Con armas políticas, Sendero Luminoso vuelve a inquietar a los peruanos

Veinte años atrás, enjaulado como un animal salvaje, con un traje a rayas de presidario y la mano en alto, Abimael Guzmán, el sanguinario líder del grupo terrorista Sendero Luminoso, advertía frente a las cámaras: "Unos piensan que [mi captura] es una gran derrota. Lo sueñan y les decimos sigan soñando. ¡Es simplemente un recodo, nada más!".Tras la "captura del siglo", el 12 de septiembre de 1992, en la que Guzmán fue detenido en un operativo cinematográfico sin que se disparase un solo tiro, la organización guerrillera que dejó 69.000 muertos y aterrorizó a Perú durante la década del 80 se desarticuló casi por completo. Dos décadas más tarde, sin embargo, el fantasma de Sendero sobrevuela el país, infiltrándose en aulas universitarias, sindicatos y protestas sociales. Y aunque muchos aseguran que no existe, todos le temen."La lucha contra el terrorismo no pertenece aún al pasado. Actualmente, existen en Perú organizaciones ligadas al terrorismo, como Movadef", que tienen fuerte influencia en algunos sectores sociales, reconoció tres meses atrás el presidente Ollanta Humala."Durante años, el Estado ha venido cometiendo un error: dormirse en los laureles de capturas importantes [de líderes de Sendero Luminoso] y no combatir al resto de la organización", agregó.Con 78 años y condenado a cadena perpetua, Guzmán sigue logrando que su prédica sea oída en Perú. Sólo que ahora, la estrategia es otra. "Derrotadas militarmente, las huestes senderistas intentan triunfar por la vía política. Y lo peligroso es que están logrando cierto respaldo social", explica a LA NACION el analista peruano Luis Benavente.La organización guerrillera actúa hoy bajo el nombre de Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (Movadef), una suerte de brazo político del grupo, creado hace tres años, cuyo principal objetivo es conseguir la amnistía del maoísta Guzmán. El movimiento es liderado por Manuel Fajardo y Alfredo Crespo, antiguos compañeros de lucha y ex abogados del líder de Sendero. Sus campos de batalla y reclutamiento son las universidades, sindicatos y protestas sociales.A comienzos de este año, la autoridad electoral rechazó su inscripción como partido. "Por ahora, Movadef es una fuerza política marginal, minoritaria. Pero es una fuerza muy activa, sobre todo en sectores juveniles", cuenta el analista peruano Santiago...

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