M. que, desde su óptica, "la controversia planteada tienecomo origen una imprecisa idea del legislador sobre el concepto de relación detrabajo o, si se quiere, una inseguridad sobre el tratamiento de estos conceptosprefiriendo no colocarse en una posición de repulsa total de la tesis relacionista sinointentar una composición de ésta con la contractualista, que parece imponerse pormomentos, aunque cede ante el concepto de relación de trabajo que pareceimponerse para la aplicación de las normas de la ley" (cf. R.M.,Jorge -Ley de contrato de trabajo comentada - Comentario al art. 23 - Editorial LaLey, Buenos Aires, 2007, Tomo II, pags. 79).

Los demandados no niegan la presencia personal de la actora en lasoficinas de la empresa demandada, más le asignan una calificación distinta. Para asíintentar probarlo, desarrollan sus agravios cuestionando la prueba informativa y la

prueba testimonial en que el fallo fundamenta su decisorio. Sin embargo, no le asisterazón. 3.c) En efecto, en su extenso descontento los demandados cuestionanla recepción de la prueba informativa rendida en la causa como habilitantetécnicamente para probar la existencia del contrato de trabajo. Los argumentosdesarrollados no resultan idóneos para cuestionar la finalidad probatoria de la pruebarendida.

Primeramente observemos que los demandados no impugnaron, entiempo procesalmente idóneo, esto es, al momento de su ofrecimiento enoportunidad de la audiencia prevista en el artículo 51 CPL (cf. fojas 88 y 91), lapertinencia de la prueba o su idoneidad, por lo que no puede ser contradicha - comopretende - en...

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