Autócratas modelo 2016: los líderes fuertes se consolidan en el poder

PARÍS.- En momentos en que los demócratas del mundo están cada vez más en dificultad, los nuevos autócratas conquistan el planeta. Personas como Vladimir Putin o Recep Tayyip Erdogan no necesitan arreglar elecciones para obtener muchos más votos que sus adversarios. Son inteligentes, desacomplejados y dicen lo que la gente quiere escuchar.

La imagen podía sorprender: más de un millón de turcos -muchos de la oposición- salieron a la calle para apoyar al presidente después del golpe abortado del ejército, en julio pasado. Erdogan estaba encantado. Si bien es tranquilizador que tanta gente se oponga a semejante ruptura democrática, la afluencia demostró una vez más hasta qué punto el mandatario turco es popular. Difícil de entender, en momentos en que los europeos toman cada vez más distancias con su política autoritaria.

Pero Erdogan está lejos de ser el único dirigente autoritario realmente popular. Hace escasos meses, 61% del gobierno tailandés aprobó una nueva constitución que transformó el país en dictadura militar. En cuanto a Filipinas, a fines de junio los electores escogieron como presidente a Rodrigo Duterte, un hombre que hizo campaña prometiendo que ignoraría los derechos humanos y que, hasta ahora, mantuvo su promesa.

En Rusia, Vladimir Putin eliminó toda forma de oposición liberal, amordazó la prensa y anexó la península de Crimea. En Egipto, desde hace algunos años, un general asumió un poder casi dictatorial. En China, Xi Jinping llegó a la presidencia prometiendo transparencia y lucha contra la corrupción. En realidad, "el presidente de todo", como lo llaman sus administrados, acumuló más poder que cualquier otro dirigente después de Mao Tse Tung y hace lo mismo que sus antecesores: descarta con mano de hierro a todo aquel que ose poner en tela de juicio su autoridad.

En los años 90, todos los dictadores todavía en el poder parecían a punto de desaparecer. Para numerosos politólogos, los regímenes autoritarios eran un vestigio del pasado.

Hoy, sucede exactamente lo inverso. Los demócratas dudan de sí mismos, la autocracia crece de año en año, la Unión Europea (UE) -otrora modelo de libertad y respeto de los derechos humanos- es incapaz de cumplir con las promesas de sus fundadores y, en Estados Unidos Donald Trump desafía todos los principios del pluralismo y la tolerancia.

¿Por qué razón? Porque los autócratas se han vuelto más inteligentes. Dejaron de parecerse a los tiranos implacables de los manuales de historia. Se...

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